CROSSWORLDS: ENTRE DOS MUNDOS
CROSSWORLDS: ENTRE DOS MUNDOS EE. UU., 1996
Título original: Crossworld
Dirección: Krishna Rao
Guión: Krishna Rao y Raman Rao
Producción: Rupert Harvey y Lloyd Segan para Trimark Pictures
Música: Christopher Beck
Fotografía: Christopher Walling
Duración: 90 min.
IMDb:
Reparto: Rutger Hauer (A.T.); Josh Charles (Joe Talbot); Stuart Wilson (Ferris); Andrea Roth (Laura); Perry Anzilotti (Rebo); Jack Black (Steve); Richard McGregor (Stu); Ellen Geer (madre de Joe); Beverly Johnson (La reina)

Sinopsis

El joven Joe Talbot lleva una vida anodina y aburrida como pocas. Ni siquiera tiene éxito con las chicas, a pesar de ser un tipo atractivo. Pero su vida cambiará al conocer a Laura, bella y enigmática muchacha que le revelará un increíble secreto: se está librando una cruenta guerra interdimensional de la que él es pieza clave. Laura le presenta a A. T., un veterano guerrero. Éste le revela que existe una llave para abrir la puerta cósmica que permite acceder a cualquier dimensión, una especie de cetro que el padre de Joe, arqueólogo, encontró en una tumba de un antiguo cementerio albanés. El siniestro Ferris, que aspira a crear un imperio interdimensional regido por él, lleva mucho tiempo buscando a Joe, pues éste posee un colgante, regalo de su padre, cuya piedra es, en realidad, el catalizador que hace funcionar la portentosa llave cósmica que es el cetro.

CROSSWORLDS es una película pensada y rodada para su distribución a través del vídeo doméstico, más que para ser estrenada en salas comerciales. A pesar de ello es un film digno que funciona muy bien a todos los niveles. Su argumento, obra del director y su hermano, no destaca por su originalidad, pero tiene cierta consistencia y una estructura más lógica de lo que cabría esperar de una cinta de estas características. He visto muchas películas y telefilms del género que eran verdaderos bodrios, perpetrados por analfabetos funcionales e ideados para complacer a un público con el electroencefalograma plano y, por lo tanto, poco o nada exigente. Por eso, cuando cayó esta película en mis manos, dudé bastante antes de decidirme a verla. La presencia en el reparto del holandés Rutger Hauer, a quien admiraba desde BLADE RUNNER (ídem, Ridley Scott, 1982), me animó a visionarla, aunque con el firme propósito de parar el DVD si la historia empezaba a cantar. No fue así, por suerte, y disfruté moderadamente de una cinta de CF modesta pero muy potable.

Lo mejor de CROSSWORLDS, su absoluta falta de pretensiones. Es un film de entretenimiento, que sólo aspira a que el espectador se divierta durante los 90 minutos del metraje. Su guión combina la ciencia-ficción con unos ligeros toques de fantasía, todo ello aderezado con eficaces escenas de acción, mucho sentido del humor y unos FXs que, sin ser demasiado espectaculares, cumplen a las mil maravillas su función. Destacan la calidad de la fotografía, inusual en un film de tan bajo presupuesto, y los cuidadosos y correctos encuadres de la cámara. Esto último no debe sorprendernos, ya que CROSSWORLDS es el debut en la realización de Krishna Rao, veterano cameraman que ya había demostrado su valía en cintas tan exitosas como PESADILLA EN ELM STREET 5 (A NIGHTMARE ON ELM STREET 5: THE DREAM CHILD, Stephen Hopkins, 1989); DEPREDADOR 2 (PREDATOR 2, Stephen Hopkins, 1990;; STAR TREK VII: LA PRÓXIMA GENERACIÓN (STAR TREK GENERATIONS, David Carson, 1994); ESPECIE MORTAL (SPECIES, Roger Donaldson, 1995) y LA ISLA DE LAS CABEZAS CORTADAS (CUTTHROAT ISLAND, Renny Harlin, 1995).

El reparto cumple con su cometido a la perfección, destacando sobre el resto el siempre estimable Stuart Wilson como el sonriente villano de turno. Perry Anzilotti está genial como Rebo, el pequeño y sádico lugarteniente de Ferris. En cuanto a los buenos de la función, Hauer interpreta a A. T. con su habitual corrección, Josh Charles da vida con credibilidad y humor al joven y un tanto despistado Joe Talbot y Andrea Roth, como Laura, alegra la vista de los espectadores masculinos con su extraordinaria belleza. No se puede pedir más a los actores, dado lo estereotipado de los personajes que interpretan.

La película tiene un final abierto que sugiere la posibilidad de una secuela. Ignoro si existe tal continuación, pero de existir, me agradaría verla, pues CROSSWORLDS, sin ser nada del otro mundo, es un film ameno que podría haber dado origen a una modesta pero divertida saga. En todo caso, esta cinta de Krishna Rao merece ser vista, y aprovecho para recomendárosla. Ciencia-ficción de consumo, de puro divertimento, hecha con honestidad y convicción. Nada más. Y nada menos.

© Antonio Quintana Carrandi, (684 palabras) Créditos