RAYONS POUR SIDAR
RAYONS POUR SIDAR Stefan Wul
Título original: Rayons pour Sidar
Año de publicación: 1957
Editorial: Denoël
Colección: Présence du futur número 136
Traducción: Sin traducir
Edición: ---
Páginas: 186
ISBN:
Precio: ---
Comentarios de: Jorge Armando Romo

Esta fue la tercera novela que publicó Stefan Wul. Cuenta con capítulos muy breves, más todo un despliegue de imaginación que la transforma en una historia amena, sencilla, pero interesante.

En el siglo XXI, la Humanidad ha colonizado un nuevo mundo: Sidar. Los seres que habitan aquel mundo (los sidarianos) han sido desplazados y las cosas parecen transcurrir de manera normal. Sin embargo, para evitar una guerra interplanetaria, los humanos han firmado un acuerdo con los Xressianos (una especie de alienígenas muy agresivos similares a ratas). No hay de otra: la colonización xressiana está en camino y todas las colonias humanas deben abandonar aquel mundo de inmediato.

Durante el caos y el desalojo, Lorrain 1613 AC (una mujer) busca a Lionel 1613 AC (su androide clon en versión masculina). Junto con Xaog, (su guía en aquel mundo extraño) vivirá toda clase de aventuras. Y es que en aquel futuro es muy común mandar hacer un clon robótico de uno mismo; el androide en cuestión (creo que es el término más apropiado) guarda la memoria del humano, funge como acompañante y hasta como pareja sexual.

Viajando a través de una selva con todo tipo de flora y fauna muy exóticas (casi surrealistas), Lorrain apenas y logra salir con vida después de enfrentar a un Krôtang (una bestia temida y muy hambrienta). Capturado en la tierra de Horb, consigue escapar de una tribu sidariana gracias a que ésta lleva a cabo uno de sus rituales cada vez que el cielo se pone de color rojizo (efecto producido por una de las lunas del planeta). Lorrain encuentra a Lionel partido a la mitad y lo lleva a una estación para repararlo. Conforme llegan los nuevos colonizadores, la mujer es asesinada. El androide se injerta el busto y las piernas de su dueña y amiga y sale a cumplir la misión que se le ha encomendado: salvar a los nativos de la violenta colonización de los xressianos. Su plan es desaforado pero puede ser la solución: si desvía la órbita del planeta y lo dirige al sistema solar, la invasión de aquellas ratas alienígenas podrá detenerse.

Fue la primera vez que Wul introdujo un robot en su obra. Como en casi todas sus novelas, la historia transcurre en un planeta foráneo (space-opera). De la misma manera, nos encontramos ante otra novela en que se muestran todas las formas de vida como algo extraño, distinto y exótico. La modificación de una órbita planetaria vuelve a ser el factor que inclina la balanza en contra de los nuevos colonizadores.

En definitiva, una novela agradable y muy sencilla, con una historia que hará pasar al lector un buen rato de lectura de ciencia-ficción tal y como se entendía el género en Francia en la década de los 50.

© Jorge Armando Romo, (463 palabras) Créditos