CIENCIA-FICCIÓN Y PARADIGMA DEL SIGLO XXI: TECNOLOGÍA, ECOLOGÍA Y SOCIEDAD
por Luis Antonio Bolaños de la Cruz
TODOS SOBRE ZANZIBAR

La relación entre sistema socioeconómico, ecosistema, historia y tecnología marca el desarrollo de las civilizaciones de una forma definitiva. La manera como se plasma esa relación en un determinado patrón organizativo, que se expresa en creación y distribución de productos materiales y culturales, tendrá una contrapartida en una relación sana o destructiva con la naturaleza y la biosfera. Dilucidar esa deriva filogenética (historia del conecte entre sistemas naturales y artificiales), esa relación conflictiva o armónica respaldada en patrones organizacionales (concreciones socioeconómicas y paradigmas científico-tecnológicos), acoples estructurales (interacciones recurrentes entre tecnología y ecología manifestadas con frecuencia en la literatura de ciencia-ficción), clausuras operacionales (cambio climático y sus impactos que obligan a cerrar un capítulo y abrir otro: el del desarrollo humano sostenible) apunta el siguiente texto.

Científicos sociales, biólogos, físicos y hasta empresarios, profesores y público en general, necesitan ante la actual ola de complejidad que sumerge velozmente la realidad, apropiarse de los nuevos conceptos y nuevas experiencias provenientes de los desarrollos específicos de las diferentes ciencias naturales y/o sociales, con frecuencia dichos avances (mejor diseñados desde la visión simultánea de la prospectiva y la intuición epistemológica) nos pueden brindar elementos suficientes para escoger y debatir sobre las rutas hacia el futuro.

Cuando ligamos los términos sociedad, tecnología, paradigma y ambiente, pareciera existir una contradictoria relación entre ellos, y quizás se manifieste este conflicto por que la naturaleza tal y como la conocemos actualmente es antropogénica, un producto social, determinada conjuntamente con el factor humano, a su vez una mixtura de naturaleza y cultura, pero... la ciencia (como paradigma orientador) hasta ahora no ha logrado un enfoque popular y relevante para atender los problemas derivados de la crisis ambiental y de civilización que moramos, lugar de encuentro entre esos actores: ecosistema y ambiente por un lado y sociedad (gestión: productiva y cultural) por otro, ni tampoco para la conexión fáctica entre ambos: la tecnología, terreno por excelencia de los problemas pero también de las esperanzas del futuro que nos atosiga.

CÁNTICO POR LEIBOWITZ

Nos enfrentamos a una herencia ofrecida por las generaciones anteriores plagada de errores y desafueros, y ya que parecemos estar destinados a modificar y reconfigurar la naturaleza, entonces... ¿Por qué razón debemos proteger precisamente este nivel desastroso que hemos fabricado? ¿Por qué debemos conservar el actual estado calamitoso de la naturaleza que sobrevive? ¿No sería mejor acaso, como piden algunos investigadores y científicos dejar de preocuparse por el problema ecológico y convertir el planeta en algo totalmente artificial (una especie de huida hacia delante), donde todos los procesos sean controlados tecno-socialmente y sirvan para ser ofrecidos en el altar de la ganancia? Quizás en este punto de la reflexión se sienta repugnancia ante el argumento, y se responda que sin duda alguna siempre es mejor proteger que destruir (aún con al aliciente del beneficio), y esta respuesta se relaciona tanto con la clase de naturaleza que queremos y soñamos como con la forma de diseño que debe tener nuestra relación futura entre sociedad, sistema educativo, cultura, economía, filosofía, ciencia, tecnología, ambiente y ecología.

El paradigma de la complejidad autoorganizada que empieza a desplegarse ante la humanidad exige enfoques integrales y no parciales, tal y como lo practica la EADS, sustentados en sistemas dinámicos autopoiéticos; criterios científicos y filosóficos amalgamados con los educativo-culturales, empresariales y políticos; para su comprensión apela a una modificación radical de las relaciones entre los seres humanos y la naturaleza, una especie de pacto inteligente que sobre la base de la deriva filogenética y la experiencia histórica nos permita romper nuestra falla básica y construir aquellos grandes proyectos que nuestro país (y nuestro planeta) con aquello que requieren para perdurar y sustentar a las generaciones venideras.

FIASCO

Exige propuestas sintéticas como el IEMA (Imagen integral, enfoque holístico, metodología sistémica y actitud proactiva-prospectiva), y culturales como la ciencia-ficción, que nos puede permitir acercarnos a la complejidad por hacer convivir diversos saberes (multidisciplinar), que trascienden sus marcos interactuando en diversas dimensiones (transdisciplinar), que se nutren y fecundan en mutua armonía (interdisciplinar), para realizar una búsqueda conjunta de alternativas (metadisciplinar), y que sustenten una nueva visión (paradigma de la complejidad autoorganizada) —donde la información y la producción de conocimiento al adquirir insólitas dimensiones nos obligan a renovarnos permanentemente— y acceder a una nueva misión (construcción de esa alternativa en el terreno ambiental planetario), mediante la identificación de un perfil multidimensional y polifuncional que se requiere en este momento histórico, de gran riesgo ambiental, para interpelar, interpretar y acercarnos creadora y eficientemente a las características de ese nuevo mundo que empezamos a morar, expresados en temas claves en el despliegue actual de la Ciencia y la Tecnología.

1.- Artificialeza y naturaleza: La nueva relación entre tecnología y ecología, o entre artificialeza (como instrumental creado por la humanidad) y naturaleza (como herencia biológica recibida por la coevolución) está marcando el desarrollo de nuestra sociedad de una forma definitiva. (Maturana y Valera, Pagels, Peat y Briggs, Talbot desde la ciencia y la corriente ciberpunk, Greg Bear, Neal Stephenson, Kim Stanley Robinson, China Miéville, Alastair Reynolds, desde la ficción).

2.- Acción antropogénica: Como coadyuvante de la crisis ambiental (Goldsmith, Gore, Capra, Erhlich y Erhlich desde la ciencia o David Brin, John Varley, Ray Bradbury, John Wyndham, Christopher Priest desde la ficción).

3.- Sinergia y autoconstrucción de alternativas: No debemos acostumbrarnos a rutina alguna y más bien esperar lo imprevisto con la mirada puesta en el surgimiento de novedades, la interacción de actores, la creatividad y la percepción intuitiva (recordemos que en realidad, una parte sustantiva de lo que logremos estará basada en las sucesivas capas de conocimientos procesados, datos, esquemas, emociones, que reposan en nuestro sistema de conocimiento corporal): desde Machio Kaku, Brian Green, Stephen Hawking, Hugh Everett en la parte ciencia hasta Isaac Asimov, Stephen King, Poul Anderson, Frederik Pohl, Gregory Benford, Iain Banks en la ficción).

© Luis Antonio Bolaños de la Cruz, (969 palabras) Créditos