EL DADOR DE RECUERDOS
EL DADOR DE RECUERDOS Lois Lowry
Título original: The Giver
Año de publicación: 1993
Editorial: Everest
Colección: ---
Traducción: María Luisa Balseiro Fernández-Campoamor
Edición: 2009
Páginas: 238
ISBN:
Precio: 15 EUR
Comentarios de: Enric Quílez Castro

A veces en la literatura juvenil encuentras verdaderas perlas. Este es el caso de EL DADOR DE RECUERDOS una novela narrada de manera muy sencilla, pero no por ello menos reflexiva o demoledora.

EL DADOR DE RECUERDOS trata de una sociedad pacífica, ordenada e igualitaria hasta la náusea, en que todo el mundo tiene su lugar y todos saben qué hacer y qué se espera de ellos. Un mundo en que todo está planificado: desde el nacimiento hasta la muerte.

Un mundo en que no hay diferencias importantes. No hay montañas. El clima es monótono y, por no haber, no hay ni colores ni música. Todo ello en nombre de la paz y de la utopía en que viven inmersos sus felices habitantes.

Pero, ¿qué pasa con los que no encajan? La respuesta a esta pregunta y otros misterios hará que el protagonista, Jonás, el elegido para ser el próximo Dador de Recuerdos, el cargo más honorífico y más temido de la sociedad, cambie de manera irreversible.

A veces, es en las utopías más aparentemente pacíficas y benévolas en donde se enconden las mayores monstruosidades y ésta no va a ser una excepción. Con referencias múltiples a otras obras similares, como 1984 (George Orwell), UN MUNDO FELIZ (Aldous Huxley) o ESTE DÍA PERFECTO (Ira Levin) o LA FUGA DE LOGAN, la utopía se convierte en distopía. Las dos caras de la misma moneda.

Y es que Jonás, a parte de tener ciertas capacidades especiales, no deja de ser una persona normal que cuando descubre la terrible verdad sobre la que sustenta su civilización, no puede quedarse impasible.

Jonás tiene mucho en común al protagonista de LOS QUE SE ALEJAN DE OMELAS, de Ursula K. Le Guin y el argumento es claramente deudor de este magnífico relato de quien Julián Díez dijo una vez que era claramente definitorio del siglo XX.

En fin, una novela juvenil para adultos, que se lee rápidamente, pero que deja una huella difícil de borrar a poco que se medite.

Forma parte de una trilogía, continuada en EN BUSCA DEL AZUL y EL MENSAJERO y está prohibido en muchas escuelas de los Estados Unidos, al parecer por algunos de los controvertidos temas que toca. En fin, censura pura y dura.

© Enric Quílez Castro, (374 palabras) Créditos
Publicado originalmente en El mundo de Yarhel el 8 de febrero de 2010