LAS MAQUINARIAS DE LA ALEGRÍA
LAS MAQUINARIAS DE LA ALEGRÍA Ray Bradbury
Título original: The Machineries of Joy
Año de publicación: 1964
Editorial: Minotauro
Colección: Biblioteca de autor Ray Bradbury
Traducción: Aurora Bernárdez
Edición: 2002
ISBN:
Precio: 8 EUR

En LAS MAQUINARIAS DE LA ALEGRÍA, Ray Bradbury presenta una colección desigual de relatos de ciencia-ficción, fantasía, terror y realismo casi costumbrista, pero no exento de un halo mágico. No existe pues, a primera vista, una unidad temática como en CRÓNICAS MARCIANAS, o impuesta desde fuera, como el hilo conductor de EL HOMBRE ILUSTRADO, que permita comprender por qué se han conjugado estos relatos y no otros en un mismo libro. Hay temas que se repiten en varios de los relatos, es cierto: el día de muertos de México, la pobreza un poco golfa y pícara de Irlanda, la desolación suave del fin del mundo... pero creo que se trata más bien de temas que se van repitiendo a todo lo largo de la obra de Bradbury, que de temas propios de este libro. Quizá fuera eso precisamente lo que buscaba el editor: dar una visión global de la obra de Bradbury; porque tampoco se trata de relatos escritos propiamente en la misma época, y cuya unidad pudiera justificar la cronología. En todo caso, creo que el resultado final está más que bien conseguido. Uno lee el libro de un tirón, dejándose sorprender por cada relato, sin saber qué es lo que se va a encontrar hasta hallarse inmerso en su lectura.

No me entretengo más, y paso a dar unas cuantas pinceladas de cada uno de los cuentos, para abrir un poco de boca e invitar a su lectura.

LAS MAQUINARIAS DE LA ALEGRÍA (1962): Varios sacerdotes que se enfrentan a los grandes enigmas que abre para la Iglesia la conquista espacial. El ambiente de ciencia-ficción flota sobre todo el relato, pero sin que haya nada que se salga de la realidad del momento en que fue escrito... salvo al final.

EL QUE ESPERA (1949): De lo mejorcito del libro, ciencia-ficción y terror se dan la mano en un relato demasiado espeluznante para CRÓNICAS MARCIANAS, y demasiado marciano para EL PAÍS DE OCTUBRE.

TYRANNOSAURUS REX ( 1962): ¿Cómo crear al más aterrador de los monstruos en stop motion? El relato es un homenaje a su amigo Ray Harryhausen, que en 1953 fue el encargado de crear y animar el monstruo marino de la película THE BEAST FROM 20,000 FATHOMS, basada en el relato de Bradbury LA SIRENA, incluido en la recopilación LAS DORADAS MANZANAS DEL SOL.

LAS VACACIONES (1963): Una familia despierta un día, y se encuentra con que el resto del mundo, todas las personas, han desaparecido. Ante ellos se presenta el horizonte de unas vacaciones infinitas viajando por toda la Tierra.

EL TAMBOR DE SHILOH (1960): Y tabaco, bronce, bota lustrada, sudor salado y cuero, el hombre se alejó por la hierba . Bradbury utiliza su estilo evocador para suscitar en nosotros la emoción ante el día previo a la batalla.

x¡MUCHACHOS! ¡CULTIVEN HONGOS GIGANTES EN EL SÓTANO! (1962) Una nueva afición, aparentemente inofensiva, pero algo siniestra, se extiende entre los chicos del vecindario. Me hizo pensar en aquel juego (¿cómo se llamaba?), que se anunciaba diciendo están vivos, y consistía en echar unos microorganismos a una pecera... Uhmm, después de verlo así, me alegro de que mis padres nunca me lo compraran.

CASI EL FIN DEL MUNDO (1957) En 1957, Bradbury imagina cómo de productivo podría volverse el mundo si unas manchas solares acabaran con la posibilidad de las emisiones televisivas. Mientras lo leía, yo iba pensando en algo semejante hoy en día. ¿Se os ocurren ideas? Creo que la televisión sigue teniendo su vigencia, aunque cada vez menos, e Internet no es algo manifiestamente negativo a nivel cultural como en general lo era la televisión en los años cincuenta: ¿Tal vez las redes sociales?

TAL VEZ NOS VAYAMOS (1962) Aquí, Bradbury juega tantísimo con la sugerencia, la evocación y el lirismo que al final no acaba de quedar claro de qué va el relato. Sin embargo, las imágenes que utiliza tienen tanta fuerza, que casi ni siquiera importa, pues se lee más como un poema en prosa que como un cuento. He aquí una de ellas: Abajo el mar se levantaba y arrojaba otra ola salada que se hacía trizas y silbaba como cuchillos innumerables a lo largo de las costas del continente.

Y EL MARINO VUELVE A CASA (1960) Una vieja leyenda marina inventada, una historia de amor y océanos de agua y de espigas de trigo oleando. En este caso, el lirismo no sólo no entorpece el desarrollo de la historia, sino que lo lanza a cuotas altísimas.

EL DÍA DE MUERTOS (1947). Éste relato empezó poniéndome mal cuerpo, pero acabó dejándome convencido de que Bradbury no sólo era un tipo que escribía como los ángeles, sino un tipo con el que debía de merecer la pena irse a tomar un café. Frente a otros escritores extranjeros, que no tienen ni idea del sufrimiento y el dolor que un toro sufre en una plaza de toros, y que se dejan llevar por lo pintoresco de los trajes de luces, y las músicas folclóricas para no ver la sangre; Bradbury es plenamente consciente de esa barbarie, y la utiliza para ponerla en paralelo a un accidente de tráfico en el que un niño es atropellado, y a un Cristo que va liberándose de sus clavos.

LA MUJER ILUSTRADA (1961) Resuena EL HOMBRE ILUSTRADO, y la obsesión de Bradbury con los tatuajes mágicos. En este caso, no se trata de un hombre, sino de una mujer la que está llena de tatuajes. Otros cambios más importantes se verán a lo largo de la historia.

ALGUNOS VIVEN COMO LÁZARO (1960) Aquí no ocurre nada de ciencia-ficción, ni de mágico, nada al menos que podamos identificar como tal. Y sin embargo, flota sobre todo el relato esa impresión de irrealidad.

UN MILAGRO DE RARA INVENCIÓN (1962) Otro de esos relatos en los que no sabemos si se trata de fantasía, ciencia-ficción, o simplemente una mirada cargada de lirismo sobre la más burda realidad. Dos hombres miran al horizonte, y cada cual ve la ciudad que desea ver.

ASÍ MURIÓ RIABUCHINSKA (1953) Un tema viejo, una marioneta que está viva; y sin embargo, Bradbury le da un giro sorprendente.

EL MENDIGO DEL PUENTE DE OCONNELL (1961) Uno de los relatos de corte irlandés. Bradbury pasó una temporada en Irlanda a principios de los años cincuenta, trabajando junto a John Huston en el guión de su versión de MOBY DICK. De este tiempo surgen toda esta serie de relatos en los que la pobreza se mezcla con la gracia irlandesa.

LA MUERTE Y LA DONCELLA (1960) Una anciana encerrada en su hogar, con las puertas y ventanas cerradas a cal y canto para que la muerte no pueda penetrar en ella. Un cuento infantil con una reflexión adulta.

UNA BANDADA DE CUERVOS (1952): Otro de los nacidos directamente de la experiencia de Bradbury. Él fue un escritor que escribía por el placer de escribir, no necesitaba, pues, de hacer aspavientos, ni de darse aires, simplemente de una máquina de escribir y unas hojas de papel. Así que no comprende a esas personas que hacen grandes proyectos que nunca llegan a comenzarse, y que revolotean alrededor del escritor que trabaja como una bandada de cuervos.

EL MEJOR DE LOS MUNDOS POSIBLES (1960): Dos viajeros que se encuentran en el tren y hablan de sendos conocidos que han logrado vivir en el mejor de los mundos posibles. Es muy interesante como Bradbury usa el encuentro en el tren, tan clásico y tan manido, en un relato tan fresco y vivo.

LA OBRA DE JUAN DÍAZ (1963): Otro de los relatos con el día de muertos mexicano como trasfondo. La miseria y la pobreza se convierten en protagonistas, la determinación logra traer a buen término un deseo desesperado, aunque algo macabro.

AL ABISMO DE CHICAGO (1963): En un mundo que lo ha perdido todo, un anciano recuerda fruslerías del mundo anterior. Son cosas sin importancia pero configuran un mundo vivo y feliz. El anciano es anhelado por unos, y temido y maltratado por otros que no quieren que les recuerden su desgracia, y la decadencia en la que ha caído el mundo en el que viven.

LA CARRERA DEL HIMNO (1963): Otro de los relatos de inspiración irlandesa, en este caso con una buena dosis de humor. Acompañando a personajes pobres y picaruelos, pero divertidos y felices, que han hecho deporte nacional del salir corriendo de las salas de cine antes de que empiece a sonar el himno nacional.

© Raúl Alejandro López Nevado, (1.413 palabras) Créditos