OUTLANDER
OUTLANDER EE. UU., 2009
Título original: Outlander
Dirección: Howard McCain
Guión: Howard McCain, Dirk Blackman
Producción: Howard McCain, Chris Roberts y Barrie M. Osborne
Música: Geoff Zanelli
Fotografía: Pierre Gill
Duración: 115 min.
IMDb:
Reparto: Jim Caviezel (Kainan); Sophia Myles (Freya); Jack Huston (Wulfric); John Hurt (Hrothgar); Cliff Saunders (Boromir); Patrick Stevenson (Unferth); Aidan Devine (Einar); Ron Perlman (Gunnar); Bailey Maughan (Erick)

Sinopsis

Noruega, hacia el año 800. Una astronave sin control se estrella en un lago. Sus dos únicos ocupantes logran salvarse. Uno es un humano, Kainan, un guerrero de una avanzada civilización alienígena. El otro es una criatura monstruosa, a la que Kainan llama Moorween. Ambos son enemigos irreconciliables, ya que la raza de Kainan conquistó el planeta de los moorweens, exterminándolos a todos... menos a uno que, a su vez, arrasó la colonia humana, matando a la esposa y al hijo del guerrero. Decididos a aniquilar al contrario, humano y moorween prosiguen su guerra en la Tierra, involucrando en ella a los habitantes de la región en la que han caído: los vikingos.

La ciencia-ficción se presta extraordinariamente a la hibridación con otros géneros literarios y cinematográficos. OUTLANDER, costosa superproducción norteamericana, parte de una premisa muy sugestiva; la de colocar a un monstruo espacial y a un guerrero extraterrestre en la época de los vikingos. El resultado es un film de aventuras que no defrauda y que puede gustar incluso a quienes no se sientan especialmente atraídos por la ciencia-ficción, ya que, en líneas generales, el noventa por ciento de la película se desarrolla como si de una cinta de espada y brujería se tratase. El elemento tecnológico casi brilla por su ausencia, a excepción hecha de la nave y los artilugios que vemos al comienzo y de los fabulosos navíos de guerra que aparecen en los recuerdos del protagonista. Por otra parte, Kainan debe enfrentarse al moorween con las primitivas armas de los vikingos, cuya amistad se ha ganado al salvar la vida de su Rey. Así, el film deviene en una fantástica aventura épica, en la que un puñado de hombres deben repeler los ataques de un ser que parece surgido de las profundidades del averno y que es aparentemente indestructible. Un planteamiento, como puede apreciarse, de lo más clásico.

El moorween
El moorween

El leit motiv de las figuras centrales del relato, Kainan y el moorween, es la venganza. La criatura ha desarrollado un odio instintivo hacia los humanos, responsables de la aniquilación de su especie. En cuanto a Kainan, parece vivir sólo para exterminar al último de los moorween, aquel que mató a su mujer e hijo. Los vikingos, por su parte, consideran al moorween algo así como un dragón y a Kainan un enviado de los Dioses. Con estos mimbres, Howard McCain y Dirk Blackman tejen un trepidante relato salpicado de sangrientas batallas entre los feroces guerreros y la monstruosa criatura, y aderezado con una de las bandas sonoras más memorables que ha ofrecido el cine de los últimos años.

Sólo una cosa chirria en todo el conjunto. La actitud políticamente correcta que, a ratos, observa Kainan cuando evoca la conquista y colonización del planeta de los moorweens. Esos escrúpulos de tipo ecologista no parecen casar muy bien con el personaje, descrito en todo momento como un soldado de una pieza, miembro de una avanzadísima civilización que ha emprendido un proceso de expansión por la galaxia. Este es el punto más flojo del argumento, ya que da la impresión de haber sido incluido en la trama con calzador, para complacer a determinado tipo de público. No hay que dejarse engañar por ese aparente buenismo del protagonista. A pesar de sus palabras y su expresión contrita al hablar del asunto, lo que Kainan lamenta no es haber tomado parte en el exterminio de una especie, sino que al hacerlo firmó la sentencia de muerte de su familia.

A pesar de la inversión de cuarenta y siete millones de dólares y de su comercial argumento, OUTLANDER no fue el gran éxito de taquilla que esperaban sus creadores. Con todo, es una buena película de ciencia-ficción, que complacerá sin duda a aquellos que sólo busquen un par de horas de sano entretenimiento.

© Antonio Quintana Carrandi, (633 palabras) Créditos