ARGO
ARGO EE. UU., 2012
Título original: Argo
Dirección: Ben Affleck
Guión: Chris Terrio, Joshuah Bearman
Producción: Ben Affleck, George Clooney, Grant Heslov
Música: Alexandre Desplat
Fotografía: Rodrigo Prieto
Duración: 120 min.
IMDb:
Reparto: Ben Affleck (Tony Mendez); Bryan Cranston (Jack O´Donnell); Alan Arkin (Lester Siegel); John Goodman (John Chambers); Victor Garber (Ken Taylor); Tate Donovan (Bob Anders); Clea DuVall (Cora Lijek); Scoot McNairy (Joe Stafford); Rory Cochrane (Lee Schatz)
Comentarios de: Dixon Acosta

Soy egresado como sociólogo, diplomático de profesión y aficionado a la ciencia-ficción, pero no voy a referirme a ninguna de las tres disciplinas, aunque tomaré ingredientes de cada una para intentar una reseña de una de las mejores películas que nos ha dejado el 2012, ARGO del director Ben Affleck.

La película hace una introducción de tal manera que el espectador, sobre todo el occidental pueda entender las causas y contexto de la revolución islámica de los Ayatolás en Irán en 1979 y el episodio de la toma de rehenes en la Embajada de Estados Unidos, concretamente aquellos que lograron salir de la Misión Diplomática y buscaron refugio en la residencia del Embajador de Canadá en Teherán.

Luego de desechar diversos planes, obviamente considerando la mentalidad bélica de algunos estadounidenses, de carácter militar, los encargados de la CIA deciden adoptar la propuesta de uno de sus agentes que en circunstancias normales, habría servido como un chiste, pero no como una idea para rescatar con vida unas personas en peligro.

La iniciativa consistió en aparentar la filmación de una película de ciencia-ficción de aventuras con escenario de desierto de fondo, fingiendo que los diplomáticos fugitivos eran parte del equipo de producción. No sigo contando el argumento, aunque aquí lo importante no es como se desarrolla la narración que puede ser previsible, sino su ritmo, desde hace un buen tiempo, no veíamos en pantalla una historia vibrante, con emoción verdadera.

ARGO fue la ganadora en los premios Globos de Oro y seguramente enfrentará a LINCOLN­ como mejor película en los premios Oscar, si no hay terceras sorpresas (por ejemplo, la maravillosa LA VIDA DE PI). Las nominaciones y logros de ARGO son totalmente justos, aunque resulta extraño que su Director no fuera tenido en cuenta en la respectiva categoría de la Academia cinematográfica. Affleck quien en 1997 se llevó compartido con Matt Damon un Oscar al mejor guión con GOOD WILL HUNTING, ha venido demostrando sus dotes como director y cuando ha querido incluso como intérprete al encarnar al malogrado actor George Reeves en HOLLYWOODLAND (2006).

ARGO compagina dos situaciones que no parecieran tener relación, la ciencia-ficción, el género de la supuesta película y un hecho real de la compleja coyuntura política internacional, los desencuentros entre el otrora imperio persa y los imperios contemporáneos de occidente, tensa situación que parece hoy repetirse. Al tiempo que se recuerda el auge que comenzaban a tener en el mundo las películas de ciencia-ficción de aventuras, de la mano de LA GUERRA DE LAS GALAXIAS, aunque se le hace un guiño a EL PLANETA DE LOS SIMIOS.

Al tiempo se convierte en una suerte de homenaje para los diplomáticos, aquellas personas que cargan riesgos y responsabilidades por cuenta de la representación de sus países. La diplomacia es un mundo tan convulso resulta una actividad en ocasiones de alto riesgo para quienes la practican. El mensaje de la película es que las soluciones pueden venir del ingenio y la creatividad, no sólo como producto de la fuerza y la violencia. La participación del ex presidente Jimmy Carter en la cinta, puede ser interpretada como una reivindicación tardía para quien la crisis de los rehenes le costó su reelección en Estados Unidos.

El consejo irremediable para quienes no hayan apreciado ARGO, es que no dejen que alguien como el suscrito comentarista se las cuente, véanla, obtendrán un rato entretenido y pedagógico, pues aprenderán sobre un fragmento de la historia contemporánea de este mundo frenético.

© Dixon Acosta, (581 palabras) Créditos