ZIGZAG
ZIGZAG José Carlos Somoza
Título original: ---
Año de publicación: 2006
Editorial: Plaza & Janés
Colección: Éxitos
Traducción: ---
Edición: 2006
Páginas: 568
ISBN:
Precio: 19 EUR
Comentarios de: Magda Revetllat, Daniel Salvo

—Sea como sea —insistió ella—, ¿crees que hay algo maligno que va más allá de lo que pueda conocer la ciencia?

Víctor meditó la respuesta.

—Nada hay más allá de lo que pueda conocer la ciencia, salvo la fe. ¿Me estás preguntando por el diablo?

Ella no contestó.

Argumento

Elisa Robledo es profesora universitaria de Física en Madrid y un día recibe la noticia de la muerte accidental de Sergio Marini, a quien conocía. Este hecho provocará en ella tal angustia que decidirá refugiarse en su casa pues un pensamiento se cuela en su cabeza de manera insistente: Ahora viene a por ti .

La novela

Las intrigas de una historia de suspense, con un leve toque de ciencia-ficción hard aderezada con algo de erotismo forman un relato que en gran parte es un flashback.

Los personajes son variados, algunos antipáticos, otros groseros y alguno amigable, todos se mueven alrededor de Elisa a la que el lector conocerá de joven ingenua en su trayecto a adulta en peligro. En algún momento todos ellos son previsibles, el científico amable y despistado y sus bocadillos con mayonesa, el arrogante físico de fama internacional, la madre autoritaria que más que madre parece madrastra de cuento infantil y poco más y en repetidas ocasiones parece más una telenovela donde escenas y comentarios se repiten una y otra vez que una novela de ciencia-ficción con los añadidos de terror y thriller.

Las teorías, la mezcla de físicos de renombre tanto reales como imaginarios y sus respectivas teorías y ponencias, es una parte que emana poca verosimilitud y las descripciones se amplían más en detalles sin importancia como ropa, comida y escenas aburridas que en profundizar en ese mundo científico, sus miembros y los logros de éstos, aunque una gran parte del libro se desenvuelva en el lugar donde se realiza el proyecto.

Para dar jugo a la acción hay menciones a la parte oscura de Internet, la pornografía y mensajes que ocultan términos matemáticos y que solo cultivados cerebros pueden entender, además de advertencias sobre tecnologías.

¿Sabías que todo lo que dices por teléfono, o comprar con tarjeta, o buscar en Internet, queda registrado y es examinado y filtrado por ordenadores? Cada uno de nosotros, cada ciudadano de cada país, es estudiado por ECHELON con una minuciosidad directamente proporcional a nuestro grado de presunta peligrosidad. Si los ordenadores deciden que somos dignos de interés, nos clavan una chincheta roja y empiezan a rastrearnos en serio: señuelos, micros... Toda la parafernalia. Eso es ECHELON, el Gran Hermano del mundo.

La mezcla de ciencia-ficción y terror pocas veces me ha resultado satisfactoria, para mí son grandes excepciones ALIEN (Ridley Scott, 1979) y THE STEPFORD WIVES (Ira Levin, 1972), y esta inmersión del Somoza en la ciencia-ficción hard no ha provocado ese vivificante sensación de lectura gratificante y especulativa como sí lo han hecho otros autores.

En uno de sus relatos cortos Isaac Asimov describió un experimento parecido al narrado en el libro y los resultados que a partir del mismo podría ocasionar en la sociedad, lo hizo dentro del marco de la ciencia-ficción sin entrar en otros géneros ni llenar tantas páginas logrando una historia de interés que especulaba sobre ese determinado invento. Dicho relato fue llevado a la pequeña pantalla bajo el título THE DEAD PAST dentro de la serie Out of the Unknown emitido en 1965. Por otra parte, me ha parecido curioso las concomitancias de esta obra publicada en 2006 con la serie de televisión DEVS de 2020.

Y por lo que respecta a otro nivel de la narración, el científico Carlos Pedrós-Alió publicó en 2018 DESIERTO DE AGUA, sus experiencias en el Ártico a bordo de un rompehielos. El día a día, el trabajo en grupo, la relación con el personal no científico, alguna historia de amor que siempre surge —según él— en las misiones científicas, todo el conjunto es la vivencia de unos meses contada de manera deliciosa y recomendable después de Zigzag para profundizar en la dinámica humana en una situación parecida a la del relato, un grupo de científicos en un lugar remoto.

El estilo

El autor narra la acción situándose fuera de ella, de esta manera en tercera persona cuenta la historia, pero siempre su personaje central del que casi nunca se separa es Elisa.

Las descripciones son a veces extenuantes pues desde lo que llevan de ropa los personajes a lo que piden en un bar, todo es descrito, todo es incluido en el texto y esto tal vez no entorpece la acción, pero sí la ralentiza un poco.

El autor

José Carlos Somoza (La Habana, 1959) ha obtenido reconocimiento con las distinciones Premio Café Gijón (1998) y Gold Dagger (2002), premio La Sonrisa Vertical, premio Fernando Lara (2001) y es socio de honor de Nocte, Asociación Española de Escritores de Terror. Ha publicado entre otros libros LA VENTANA PINTADA (1998), LA CAVERNA DE LAS IDEAS (2000), CLARA Y LA PENUMBRA (2001), EL CEBO (2010) y EL SIGNO DE LOS DIEZ (2022).

© Magda Revetllat,
(832 palabras) Créditos

Hace unos años, tuve la suerte de asistir a la conferencia que ofreció José Carlos Somoza en la Universidad Privada de Ciencias Aplicadas, en Lima. Creo que en ese entonces aún no había publicado las obras que lo acercan a la ciencia-ficción, como CLARA Y LA PENUMBRA, pero ya había tenido la oportunidad de degustar su magistral novela policial LA CAVERNA DE LAS IDEAS, ambientada en la Atenas de Platón.

Con semejante antecedente, no pudo causarme mayor expectativa la incursión de Somoza en la ciencia-ficción, género bajo el cual nos ha ofrecido, a juzgar por los comentarios que circulan en la red, cuatro novelas: CLARA Y LA PENUMBRA, ZIGZAG, LA LLAVE DEL ABISMO y EL CEBO.

Supongo que debe precisarse que ZIGZAG es un thriller, y digo supongo, puesto que estamos acostumbrados a sospechar de la calidad de un texto literario según su nivel de ventas. Y encima, si el thriller es de ciencia-ficción, más sospechoso todavía. Yo solía pensar así antes, y me perdí, entre otros, nada menos que a Stephen King. En todo caso, avisados estamos: como todo thriller que se respete, tiene acción de principio a fin, un asesino misterioso, personajes cuyas características otorgan un nuevo sentido a la expresión fuera de lo común (no se salva nadie, ni siquiera los apacibles académicos o la bella protagonista) y una trama que gira en torno a un tema que enganchará al lector de ciencia-ficción más reacio (a los thrillers): la posibilidad de observar imágenes del pasado.

¿Qué, otra novela de viajes en el tiempo? Para nada. Comenzando por el hecho de que Somoza se ha empapado realmente bien en materias científicas de avanzada pero bastante abstrusas, al punto que muchas páginas de ZIGZAG podrían funcionar como una excelente fuente de divulgación científica. Implica, cómo no, la física cuántica, la teoría de las supercuerdas, el colisionador de hadrones, contando además con invitados de lujo como Stephen Hawking y otros científicos reales, lo que permite mostrar el funcionamiento del mundo científico-académico, fascinante y decepcionante a un tiempo. Qué se le va a ser, los científicos también son seres humanos.

Es en este mundo donde se discute la posibilidad, sino de los viajes en el tiempo, la posibilidad de observar tiempos distintos al nuestro. Todo residiría en el despliegue de los elementos de ciertas partículas subatómicas, que guardarían en su estructura una especie de registro de todo el tiempo (al menos, así lo entendí yo). Parece simple y refrito, pero... ¿qué efectos tendría dicha observación tanto en los observados como en los observadores? ¿No se está violando el sentido del tiempo? ¿Y si deseáramos ver a un personaje clave de nuestra historia, como Jesucristo? El elemento religioso (pese a que ningún personaje es creyente) juega aquí un rol bastante desusado, puesto que remite tanto a las cosmovisiones judeocristiana como lovecraftiana (sí, así como lo leen, y da tanto pavor como el mismísimo maestro Lovecraft). No hay salida: incluso el éxito del experimento implica un fracaso que no deja de percibirse como una especie de castigo divino, aún cuando la divinidad implicada pueda denominarse simplemente como Materia.

Si bien la primera parte puede parecer un tanto larga y tirando a lo hard, es absolutamente necesaria para comprender tanto el mecanismo del experimento que da origen a la trama como a las consecuencias del mismo. Cada teoría expuesta genera los efectos que involucran a los personajes en la trama, y el lector no puede menos que preguntarse si en efecto el universo que conocemos funciona realmente así, y no sentir un escalofrío ante su impredecible presencia.

Si en algún momento se consideró a la ciencia-ficción como un género menor que a lo más estimularía el interés por las ciencias por parte de adolescentes granujas, los espeluznantes resultados de los experimentos descritos en este libro los estimulará a estudiar abogacía o algo así. La corrupción es menos peligrosa que ZIGZAG.

© Daniel Salvo,
(652 palabras) Créditos Créditos
Publicado originalmente en Ciencia-Ficción Perú el 1 de julio de 2010