GHOST IN THE SHELL
GHOST IN THE SHELL Japón, 1995
Título original: Kôkaku kidôtai
Dirección: Mamoru Oshii
Guión: Kazunori Itô, Masamune Shirow
Producción: Mitsuhisa Ishikawa, Ken Iyadomi
Música: Kenji Kawai
Fotografía: Hisao Shirai
Duración: 83 min.
IMDb:
Reparto: Atsuko Tanaka / Concha García Valero (Mayor Motoko Kusanagi); Kôichi Yamadera / Juan Antonio Bernal (Togusa); Akio Ôtsuka / Salvador Vives (Batô); Yutaka Nakano / Juan Carlos Gustems (Ishikawa); Tamio Ôki / Manuel Lázaro (Jefe de la sección 9 Aramaki); Iemasa Kayumi / Alfonso Vallés (Proyecto 2501); Maaya Sakamoto / Nuria Trifol (Motoko Kusanagi (niña));
Comentarios de: Félix Capitán

De qué se trata

Japón, año dosmilalgo en el futuro. La frontlainasemblización del mundo ha llegado hasta un punto inexorable en donde las personas, o el cuerpo de policía al menos, son cyborgs circulando por la calle, mitad cerebro y mitad circuitrónica varia (como la gente que tiene más vida en Facebook o Blogger que en su mundo de verdá, pero en versión 2.0). Entre ellos está la Mayor Motoko Kusanagi, sabrosa y fairestónica como toda heroína de manga, que para deleite de nuestros cansados ojos, se desnuda en lo alto de un edificio antes de arrojarse blastacientos pisos hacia abajo e irrumpir por el lado de afuera de un ventanal disparando para enseñarle a un chico malo que se protege detrás de la puñetera inmunidad internacional, que nadie está por encima de la ley y el orden (¡EHM!). El Gobierno está preocupado, por supuesto, porque algunos hilos de esta investigación podrían llevar demasiado lejos. Resulta que allá afuera anda dando vueltas un virus informático, el Amo de Títeres, que se las arregla para poseer gente en plan exorcista (¡sí, hasta hablan de que roba el alma y todo!), a través de sus cerebros chupitrónicos, y que está vinculado con una cadena de asesinatos. Pero como la Mayor Kusanagi fue a la Academia de Policía Harry el Sucio, recurrirá a todos los métodos para enseñarle al Amo de Títeres quién es el p* * * amo... Bueno, perdonen el chiste fácil, es que no me pude contener. La investigación está un poco en punto muerto, hasta que una inesperada voltereta les deja caer el tiburón: aparece un cyborg dando vueltas, y ese cyborg se ha fugado de una instalación gubernamental. Y además, el cyborg quizás contenga al mismísimo Amo de Títeres. Ahora, la Mayor Kusanagi está en guerra no sólo con el Amo de Títeres, sino con los misteriosos sujetos del Gobierno que han desarrollado el proyecto que ha culminado en la creación del condenado Amo de Títeres. Y después de esto, se pone incluso mejor.

El espíritu de los tiempos

Aunque ustedes no lo crean, mis estimados lectores, hubo una época no tan lejana, por allá por los 80-90, en que habían escritores y artistas... ¡¡¡ADVIRTIENDO CONTRA LA INTEGRACIÓN HOMBRE-MÁQUINA!!! Algo difícil de creer en una era en que nadie es nadie en el mundo real, si no tiene un blog, un perfil de Facebook, una cuenta de Twitter, y no sale en Google. O sea, la gente para ser gente tiene que ser virtual primero, y si es real, bueno, tanto mejor, pero si no, qué importa, si después de todo te mueres y tu perfil de Facebook queda allá arriba flotando para la eternidad, como las cenizas de Gene Roddenberry en el espacio... El alienante movimiento tecnodistópico conocido como el cyberpunk fue under durante los 80, pero durante los 90 empezó a levantar cabeza. En este tiempo tuvimos cosas como EL HOMBRE DEL JARDÍN, ASESINO CIBERNÉTICO, JOHNNY MNEMONIC y un gran etcétera de pelis pequeñas sobre el particular (después vino THE MATRIX y el cyberpunk se puteó... perdón, se popularizó). Ser cyberp- en los 2000s ya no tiene sentido, por supuesto, ya que la pesadilla cyberpunk de personas ciberorgánicas que pierden su identidad en medio de constructos menschmaschinen, de seres humanos reducidos a meras colecciones de datos neuronales/virtuales mutuamente intercambiables, es hoy en día una tenebrosa realidad (traten de desenchufar a un feisbuquero de pro de su perfil en Facebook, más fácil sería arrancarle el hígado, los pulmones o el corazón... al menos esas cosas se pueden suplir con respiradores artificiales y cosas así). De esta manera, esta clase de pelis cyberpunk han perdido su valor como profecía del mundo en que vivimos (un poco como en su tiempo Julio Verne, en su época el colmo de la anticipación, y hoy en día rancio a más no poder). ¿Qué queda entonces? Bueno, la estética, el contar bien una historia, las preocupaciones filosóficas... No es poco. Quizás sí lo es para una corriente literaria/cinematográfica que aspiraba a ser la superación de la Modernidad por medio de su perversión cibertrónica. Pero en fin, qué esperaban ustedes de un arte que ya estaba condenándose prematuramente al postmortem con aquello de prometer 20 minutos en el futuro....

¿Por qué verla?

:: A quince años de distancia de GHOST IN THE SHELL, esta peli que otrora fuera terriblemente futurista, luce ahora como clásica, incluso un poquito pasada a naftalina. El principal problema con GHOST IN THE SHELL no es culpa de la peli misma, por supuesto, sino de los Hermanos Wachowski, que se rob... perdón, se plag... perdón, se copiaron una enorme cantidad de ideas de esta peli para su propia obrilla MATRIX, cuatro años después (la secuencia inicial de Trinity saltando edificios parece casi un remake de la secuencia inicial de la Mayor Kusanagi jumping & shooting, con el agravante de que Carrie-Anne Moss, a diferencia de su contraparte animé, ni siquiera se desnuda para eso...). Y claro, en esta popularización, muchas cosas que parecían novedosas en 1995, o al menos muy estilísticamente desarrolladas, hoy en día lucen como el redescubrimiento de la rueda. Aún así, GHOST IN THE SHELL maneja muy bien la estética cyberpunk. Vemos una ciudad futurista en la que personajes con un estilo de vida muy reconocible, y con la tecnología perfectamente integrada y asumida, algo que no siempre es tan bien tratado en pelis donde por lo general la chulería de los efectos especiales predomina hasta convertir al futuro en una parodia de sí mismo. No se entregan demasiados datos sobre el universo futuro que estamos viendo, pero lo poco que alcanzamos a ver nos permite vislumbrar una gran complejidad, una serie de intrigas que son apenas sugeridas, y que contribuyen a crear un clima aún más desasosegante. En ese sentido, GHOST IN THE SHELL sigue teniendo un buen espíritu cyberpunk, y se ha ganado con justicia su exponente como uno de los puntos cúlmines del género.

:: Esta peli es una de las que lleva más lejos el planteamiento de la deshumanización. Muy en la senda de BLADE RUNNER, tenemos una sociedad en donde el carácter de ser humano ya no es determinado por el misterio de concepción ni es aparte del resto de la naturaleza: el ser humano puede ser reemplazado extensivamente por partes mecánicas, incluso su parte más humana que vendría siendo su cerebro, y además la mente humana está siempre en interfaz con el resto de Internet. Y por lo tanto, la barrera entre lo que es un ser humano y lo que no, se ha diluído hasta prácticamente desaparecer. GHOST IN THE SHELL puede ser vista así como una especie de vuelta de tuerca sobre los temas filosóficos de BLADE RUNNER. El problema es que para esto, el guión debe incurrir a ratos en diálogos filosóficos que convierten a la Mayor Kusanagi en una chica pretenciosa de cuidado, pero en fin, no todo podía ser perfecto tampoco. El caso es que esta peli es claramente posthumanista o transhumanista, quizás una de las que han llevado más lejos el tema de la disolución de lo humano dentro de la interfaz man/machine.

:: Esta peli es intensamente fetichista. Como buena animación para adultos, no trepida en mostrarnos desnudos. Y no se detiene ahí. La peli explota bien el tecnofetichismo de mostrar cuerpos humanos desnudos (y femeninos, yomi-yomi) intervenidos a través de la maquinaria. SPOILER A CONTINUACIÓN, SI NO SE QUIEREN REVELACIONES DEL FINAL, SALTAR AL SIGUIENTE PÁRRAFO. Y en la traca final, el fetichismo alcanza sus mayores cotas cuando el cuerpo femenino semidesnudo de la Mayor Kusanagi es progresivamente desintegrado en la batalla, y se transforma casi en una especie de conciencia quirúrgicamente intervenida, y por qué no decirlo, mentalmente violada por una entidad que podría ser humana o no. No cabe duda que la peli explota bien este apartado.

:: Quizás el único problema con la peli, sea la banda sonora. Lo menciono como un por qué verla porque hay gente que la defiende. No niego que el soundtrack tiene ese algo especial que convierte a la música incidental de una peli en algo característico de esa peli. Pero por otra parte, la utilización ad nauseam del cántico oriental a lo largo de toda la peli tiende a fatigar, y a ratos pareciera que estamos escuchando el mismo track una y otra vez. No puedo evitar recordar ARMITAGE III, más o menos de la misma época y la misma temática que GHOST IN THE SHELL, que a pesar de ser una peli claramente inferior (no es mala, pero simplemente GHOST IN THE SHELL es mejor), tiene un soundtrack más variado, y definitivamente más rompedor. En fin, supongo que hay gente a quien le gusta este soundtrack. Bien por ellos.

Ideal para: Ver un clásico del manga y un clásico del cyberpunk.

© Félix Capitán, (1.458 palabras) Créditos
Publicado originalmente en Cine 9009 el 6 de febrero de 2010
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