SYLVIA ALBINSON Y LA ORDEN DE LOS GUARDIANES
SYLVIA ALBINSON Y LA ORDEN DE LOS GUARDIANES Jane Valentine
Título original: ---
Año de publicación: 2012
Editorial: Autoedición electrónica (Amazon.es)
Colección: ---
Traducción: ---
Edición: 2012
Páginas: 408
ISBN:
Precio: 1,95 EUR
Comentarios de: Rafael Ontivero

Mola esto de los autores noveles y los pastiches que hacen. Mola en primer lugar porque no tienen ningún miedo a innovar, aunque a veces les salga el tiro por la culata (que no es el caso). Y mola porque son autores prácticamente desconocidos que presentan obras con una calidad más que envidiable.

¿Podría alguien clasificar esta novela? ¿Steampunk? ¿Fantasía? ¿Gótica? ¿Decimonónica? ¿Romántica? ¿Aventuras? ¿Distopía? ¿Todos a la vez? Hazte una idea, lector, de lo que tienes entre manos, porque yo ando ya bastante confuso con esto de los géneros, las clasificaciones y las novelas que ninguna editorial ha querido publicar, que no sé si será el caso. Lo cierto es que esta debió serlo.

Y esta entrada va a ser muy difícil de escribir, porque no quiero contarte nada del argumento y sin embargo debería hacerlo, así que si algo de lo que digo te resulta confuso, ¡¡lee el puto libro, jodío!!

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Decíamos que ignorábamos el género. Y es cierto, ya que la novela mezcla, a partes iguales, todos esos temas que ya os he citado, y alguno más que seguro se me escapa ahora.

En mi caso, la compré (un euro y algo) porque en una primera impresión pensé que su género principal era el steampunk con alguna mezcla de ucronía. No obstante, cuando empecé a leerla me di cuenta de que era algo más. Y la abandoné a cosa del 20%, que el tema no era volver sobre la enésima versión de la misma novela de vampiros... Digo que la abandoné durante un día, porque rápidamente me entró cierto engurrio y tuve que retomarla. Y de ahí hasta el final, una tarde.

O como me dijo mi compañera: si quieres hablar mal de ella, léela del todo y así podrás actuar en consecuencia. Pues menos mal, oye, porque de pensar que era un truño a pensar que es un muy buen libro va un trecho, y no corto.

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En fin, lo dicho. Estamos ante una novela ambientada a finales del XIX o principios del XX en un universo más o menos alternativo en el que la máquina de vapor y la tarjeta perforada conforman la realidad científica habitual. También tenemos vehículos de gasolina, que compiten en igualdad de condiciones contra los eléctricos y los de vapor.

Y Sylvia Albinson trabaja en un periodicucho sensacionalista de mala muerte como periodista principiante, encargándose de algunas noticias más o menos triviales. Pese a su trabajo, y a su libertinaje social, pertenece a la nobleza del país.

Y comienza la historia con una serie de asesinatos en los que las víctimas aparecen destrozadas y sin sangre, al más puro estilo vampírico. Y Sylvia quiere investigar el caso, pero su jefe no la deja, por lo que se busca sus triquiñuelas para hacerlo, lo que hace temblar su rigorismo científico y sus creencias en la ciencia y la investigación.

En ese momento, la historia da un vuelco y pasamos a la parte más aventurera y en la que aparecen otros temas mucho menos técnicos. Y es aquí donde yo abandoné el libro, cuando me di cuenta de que, steampunk aparte, había otras cosas. Pese al estilo decimonónico, las pinceladas humorísticas, a cierto tono mezcla de Dickens y de Verne, y a que era el momento en el que comenzaba a coger ritmo, la dejé.

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No quiero contar más del argumento porque no me gustaría ser un Barceló. Pero sí debo nombrar algunas cosas, como la trama amorosa, típico triángulo de toda la vida, aunque en este caso son tres hombres que pretenden a una sola mujer. También encontramos una sociedad secreta encargada de velar por el bien. O más bien dos, situadas, como la Fundación, en ambos extremos de la galaxia.

Por supuesto que hay aventuras, y no pocas. Y algo de carga social, por lo que me gustaría citar un párrafo muy bueno que, si eres un poco tiquismiquis con la revelación de argumentos, mejor pases por alto.

Lo que la gente ignora es que el Círculo y los gobiernos de su ámbito de influencia creen que hay demasiada gente en el mundo y que no es fácil gobernar en democracia, pues conceder derechos a los obreros y empleados resulta en menoscabo de los empresarios y los banqueros. No les gustan los disturbios, ni las protestas, no les gusta que les cuestionen aun cuando de cara al público se diga todo lo contrario. Un grupo de oligarcas, dueños del dinero del mundo, llevan varios años trazando un Plan Maestro para destruir la obra del Círculo primigenio.

Ciertamente el tema se puede aplicar a nuestra coyuntura social y política actual sin variar casi una coma. No quiero decir que haya o deba haber una conspiración a nivel global, pero sí que estamos a puertas de una dictadura tal y como se deja ver en las últimas acciones en el mal llamado mundo libre (me refiero al nuestro, no al del libro, que va por sus propios derroteros).

Y justo escribiendo esto me ha venido a la cabeza una nueva referencia para poder hacer comparaciones: esta novela es muy similar en cuanto a estilo, a la de JONATHAN STRANGE Y EL SEÑOR NORRELL salvo por la temática steampunk y vampírica.

Y poco más que contar. Bueno, sí, que Jane Valentine no es la autora real del libro, sino la ya veterana M. C. Mendoza, que cuenta con al menos siete novelas más, todas ellas autopublicadas. Sus géneros rondan el misterio y el gótico con, como hemos visto, pinceladas de otros géneros.

Una última puntualización: el final queda abierto, para un segundo volumen.

© Rafael Ontivero, (929 palabras) Créditos