COWBOYS & ALIENS
COWBOYS & ALIENS EE. UU., 2011
Título original: COWBOYS & ALIENS
Dirección: Jon Favreau
Guión: Roberto Orci, Alex Kurtzman, Damon Lindelof
Producción: Johnny Dodge, Brian Grazer, Ron Howard
Música: Harry Gregson-Williams
Fotografía: Matthew Libatique
Duración: 119 min.
IMDb:
Reparto: Daniel Craig (Jake Lonergan); Harrison Ford (Woodrow Dolarhyde); Abigail Spencer (Alice); Buck Taylor (Wes Claiborne); Olivia Wilde (Ella Swenson); Sam Rockwell (Doc); Matthew Taylor (Luke Claiborne); Cooper Taylor (Mose Claiborne)

Sinopsis

1873, en el salvaje Oeste, indios y blancos se enfrentan en una guerra sin cuartel por el dominio de las tierras, que además están infectadas de forajidos. La aparición de un hombre con en extraño brazalete y unos aterradores demonios harán que todas las facciones en liza aúnen esfuerzos para combatir a esos sorprendentes seres, que son, en realidad, alienígenas que han llegado a la Tierra en una misión exploratoria, preludio de una invasión

Hace tiempo que, salvo raras excepciones, no voy al cine; entre otras cosas, porque se me hace muy cuesta arriba malgastar dinero para ver vacíos espectáculos de efectos especiales que, a buen seguro, pasarán pronto por televisión. Eso es lo que me ha ocurrido con esta película, que pasé de verla en salas comerciales en su día, y que recientemente ha sido emitida por TVE 1 en domingo y horario de máxima audiencia. Tras su visionado, no puedo sino reafirmarme en mis prácticas habituales, porque COWBOYS & ALIENS da muchísimo menos de lo que parece ofrecer en carteles y trailers, deviniendo en una hueca aventura repleta de acción y trucajes, pero poco más. Sin embargo, he de admitir que no está mal del todo como film de puro entretenimiento, pero a buen seguro no pasará a los anales del cine de ciencia-ficción.

Es lamentable, pero el cine fantástico que se hace hoy día, salvo dos o tres honrosas excepciones, adolece del mismo mal: un exceso de testosterona y violencia paroxística, aunadas a una descorazonadora falta de ideas. COWBOYS & ALIENS no sólo no trata de esquivar estos defectos, sino que los abraza con entusiasmo, convirtiéndolos en su razón de ser. Uno tiene la impresión de hallarse ante una cinta concebida única y exclusivamente para ser flor de un día, un taquillazo violento y fugaz, un ejemplo claro del cine de ciencia-ficción que —insisto, salvo raras excepciones— produce masivamente el desnortado Hollywood de nuestro tiempo.

Jon Favreau no es un director, es un tipo que dirige películas de ahora, que no es lo mismo. A pesar de ello, no puede negarse que hizo un trabajo aceptable en IRON MAN (Idem, 2014), pero no consiguió dar con el tono adecuado en la obra que nos ocupa, o ni siquiera se lo propuso. Parece haberse tomado el asunto como un simple encargo, lo que solía dar extraordinarios resultados en gente como Michael Curtiz o William Wyler, pero que puede resultar fatal en tipos como Favreau, repito, un profesional del cine, que no un cineasta; hay mucha diferencia, aunque no lo parezca. En todo caso, COWBOYS & ALIENS puede ser un gran cómic, pero su traslación a la pantalla deja mucho que desear. Ni siquiera Harrison Ford está a la altura de sus grandes interpretaciones, si bien es obligado admitir que resulta lo bastante convincente en su rol. Otro tanto cabe decir de los veteranos actores Keith Carradine y Clancy Brown. En cuanto a Daniel Craig, por una vez, su frialdad interpretativa le va bien a un personaje, que por otra parte no es que tenga muchos registros que digamos.

COWBOYS & ALIENS es, en definitiva, una cinta que va directa a la taquilla y pensada para un público eminentemente juvenil y no muy leído. Un film que cubre su pobreza argumental haciendo gala de una fría espectacularidad. Una película entretenida pero nada más.

© Antonio Quintana, (552 palabras) Créditos

¿De qué se trata?

Se trata de cowboys y aliens. Pues eso... ¡Qué! Qué están haciendo ahí, por qué no pasan a la sección de El Espíritu de l... er... oh, detalles de la trama... well then... a ver, Daniel Craig despierta en el desierto. Sin memoria, aparentemente. Y con una especie de brazalete tuneado en el brazo que ni bling bling raper, oiga usté. Aparecen unos cazarrecompensas o algo así, la verdad es que no se entiende mucho antes de que los pobres tengan la mala idea de buscarle las pulgas a Craig, y ser diligentemente despachados por él, porque es... BADASS!!! (diligentemente... estamos en la época de las diligencias... ¿captan, eh, lo captan...?). En fin, haciéndose con caballos y un perro, nuestro prota dirigirá riendas hacia un pueblo convenientemente llamado Absolución (acostúmbrense, que esta peli tiene más de un nombre significativo: el segundo héroe se apellida Dolarhyde, y el propio prota se llama Jack Lonergan, que fonéticamente en inglés viene a ser Juanito Pistolero Solitario, miren qué macarra suena en anglish y qué triste en el ispañó de toda la vida...). En Absolución, no se le ocurre nada mejor que plantarse frente a un pendejito macarra y enseñarle que por muy hijito de papá que se sea, you don´t mess with JAMES BOND POST CASINO ROYALE!!! El problema es que todo hijito de papá tiene un papá precisamente, que en este caso es el Dolarhyde que decíamos, que viene al pueblo a aclarar las cosas, porque su chico será un hijo de puta, pero es SU hijo de puta, y... cuando las cosas se van a poner crudas... volarán los disparos... Pues vuelan, pero no de cowboy vs. cowboy, sino de... bueno, de cowboys vs. aliens, que justo aparecen para recordarnos cuál era el título de la peli en primer lugar. Los aliens son unos cabronazos que secuestran a gente al mejor estilo rodeo (¡con lazos, sí señoh!) y se llevan a los seres queridos de varios personajes, incluyendo al tal Dolarhyde, de manera que éstos tendrán motivación para ir tras ellos. Nuestro prota, como que algo va recordando, y después de mandarse cambiar porque no tiene un ser querido que se le vaya, resulta que sí lo tenía (su esposa), así es que bueno, allá voy yo y mi anillo de poder (bueno, mi grillete de poder), y que se cuiden los aliens del fist que les voy a meter. A todo esto, ¿ya les mencioné que también aparece Olivia Wilde?

El espíritu de los tiempos

Coincidió cronológicamente que los inicios del cine comercial sucedieron en la misma década o a lo sumo en la siguiente a la extinción de la Frontera en Estados Unidos. ¡Si incluso los independientes se fueron a Hollywood porque en esa época era un caserío del Far West o poco menos, y por lo tanto, con menos ley que apretara las tuercas sobre ellos! Nada de raro entonces que el Western como género se transformara en el relato épico de Estados Unidos. Cuando Gene Rodenberry trató de vender Star Trek, dijo que era algo así como un Western en el espacio (el espacio... la frontera final..., ¿les suena?). Pero claro, andando el tiempo, los viejos y recios valores yanketas de toda la vida fueron naufragando, en particular con la contracultura de los 60s, y además, por qué no decirlo, la gente que había sido joven o niña en la época del Western estaba cayendo como moscas por un simple tema de edad, y por lo tanto, como que la mística iba destiñendo. Surgieron ahí entonces los Western revisionistas, el Spaghetti Western... y la ensalada rusa. Con mencionar que en 1966 se rodó BILLY THE KID CONTRA DRÁCULA, está todo dicho. A pesar de que de tanto en tanto sale algún Western serio que todavía trata de hacernos creer que es posible el rescate (LOS IMPERDONABLES por ejemplo), la verdad es que si vemos que dos de los más impecables Westerns de la primera década del 2000 son remakes (EL TREN DE LAS 3:10 A YUMA y TEMPLE DE ACERO), comprendemos que la época de oro ya ha pasado. ¡Después de todo, es la misma década en que se rodó BANDIDAS! En medio de este cuadro, ¿por qué no tratar de hacer Western cruzándolo con otras referencias. Con la Ciencia Ficción, por ejemplo. Idea que andaba rondando incluso a finales de los 80s, como que en DEPREDADOR 2 pusieron como souvenir dentro de la nave extraterrestre algunos pistolones del siglo XIX, sólo por si un eventual DEPREDADOR 3 era una precuela ambientada en el Salvaje Oeste (y vaya como se cierra el círculo, que estos extraterrestres en lo físico tienen más de algún dejo al depredador). Tan difícil no se veía, pero se las arreglaron igual para cagarla dos veces (WILD WILD WEST y JONAH HEX). La tercera tenía que ser la vencida. Y lo fue. Porque al fin tenemos un Western que incluye Ciencia Ficción, y que FUNCIONA, leñe, FUNCIONA. Parto difícil, pero salió sanita la criatura. Vaya que costó...

¿Por qué verla?

:: Primero que nada, las críticas contra esta peli porque no es OH-MY-GOD the BEST-MOVIE-EVER son para cachetear a los sabidillos y colgarlos al mejor estilo Far West. Porque la peli no será un monumento ni una maravilla, pero es uno de los mejores blockbusters en lo corrido del 2011. ¿El secreto? Que se lo toman en serio. Que le tienen confianza al material. Favreau no trata de repetir la fórmula haciéndose el payaso como en IRON MAN (un riesgo calculado que funcionó gracias a Robert Downey Jr., en realidad), y nos descarga una peli de acción recia y viril como no se veía en el cine desde los tiempos buenos de Clint Eastwood perforando forajidos. El guión mismo se toma su tiempo para presentarnos los personajes y las situaciones, sin caer en ese feo vicio moderno de apresurarse para saltar de inmediato con los efectos especiales. Lo que es una gran cosa no sólo porque nos hace entrar en ambiente de a poco y hacer que les tomemos cariño a los personajes, sino porque además el CGI para mostrar a los ETs, pues la verdad, es que da un poquito de pena y todo. Las escenas de acción son sólidas y tienen empaque. La banda sonora no es una que va a pasar a los anales del cine, pero es funcional y no chirría en ningún minuto. La historia está un poco al servicio de la peli (o sea, se llama COWBOYS & ALIENS, qué otra cosa esperaban, ¿comedia social de costumbres?), pero no tanto que termine transformándose en una autoparodia, o peor, en una comedia involuntaria. La parte de los extraterrestres queda un poco en deuda, porque vaya motivación de mierda que tienen para invadir la Tierra, si parecen los primos hermanos de BATTLEFIELD: EARTH, pero en fin... Pero la parte Western es simplemente soberbia, como siempre se deberían rodar esta clase de pelis. Tengo entendido que la cosa no es demasiado parecida al cómic de origen (que comparten título y poco más), pero bueno... no sé... No conozco el cómic original, pero si lo cambiaron, la verdad es que no me quejo.

:: Daniel Craig vs. Harrison Ford. James Bond vs. Indiana Jones. Una dupleta de oro que bien podía haber cagado la peli (aún habemos quienes recordamos cómo parear a Harrison Ford y Brad Pitt en ENEMIGO ÍNTIMO parecía una buena idea, y ya ven... o mejor dicho no la vieron... bien por ustedes...). Pero no. Ambos son duros y recios, como corresponde. El de Harrison Ford debe ser uno de sus mejores roles en años, como un militar retirado, reseco y resentido, que a primera vista es un cabrón bastardo hijo de su gran puta, pero que andando el metraje se va revelando su interior de manera natural, sin que chirríe ni nos quedemos como un ah, sí, ahora se va a volver el bueno porque más o menos es la parte de la peli en donde debería»... Frente a él, el personaje de Daniel Craig es un poco más tópico y menos interesante, pero a este actor se le dan bien los roles de chico rudo, y una vez más lo demuestra con creces haciendo impecablemente un papel que en otras manos podría haber sido un desastre. Olivia Wilde está... buenooo... marca pezón en una escena nocturna, y aparece en la clásica escena en que aparece desnuda, pero no hay cojones de mostrarla como corresponde y sólo vemos la parte alta de su espalda y algo de hombro (de TRON: EL LEGADO a COWBOYS & ALIENS, o de cómo ir copando peli a peli toda la The World History Hollywood). Sam Rockwell por una vez en la vida no destaca por sus insoportables papeles de pirado (LOS ÁNGELES DE CHARLIE, IRON MAN 2), y compone a un sobrio y muy querible dueño de bar, tanto que ni siquiera le envidiamos ni odiamos porque su esposa sea Ana de la Reguera. Paul Dano como el hijito de mierda también está bien, aunque aparezca poquito (aparece también en LA CHICA DE AL LADO y PETRÓLEO SANGRIENTO... otro que hará del Western su hábitat natural, parece).

:: Hagamos un poquito de sociología barata. Porque una peli como ésta sólo podría haber sido rodada en el 2011, ¿no? Veamos. Es un Western. Una peli de un género típicamente yanketa. En este Western, el Far West es descrito un poco como debería ser, o sea, macho y viril. Un poco salvaje, pero bueno, esto es América, ¿no? Nos gustan los individuos, fuera el sistema, ¿no? De pronto aparecen los extraterrestres. Que son malvados. ¿Qué representan los extraterrestres en el común de las pelis? Usualmente el otro, el que es enemigo. ¡Los villanos son enemigos de AMÉRICA! Por hacerlo más tópico, los héroes son todos tipos con nombre y apellido, mientras que los villanos son el típico malo sin rostro que está puesto para ser masacrado a tutiplén (salvo uno al que se le identifica por una cicatriz, pero que aparece poquito). Y se pone mejor. Resulta que ante la amenaza, el individualismo de los yanketas se acaba, e incluso... ¡los indios hacen causa común con el cara pálida para hacerle frente a la amenaza! Bajo la dirección de un blanco sí, que eso de hacer una peli en plan concordia está bien, pero ni tanta promiscuidad que nos pasemos, tampoco. ¿Y qué quieren los extraterrestres? ¿Hembras humanas? ¿Agua? Pues, no, ellos quieren... (((SPOILER AQUÍ, LEÑE, SPOILER, SPOILER, SPOILER...)))...ellos quieren oro. ¿Y qué clase de especie alienígena es superpoderosa, no tiene ningún respeto por los seres humanos y los considera como bichos insignificantes con los cuales se puede jugar como actividad marginal a su verdadera devoción, que es acumular el elemento 79 de la tabla periódica? Pues, en 2011 son... ¡La Banca Internacional! ¡La misma que nos dejó con el tremendo perico de la Crisis Subprime del 2008, y después de unas pequeñas regañinas los mandaron a la casa a que piensen en lo que hicieron, mientras millones de mileuristas deben ver como programas sociales y fondos gubernamentales deben ser recortados para pagarle la fiesta a algunos! No creo que los guionistas hayan estado pensando en hacer crítica social contra la banca internacional en esta peli (leñe, tres de la fama aquí son Lindelof, Kurtzman y Orci, a quienes nadie acusaría de ser rojitos precisamente, como que estaban implicados hasta las patas en ese producto parafascista ñoñoconservador en que la religión es la respuesta, que fue Lost), pero a veces el inconsciente acusa, y muchas veces los guionistas cuando escriben están captando sin querer las ondas sociales que circulan en el ambiente. De otra manera, sus guiones no tendrían éxito porque nadie empatizaría con ellos. Así es que... algo debe haber al respecto. Aunque sea inconscientemente.

Ideal para: Ver un crossover Western/Sci-Fi por una vez en la vida bien hecho.

© Félix Capitán, (1.973 palabras) Créditos
Publicado originalmente en Cine 9009 el 11 de septiembre de 2011
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