ACCELERANDO
ACCELERANDO Charles Stross
Título original: Accelerando
Año de publicación: 2005
Editorial: Bibliópolis
Colección: Fantástica
Traducción: Carlos Pavón
Edición: 2011
Páginas: 351
ISBN:
Precio: 22 EUR
Comentarios de: Ramón Batalla

Contraportada

Manfred Macx es un emprendedor altruista: su trabajo consiste en hacer ricos a los demás. Para ello se especializa en estar conectado al flujo de información constante que es la característica principal de la sociedad del futuro próximo, y de él extrae originales ideas que pueden cambiar el mundo, y a menudo lo hacen. Pero Macx es algo más: con sus implantes y su filosofía, está dos pasos por delante de la ola tecnológica. Y puede ver claramente que se aproxima la singularidad.

En las primeras décadas del siglo XXI, el mundo se convulsiona en la agonía de un parto superlativo: poco a poco, se acerca el momento en que la mayor parte de la capacidad de procesamiento será artificial, no nacida, y entonces la humanidad habrá quedado obsoleta.

En una era de copias cibernéticas, connectividad total, inteligencias artificiales, mentes colectivas, viajes espaciales a velocidades relativistas y la paulatina conversión del sistema solar en computronio, ¿qué puede sorprendernos ya? Sólo la llegada de una señal extraterrestre que quizá indique la ruta de acceso al nodo de la red del espacio local.

Esta novela es de las que genera debates enfrentados con dos bandos definidos: aquellos que valoran las ideas en una novela de ciencia-ficción y aquellos que anteponen calidad literaria. Si queréis una novela de ideas sugerentes y creatividad, sin dudarlo es una buena novela y con ese punto de vista he valorado el libro. Si queremos calidad literaria y buena narrativa... tendría mis dudas en recomendar esta obra.

Probablemente el hecho de tener ya algunas novelas leídas de este autor me hacen ser consciente de que su mayor virtud es la creatividad por encima de la búsqueda de un texto de calidad.

A través de tres historias más o menos enlazadas con un doble giro mortal para que tenga sentido. El escritor nos introduce en un mundo de hipertecnología en un futuro no muy lejano a nuestro sociedad actual y del consiguiente nacimiento de una singularidad tecnológica y lo que implicaría en la desaparición de la humanidad tal y como la conocemos. A partir de algo tan humano como el mercantilismo y el capitalismo, nos expone un mundo tan condicionado por estas capas de supuestas legalidades y leyes para llegar al nacimiento de la singularidad tecnológica.

A diferencia de otras distopías que plantean un enfrentamiento humano versus máquina; en esta novela el proceso me parece más realista porque lo plantea a partir de una fusión de ambos sustratos de la inteligencia, la biológica y la mecánica. Sin un enfrentamiento más allá de los extremismos y pasiones inevitables de ambos aspectos de la inteligencia que podría llevar a una parte de la humanidad a renunciar, por ejemplo, a la eternidad por el simple hecho de perderse la supuesta eternidad pos-mortem.

Llena de ideas sugerentes, tan interesantes como la capacidad de esquivar un problema legal mediante la creación continua de empresas que van absorbiendo bienes de sus sucesoras, y comerciando con sus productos de manera que los procesos judiciales no tienen tiempo de saber en que momento un producto esta en manos de quien... Tremendo recordatorio de las estructuras piramidales y de relación de empresas que hoy en día ya hace casi imposible saber quien es el propietario real de bienes que se desgranan, convergen y vuelven a separarse en pilas de empresas con variedad de porcentajes de propiedad y en todas direcciones; un sinsentido que sólo ayuda a que ciertas castas tengan su razón de ser sólo por ser capaces de seguir todas estas relaciones y valorar una empresa en un segundo, siendo imposible saber si a los diez minutos todo ha cambiado.

Así que Stross se ríe de esto, y con razón, poniendo todo patas arriba con solvencia.

Otra idea a la que hace claras alusiones es al concepto de estado y de leyes no adaptadas a la situación para un mundo globalizado. Aquello que en un país esta prohibido esta permitido en otro, con la globalización, sin control político, las leyes se quedan ancladas por una división geográfica de la que son ajenos aquellos que disponen de la capacidad económica para saltar entre estados y ubicarse en aquel entorno que mejor se adapte a sus necesidades puntuales.

A través de un artilugio legal una adolescente consigue salir del control de su madre mediante un contrato de esclavitud para un empresa de su propia propiedad. Como decía, divertida y gamberra a la vez.

Y ya en el ámbito más hard que podemos esperar: el desmantelamiento de planetas y satélites para el uso de la materia como sustento para el computronio, que es como Stross llama a la materia pensante, o partiendo de la virtualización del sistema neuronal de la langosta, que trabajando en comunidad consiguen una protoInteligencia autónoma que consigue escapar de sus obligaciones como analista militar y buscar su propio destino y evolucionando a la par que los humanos.

Una vez el ser humano ha dejado atrás su naturaleza biológica y es totalmente virtualizable dentro de un ecosistema informático, llegamos a los universos virtuales que permiten generar un espacio de comunidad para los humanos que han decidido dejar su necesidad físicas y disfrutan de un entorno donde convertir sus deseos y necesidades en una realidad sensible hasta extremos totalmente decadentes.

En esta situación se descubre el primer indicio de vida inteligente y se abre una misión de primer contacto.

Aparecen conceptos como que en un entorno perfecto técnicamente, la optimización de recursos es de tal envergadura que no da pie a ningún elemento de creatividad o de originalidad, la decadencia esta servida. Stross plantea esta situación llegando a una conclusión totalmente coherente pero no menos sorprendente. En un entorno perfecto, lo único que tendría valor económico sería lo nuevo, lo creativo y lo original. Genial.

¿Qué sucedería entonces con el encuentro con otra singularidad? ¿Que tendría valor? ¿Seria una Inteligencia tal y como lo conocemos?

En el contrapunto la novela le falta un ritmo definido, va cambiando en algún punto de estilo sin definirse adecuadamente a la vez que las historias no se enlazan muy bien, se juntan por deseo del autor más que por la necesidad real de la novela. Con Stross todo parece una excusa para hablar de sus ideas más que el deseo de escribir una novela de calidad, y creo que tiene mimbres para realizarla pero no es este caso.

La atmósfera o el tono tampoco es lo mejor, el matiz de ironía y sarcasmo no llega a ser muy motivador, a veces confunde cuando quiere dar algún giro que tenga suficiente fuerza para arrastrar al lector a pasar páginas. Existe inevitablemente un cierto distanciamiento entre lector y novela que no consigue mejorar en ningún momento.

Divertida, refrescante, con notables ideas aunque poco desarrolladas, más bien anunciadas y de calidad justa; suficiente para que la lectura sea soportable.

© Ramón Batalla, (1.136 palabras) Créditos
Publicado originalmente en En clave pública el 24 de septiembre de 2012
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