DESAFÍO TOTAL 2012 / EL VENGADOR DEL FUTURO
DESAFÍO TOTAL 2012 EE.UU./Canadá, 2012
Título original: Total Recall
Dirección: Len Wiseman
Guión: Philip K. Dick, Kurt Wimmer y Mark Bomback
Producción: Toby Jaffe, Neal H. Moritz
Música: Harry Gregson-Williams
Fotografía: Paul Cameron
Duración: 118 min.
IMDb:
Reparto: Colin Farrell (Douglas Quaid / Carl Hauser); Kate Beckinsale (Lori Quaid); Jessica Biel (Melina); Bryan Cranston (Cohaagen); Bokeem Woodbine (Harry); Bill Nighy (Matthias); John Cho (McClane); Will Yun Lee (Marek)

Sinopsis

Una guerra química ha devastado el planeta. Como consecuencia de ello sólo dos porciones de la Tierra son habitables: la Federación Unida Británica (FUB) y la Colonia, correspondiente ésta última a Australia. Ambas están unidas por la catarata, un tren gravitacional que atraviesa el planeta de un extremo a otro, y que es usado principalmente por los menos afortunados habitantes de la Colonia, que se desplazan a la FUB para trabajar en sus fábricas y en busca de un mejor nivel de vida. La Colonia, como su propio nombre indica, está gobernada por la FUB, que ejerce sobre ella un poder tiránico. Pero en La Colonia ha surgido un movimiento clandestino de resistencia, que busca deshacerse del control de la FUB para así tratar de mejorar la calidad de vida de sus pobladores.

Douglas Quaid, un obrero hastiado de su monótona y mediocre vida, decide alquilar los servicios de Rekall, empresa que ofrece la implantación de recuerdos artificiales como medio de entretenimiento. Un directivo de Rekall sugiere a Quaid que se implante recuerdos de agente secreto, a lo que éste accede. Cuando van a proceder, los miembros del equipo de Rekall descubren que Quaid ya tiene escondidos en un rincón de su mente recuerdos reales de una vida anterior como agente encubierto. En ese momento irrumpe en la sala un comando de asalto de la policía y abate a los empleados de Rekall. Quaid, instintivamente, reacciona como un perfecto hombre de acción, eliminando a los integrantes del comando en cuestión de minutos. Conmocionado por lo ocurrido, y todavía sin comprender nada, Quaid regresa a su domicilio, y cuando le cuenta lo ocurrido a su esposa, Lori, ésta trata de matarlo. Lori es, en realidad, una agente de la FUB a las órdenes exclusivas del canciller Cohaagen, que fingiendo ser su esposa, lo ha estado vigilando durante las últimas seis semanas. Quaid a duras penas consigue escapar. La verdad va abriéndose paso poco a poco en su cerebro, y mientras trata de eludir la persecución de Lori y sus secuaces, emprende una desesperada carrera contra reloj por descubrir quién es realmente y por qué pretenden matarlo. Pronto descubre que su verdadero nombre es Carl Hauser, y que fue agente de la FUB, pero que acabó desertando y uniéndose a la resistencia de La Colonia. Capturado por las fuerzas de la FUB, se le implantaron recuerdos falsos y se le puso bajo la estricta vigilancia de Lori. Quaid/Hauser también descubre que en su cerebro permanece oculto un código secreto que puede anular las fuerzas robóticas que el siniestro Cohaagen pretende utilizar para invadir La Colonia, con el objetivo de utilizarla como espacio vital para la FUB. Quaid/Hauser, con la ayuda de la resistente Melina, deberá impedir los planes de Cohaagen, que significarían la esclavitud de miles de personas.

Remake del film homónimo dirigido en 1990 por Paul Verhoeven y protagonizado por Arnold Schwarzenegger, DESAFÍO TOTAL funciona como cinta de acción y ciencia-ficción, pero a niveles muy inferiores a los de la casi mítica del realizador holandés. Película concebida al gusto del espectador medio actual, cimenta su atractivo no en la historia que cuenta, sino en cómo está hecha. La violencia paroxística del film de los 90 poseía la peculiarísima impronta de Verhoeven. La de la obra de Wiseman, por el contrario, es trepidante y efectiva, pero mucho menos realista y lograda. En cierto modo, las abundantes secuencias de acción de este film resultan poco convincentes debido, precisamente, a la espectacularidad de las mismas. Wiseman logró realizar una cinta cargada de adrenalina, lo que, paradójicamente, acabó por restarle credibilidad. Un poco de sobriedad en las luchas cuerpo a cuerpo y en los tiroteos le habría venido muy bien a esta versión de DESAFÍO TOTAL. En este sentido, Wiseman debería recordar las palabras del maestro Howard Hawks: Si pones demasiada violencia, pierdes el conjunto. Tampoco le hubiera venido mal algo más de profundidad y consistencia en el guión, ya que el trabajo de Bomback y Wimmer, si bien aceptable, no aporta nada a la historia original de Dick, limitándose a variar un tanto el esquema argumental de la película de Verhoeven, pero sin intentar ir más allá. Otro tanto ocurre con los efectos especiales, cuidadosamente tratados por Verhoven, para quien los trucajes debían complementar adecuadamente la historia, sin anularla, y decididamente excesivos en el film de Wiseman.

De todas formas, DESAFÍO TOTAL, versión de 2012, resulta bastante entretenida, y aunque no aporta absolutamente nada al cine de ciencia-ficción, se ve con agrado. Evidentemente, Wiseman era consciente de que no podía ni siquiera igualar la calidad de la estupenda película de Verhoeven, de modo que optó por pisar el acelerador de las emociones fuertes, construyendo un film trepidante, que apenas deja respiro al espectador. En resumen: una buena cinta de entretenimiento y poco más.

© Antonio Quintana Carrandi, (803 palabras) Créditos

¿De qué se trata?

El futuro, mediados o finales del siglo XXI (la fecha exacta, qué más da). La Humanidad se ha quasi-exterminado a sí misma en una guerra de ésas que dejan el último asentamiento en la Tierra etcétera. Que en este caso, ¡sorpresa! ¡Son dos! Vaya, estos guionistas son unos genios, han revolucionao el género entero joer... Uno de ellos es la Federación Unida de Gran Bretaña, y la otra es la Colonia, ubicada más o menos en Australia. Ambos, conectados por la Caída, un gigantesco ascensor transterráqueo que tendrá dos grandes trabajos en la presente peli: 1.- Proporcionar el escenario nunca antes visto para la ineludible escena de acción final, y 2.- Aportar el grueso de la cuota de errores y patadas a la física newtoniana sin las cuales una peli de Hollywood no sería una peli de Hollywood. El caso es que vemos a dos tipos (bueno, un tipo y la buenorra de turno, que Jessica Biel acaba de pasar la treintena pero se conserva igual de tonificadita que siempre) corriendo/escapando de algo, los casi capturan... ¡Zuaz! Despierto y era un sueño. O una resaca de vaya uno a saber qué químicos, porque con Colin Farrell hemos topado, Sancho. El caso es que el tipo es un obrero de la Colonia que trabaja en la Federación, pero aunque es un cuello azul, tiene la media que ni espoza el hombre (Kate Beckinsale, fichada forever en cualquier peli de Len Wiseman por el expediente de ser... ¡¡¡Su señora!!!). Pero ni así se conforma, debe haber algo más en la vida, no sé, me siento tan insatisfecho... es como si en otra existencia yo hubiera sido alguien muy chulo y bacán... o sea, igual como le gustaría a los plastas que vienen a ver pelis como ésta para después pajearse con que no es tan buena como la del Chuarche... En fin, el caso es que una empresa llamada Rekall ofrece implantar recuerdos falsos para que te sientas un poco mejor con tu vida de perejil (el problema de cómo hacen que la gente acepte sus vidas planas portando recuerdos falsos de vidas en donde eran mejores, sin que se produzca un estallido social porque ¡soy emprendedor! es algo que ni esta peli ni el original de 1990 ni el relato de K. Dick se aplicaban a solucionar). El caso es que van a implantarle un recuerdo falso en donde era un agente secreto estilo 007 y too (chistoso si se piensa que Colin Farrell fue un contendor serio para Bond James Bond en los tiempos en que Pierce Brosnan estaba abdicando al trono). Pero algo sale mal (¿o no?). Entran soldados del gobierno, y él deja una escabechina que ni Jason Bourne, hombrrriii... Luego llega a su casa (¿o no?), y le revela la verdad a su señora, y ella, como buena esposa del siglo XXI, en vez de apoyar y comprender a su hombre, intenta... ¡matarlo! (¿o no?). Nuestro agente consigue escapar por los pelos (unos pelos que duran como diez-quince minutos de metraje, vale), y se encuentra con... ¡la chica que ha sido su compañera agente en sus sueños! (¿o no?). La batalla por averiguar si el prota está en el mundo real lidiando con una conspiración que accidentalmente ha activado memorias suprimidas/dormidas, o si todo es resultado de un implante Rekall que ha salido horriblemente mal, ha comenzado. Y si se quedan con la duda, les daré una pista. ¿El director de la versión 1990? Paul Verhoeven, conocido no sólo por su acción ultraviolenta sino también por su macarrismo y su sentido casi swiftiano de la ironía. ¿El director de la versión 2012? Len Wiseman, conocido por hacer que Kate Beckinsale se viera muy rica como vampira en látex (tanto, que él mismo se la llevó al tálamo, figúrense).

El espíritu de los tiempos

No despotricaré, repito, no despotricaré contra la oleada de remakes que nos ha invadido en los últimos años. ¿No te gustan, consideras que son mierderos? Pues no los veas y te quedas tan feliz. ¿Consideras que están violando analmente tu infancia? Pues no expongas tu recto en el cine, y sigues tan virgen como siempre. El caso es que por allá por 2009 se anunció que venía un remake de EL VENGADOR DEL FUTURO (DESAFÍO TOTAL) de 1990. La razón por la que recurrir a dicha peli en vez de a otras, la verdad se me escapa. EL VENGADOR DEL FUTURO de 1990 fue buena pero no es ni de lejos tan popular como otras pelis contemporáneas (clásico de culto, sí, pero ¿popular más allá del circuito nerdie?). Engendró por el camino una serie televisiva llamada Total Recall 2070, que no la vieron ni en su Canadá nativa (duró una temporada y bye bye beautiful), lo que tampoco era un buen antecedente. Pero bueno, por alguna razón se lanzaron a la pileta. Con Kurt Wimmer metido en el guión (el tipo que lo hizo muy bien con EQUILIBRIUM y lo hizo muy mal con ULTRAVIOLETA). ¿Resultados? Costó 125 millones de dólares, recaudó casi 200. Lo suficiente como para que fuera un éxito (bueno, por qué no), pero no lo bastante como para engendrar secuela (loada sea Bastet). La peli llegó y pasó de manera más o menos discreta por la cartelera, y vista desde 2013, parece poco probable que termine convertida en un clásico, o que llegue a desplazar a la versión de 1990.

¿Por qué verla?

:: Partamos por lo obvio, por su condición de remake. ¿Es un remake en forma? ¿Era necesario? Sí... y no. Len Wiseman es un excelente artesano, y cuando lo pones a rodar acción pura y dura nos ha entregado no diré obras de arte, pero sí perlitas distraídas como INFRAMUNDO o DURO DE MATAR 4.0. Pero es claro que la filosofía no es lo suyo. Y EL VENGADOR DEL FUTURO original tenía acción over-the-top, vale, pero eso estaba al servicio de una interesante propuesta filosófica que además servía como una velada crítica para esa misma acción over-the-top. Todo eso ha desaparecido en el remake, en conjunto con la ambigüedad de la posición del prota (¿es el prota parte de una desquiciada conspiración que está jodiendo con su identidad y su mente, o todo no es más que una gigantesca fantasía sicóticoparanoica que es producto de su cerebro friéndose por un procedimiento neurológico mal administrado?). Paul Verhoeven tenía a bien no darnos una respuesta, mientras que en lo de Len Wiseman, la respuesta si bien no es explícita, sí es bastante obvia. De manera que quienes quieran ver esta peli como un remake en forma, van a salir profundamente decepcionados.

:: ¿Es una peli de acción buena, o a lo menos decente? Sí, con prevenciones. La primera parte construye un futuro distópico bastante convincente, y con más apuntes sociológicos que el promedio de estas pelis. Lo único que chirría con alevosía es la Caída, que los guionistas parecen haber metido al ajo más por rule of cool que por haberse puesto de verdad a pensar en la lógica interna del asunto (dejando de lado la más que implausible física del sucedáneo de eurotúnel a través del núcleo de la Tierra, lo cierto es que una empresa de ingeniería de esa envergadura requeriría tanto despliegue económico que habría puesto en bancarrota la economía del mundo postapocalíptico que nos presentan, y de haber tenido ese dinero, habría estado mejor invertido en, digamos, implementar comunicaciones aéreas entre la Federación y la Colonia, o en desinfectar otras áreas del planeta, o en lanzar cohetes para iniciar la colonización del espacio exterior, lo que salga primero en el sorteo ante notario). La segunda parte es la que desata toda la acción, y si bien ésta no podemos decir que sea espectacular o lo nunca visto, sí que está bien llevada, lo justito para que el par de horas se pase volando si se ve la peli sin otras pretensiones. Colin Farrell hace un rol bastante convincente, mientras que las chicas están puestas un poco como las chicas Bond, la mala muuu mala muuu sexy que terminará ensartada (de muerta, se entiende) y la buena muuu buena que terminará ensartada (fertilizada por el héroe, se entiende). Bill Nighy aparece haciendo un cameíto y cobrando su cheque en silencio. La banda sonora es discretita. La imaginería CGI funciona bien, cuando no se ponen a meterle ese horrible efectos especiales tan de moda post STAR TREK del 2009 de que haya brillo de luces por todas partes (leñe, eso se considera un defecto de la lente y los técnicos de fotografía están emperrados en eliminarlo, y van los cineastas y lo tratan de meter a tutiplén en su fotografía... éstos de Hollywood lo entienden todo al revés). En fin, una peli discretita y hecha no diré con arte, pero sí con buena artesanía.

Ideal para: Dejar pasar un par de horas volando, en particular si no se ha visto la muy superior versión previa de 1990.

© Félix Capitán, (1.489 palabras) Créditos
Publicado originalmente en Cine 9009 el 18 de abril de 2013
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