HENDERS
HENDERS Warren Fahy
Título original: Henders
Año de publicación: 2009
Editorial: Planeta
Colección: Planeta Internacional
Traducción: Gerardo di Masso Sabolo
Edición: 2010
Páginas: 391
ISBN:
Precio: 21 EUR
Comentarios de: José Becerra Gómez

Un barco en el que se desarrolla un concurso de televisión recibe una señal de una baliza de socorro que parece proceder de ninguna parte del océano. En realidad viene de una minúscula isla, Henders, situada en medio del Pacífico, que sólo fue visitada trescientos años atrás por un navío inglés que perseguía a los amotinados del Bounty.

Situada a miles de kilómetros de cualquier otro sitio conocido e igualmente alejada de las rutas marítimas y aéreas, los miembros del reality show habrían pasado de largo, sin acercarse en más de varios cientos de millas, pero la señal lo cambia todo, sobre todo cuando se descubre por su codificación que procede de un yate desaparecido tres años atrás.

Tripulantes, concursantes y científicos desembarcan en la isla y entonces comienzan a suceder cosas rápidamente... y ninguna buena. Baste decir que Henders queda sometida a una estricta cuarentena, rodeada por barcos de la U. S. Navy, a la espera de un nuevo equipo científico.

Lo que el amigo Fahy nos muestra en su opera prima es una porción de tierra que se desgajó hace más de 300 millones de años de un continente primigenio, yendo a parar a mitad del Pacífico y que, por su aislada situación y escarpada orografía de la costa, no ha sido prácticamente visitada nunca a lo largo de la Historia.

Pero la isla no iba sola. Llevaba incluida la dotación animal y vegetal propia de la época que, a lo largo de tanto tiempo, ha evolucionado de forma absolutamente independiente del resto del planeta.

Con estos mimbres, Warren Fahy ha construido una novela con un planteamiento inicial francamente interesante, un desarrollo muy movido que mezcla largas consideraciones botánicas, biológicas y geológicas dignas del mejor Kim Stanley Robinson con escenas de acción propias de TRAS EL CORAZÓN VERDE, y un final que dudo clasificar como de Disney­ o del Spielberg más blandito.

Con todo, la obra es entretenida y se lee con interés. Técnicamente es correcta, mantiene el suspense y nos permitirá leerla sin esfuerzos. En el lado negativo, apuntar que pasa de puntillas sobre temas que podrían haber explotados más eficientemente (el enfrentamiento ejército-poder civil, la conveniencia de no tocar determinados ecosistemas bajo riesgo de destruirlos o comentar algo sobre el todo-vale de la actual programación televisiva), así como la excesivamente prolija descripción del ecosistema de la isla, con descripciones exhaustivas de fauna y flora, incluidos dibujos de algunos de sus miembros. El estilo me hace pensar en una no lejana adaptación al cine, pues por no faltar, no carece ni del preceptivo romance.

Estaremos pendientes del señor Fahy, que apunta interesantes matices y los tiempos no están como para ponerse demasiado exigentes.

© José Becerra Gómez, (449 palabras) Créditos