INVASIÓN A LA TIERRA
INVASIÓN A LA TIERRA EE.UU., 2011
Título original: Battle: Los Ángeles
Dirección: Jonathan Liebesman
Guión: Christopher Bertolini
Producción: Ori Marmur, Neal H. Moritz
Música: Brian Tyler
Fotografía: Lukas Ettlin
Duración: 116 min.
IMDb:
Reparto: Aaron Eckhart (Sargento Michael Nantz); Ramon Rodriguez (Teniente William Martinez); Will Rothhaar (Cabo Lee Imlay); Cory Hardrict (Cabo Jason Lockett); Jim Parrack (Cabo Peter Kerns); Gino Anthony Pesi (Cabo Nick Stavrou); Ne-Yo (Cabo Kevin Harris); James Hiroyuki Liao (Cabo Steven Mottola); Bridget Moynahan (Michele); Noel Fisher (Shaun Lenihan)

Sinopsis

La Tierra está siendo invadida por fuerzas alienígenas. La ciudad de Los Ángeles es asaltada por el enemigo, lo que obliga a evacuarla. Una unidad de Marines recibe el encargo de adentrarse en la ciudad, para rescatar a un grupo de civiles que ha quedado aislado y sitiado por los aliens. La misión se convertirá en una auténtica pesadilla, una terrible lucha por la supervivencia en una Los Ángeles devastada por los combates, que se transforma en una trampa mortal para el heroico comando.

La ciencia-ficción de tema militar nos ha ofrecido obras muy estimables, tanto en sus vertientes cinematográfica como literaria. TROPAS DEL ESPACIO, de Heinlein, EL SOLDADO, de Jerry Pournelle y LA GUERRA INTERMINABLE, de Joe Haldeman son tres fabulosas obras maestras de la literatura del género. En cuanto al cine, podríamos citar la espléndida DEPREDADOR (PREDATOR, John McTiernan), ALIENS, EL REGRESO (ALIENS, James Cameron, 1986) y quizás LA GUERRA DE LOS MUNDOS (THE WAR OF THE WORLDS, Byron Haskin, 1953). INVASIÓN A LA TIERRA, producción norteamericana de 2011, trata de combinar la ciencia-ficción con el cine bélico, pero se queda a miles de parsecs de las cintas citadas, tanto en calidad artística como argumental.

La película fue concebida como una cinta de consumo, destinada a romper la taquilla durante una temporada, y en ese aspecto funcionó muy bien. Estamos ante un film tremendamente entretenido, que no ofrece ni un segundo de respiro al espectador. Los combates contra los aliens se suceden casi sin solución de continuidad, los héroes son muy heroicos y los extraterrestres ni dan ni piden cuartel. Las escenas de batallas, que suman el 90% del metraje, están rodadas con un aliento épico que, en algunos pasajes muy concretos, logra conmover al espectador. El despliegue de efectos especiales es impresionante y la fabulosa banda sonora envuelve todo el conjunto, logrando, en ocasiones, ponernos la carne de gallina. Pero, al final, lo que queda de todo esto es un vacuo espectáculo de acción y efectos especiales que se olvida apenas unos minutos después de que aparezcan los créditos finales.

El componente de ciencia-ficción es mínimo, reduciéndose a la constatación de que el enemigo procede del espacio exterior y punto. En ningún momento se nos explica quiénes son esos seres, de dónde proceden o cuál es su naturaleza física, aunque queda meridianamente claro que debe tratarse de una especie humanoide. Hay una escena en la que los Marines examinan a uno de los aliens, pero la información que nos proporcionan sobre ellos es casi irrelevante. A la vista de lo antes mencionado, uno llega a la conclusión de que el guión de esta obrita podría condensarse en dos frases: Los extraterrestres invaden la Tierra. La humanidad les hace frente. Y así debió de ser, a juzgar por los resultados. El único detalle interesante de la trama —por llamarla de algún modo— de esta insulsa cinta es el modo en que se produce la invasión: con una lluvia de meteoritos que caen al mar y que, como es lógico, transportan en sus entrañas las fuerzas de ataque enemigas. Esto recuerda un poco a la estupenda LA GUERRA DE LOS MUNDOS (la original, no el penoso remake de Spielberg), pero cualquier parecido con ese clásico, o con cualquier otro, termina ahí.

En definitiva, INVASIÓN A LA TIERRA es un claro exponente del cine concebido única y exclusivamente con fines comerciales. Una cinta espectacular y entretenidísima, pero que no resiste un mínimo análisis crítico, porque poco o nada hay en ella que analizar.

© Antonio Quintana Carrandi, (586 palabras) Créditos