La gran historia de las novelas de a duro
48. Los portadistas de Luchadores del Espacio
por José Carlos Canalda
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José Luis

Un libro dedicado a la colección Luchadores del Espacio resultaría incompleto si no hiciera alusión a los dibujantes de las espléndidas portadas de las novelas que, con un delicioso estilo pulp, hacían que éstas entraran literalmente por los ojos a los potenciales lectores de las mismas... Y juzgo por mí mismo, sin ir más lejos. Algunas de estas portadas son auténticas obras de arte, dignas de codearse con las mejores ilustraciones norteamericanas, pese a lo cual tanto ellas como sus autores han permanecido sometidas a un injustificable olvido. Cierto es que, hasta que Bruguera impuso tardíamente la costumbre de utilizar portadas de agencia, vinieran o no a cuento con los textos de las novelas que ilustraban, otras colecciones de ciencia-ficción ajenas a la editorial Valenciana gozaron asimismo de excelentes portadistas; pero, puesto que este ensayo está dedicado exclusivamente a la colección Luchadores del Espacio, me ceñiré tan sólo a los dibujantes que trabajaron para esta colección, llamando la atención, eso sí, sobre la necesidad de estudios que abarquen la totalidad de la ciencia-ficción popular española, tanto en su vertiente literaria como en la gráfica.

Las 234 novelas que conforman la colección fueron ilustradas por un reducido número de autores que, tal como ocurría con los escritores, solían ser de la casa, es decir, de Valenciana, sin que haya podido constatar, salvo en una única excepción que comentaré más adelante, colaboraciones de los mismos en colecciones de otras editoriales aunque, eso sí, trabajaban también, por lo general, en otras publicaciones de esta editorial. Se da la circunstancia de que, a diferencia de otras colecciones, las portadas de Luchadores del Espacio acostumbraban a hacer alusión al argumento de las novelas que ilustraban, para lo cual los autores proporcionaban a los dibujantes un pequeño guión en el que detallaban la escena que consideraban más importante, o impactante. No obstante, no en todos los casos ocurre así ya que, según me comunicó el propio José Luis Macías, cuando estas indicaciones no le resultaban suficientes -a causa del ritmo de trabajo impuesto por la editorial tenía que dibujar las portadas sin haber leído previamente las novelas- procedía a inventárselas por su cuenta y riesgo, en general con magníficos resultados pese a que no hicieran la menor alusión al argumento. Al fin y al cabo, si lo que se pretendía era que la portada -y por consiguiente la novela- entrara por los ojos a los lectores potenciales, puede afirmarse que lo conseguía plenamente, aunque en ocasiones la posterior lectura de la misma frustrara las expectativas creadas por el reclamo de la portada.

En general puede afirmarse que las portadas de Luchadores del Espacio se ciñen al esquema desarrollado en los pulps americanos, con un amplio despliegue de BEMs —o monstruos de ojos saltones—, chicas exuberantes pese al férreo control de la censura y parafernalia técnica —astronaves, platillos volantes, escafandras, armas...— de todo tipo, algo realmente sorprendente puesto que José Luis Macías —y supongo que probablemente también el resto de los ilustradores— desconocía la labor de sus colegas norteamericanos. La única razón plausible para explicarlo es la de una convergencia mutua frente a unos retos comunes, algo realmente curioso. Las limitaciones técnicas del sistema de impresión utilizado por la editorial, una tetracromía, tuvieron también bastante que ver en el aspecto final de las portadas ya que, imposibilitados los dibujantes de utilizar gamas de colores, e incluso de algunos colores como los grises, se vieron obligados a recurrir a tintas planas de fuerte contraste con profusión en el uso del negro, lo que provoca ese aspecto deliciosamente antiguo de las novelas.

La práctica totalidad de las portadas de la colección fueron realizadas por tres únicos dibujantes, José Luis, Ibáñez y Lanzón, con aportaciones puntuales de Lozano, Tomás Porto y algunos otros, junto con una portada de autoría anónima — PÁNICO EN LA TIERRA, el número 5 de la colección— de la cual hasta ahora no ha sido posible identificar el autor. Pasemos a estudiarlos uno por uno.

Lozano

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Desiderio Babiano Lozano Olivares (Madrid, 1909-Barcelona, 1996) fue el autor, a finales de 1953, de la portada del número 1 de la recién nacida colección, LOS HOMBRES DE VENUS, inicio asimismo de la célebre Saga de los Aznar, siendo ésta su única aportación a Luchadores del Espacio. Se trata de un dibujo ciertamente desvaído y, en todos los ejemplares que he tenido ocasión de ver, un tanto desdibujado, quizá por un defecto de la plancha original, que, en líneas generales, se ciñe al argumento de la novela.

Humorista gráfico e historietista, fue cartelista republicano durante la guerra civil, lo que le valió el internamiento en un campo de concentración franquista al final de la contienda. Al ser liberado se estableció en Barcelona, comenzando a colaborar en diferentes editoriales durante la década de los 40. Su obra es extensa, pudiendo citarse, entre sus colaboraciones más conocidas, las realizadas en la revista Chicos, en Jaimito, en la colección Jíbaro y en diversas colecciones de la editorial Molino. Además de la única novela de Luchadores del Espacio que ilustró, fue autor de portadas en otras colecciones de Valenciana tales como Comandos, Favorita o Florida.

Tomás Porto

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Tomás Porto del Vado (Madrid, 1918-Barcelona, 2003) fue, entre finales de 1953 y principios de 1954, el autor de las portadas de los números 2,3 y 4 de Luchadores del Espacio, una aportación no muy significada en cantidad pero sí en calidad, puesto que todas ellas son unas excelentes ilustraciones destacando, quizá, la de CEREBROS ELECTRÓNICOS, con una estética que no trae inevitablemente el recuerdo de METRÓPOLIS[P], de Fritz Lang. Es una lástima que tan excelente dibujante no nos dejara más muestras de su buen hacer, aunque justo es reconocer que su sucesor en la tarea de ilustrar la colección, José Luis, no le anduvo a la zaga en lo que respecta a la calidad de sus obras.

Tras iniciarse como dibujante en los años 30, participó en la guerra civil en el bando republicano, lo que le costó ser encarcelado por el régimen franquista. A partir de 1941 colaboró con las editoriales Molino y Clíper, entre otras, pasando en los años 60 a la editorial Bruguera. Colaboró, entre otras revistas y colecciones, en Chicos, El Coyote, El Capitán Trueno Extra, El Guerrero del Antifaz, El Pequeño Luchador, Mortadelo, Tío Vivo... Fue autor, asimismo, de numerosas ilustraciones en colecciones juveniles de libros y también de colecciones de cromos. En lo que respecta a las portadas de novelas, además de las ya citadas de Luchadores del Espacio, colaboró en otras colecciones de Valenciana como Comandos, Favorita o Florida, y en las de otras editoriales tales como Antalbe, Cíes, Clíper o Molino.

Anónimo

Tal como he comentado anteriormente, la portada de PÁNICO EN LA TIERRA, número 5 de la colección, fue erróneamente atribuida a José Luis Macías, algo que él me desmintió personalmente aduciendo que era un estilo muy diferente del suyo. Y, puesto que la portada carece de firma, nada podemos saber acerca de su autor. Cabe reseñar, no obstante, el minucioso detalle con el que están dibujados los extraños alienígenas alados que aparecen en ella, en especial el que figura en primer plano, lo que indica bien a las claras que éste debió de ser un dibujante con mucho oficio.

José Luis

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José Luis Macías Sampedro nació en Andújar en 1929, y en la década de los cuarenta se trasladó a Valencia para estudiar Bellas Artes. No corrían buenos tiempos en nuestro país, y pronto tuvo que empezar a ganarse la vida como tantos españoles en los duros años de la posguerra. Decantado muy pronto hacia la historieta y la ilustración, logró ser admitido por José Soriano Izquierdo en la editorial Valenciana, colaborando en distintas publicaciones de la misma como Roberto Alcázar y Pedrín, donde se le encargaron los cuerpos y los fondos de las viñetas mientras el dibujante oficial de la serie, Vañó, realizaba las cabezas. Pero como este trabajo no era de su agrado, prefirió trabajar como portadista en la misma editorial, ilustrando las novelas de las diferentes colecciones publicadas por Valenciana.

José Luis contaba con tan sólo 25 años cuando se convirtió en el ilustrador de la colección Luchadores del Espacio, llevando sus portadas a las más altas cotas de calidad. No fue él el autor de las primeras portadas, ya que la que inauguraba la colección — LOS HOMBRES DE VENUS — está firmada por Lozano y las tres siguientes por Tomás Porto, a las que siguió la anónima PÁNICO EN LA TIERRA. La primera portada que dibujó fue la correspondiente al número 6 de la colección, LA HORDA AMARILLA, y a partir de este momento la colaboración de José Luis se mantendría prácticamente ininterrumpida durante seis años —entre 1954 y 1960— hasta el número 170 de la colección, con el postrer añadido de la número 199, contabilizándosele un total de 161 portadas, más de las dos terceras partes del total. Su posterior promoción artística y profesional le alejó de la colección y de la Editorial Valenciana, siendo reemplazado en su labor de portadista por Ibáñez. No obstante, la imagen clásica de las novelas de Luchadores del Espacio se debe a él.

Pero José Luis no es importante sólo por la cantidad de sus portadas, sino también por la calidad de las mismas. Éstas se ciñen al esquema desarrollado en los pulps americanos, con un amplio despliegue de BEMs —o monstruos de ojos saltones—, chicas exuberantes pese al férreo control de la censura y parafernalia técnica —astronaves, platillos volantes, escafandras, armas...— de todo tipo, algo realmente sorprendente puesto que José Luis desconocía la labor de sus colegas norteamericanos. Así pues, y dado que se trata además de un excelente dibujante y pintor, está más que justificado dedicarle un artículo enmarcando su labor en Luchadores del Espacio dentro de su fecunda carrera artística.

Además de su labor en Luchadores del Espacio, José Luis dibujó numerosas portadas para las novelas de las colecciones Comandos y Policía Montada, ambas de Valenciana, y realizó asimismo incursiones en el mundo de los cómics, siendo autor de las series Linda y Bing, Zhar el justiciero, Áyax el griego o Boro-Kay, y colaborador en Roberto Alcázar y Pedrín, Jaimito o Mariló, entre otras.

Impelido por sus inquietudes artísticas y profesionales fundó en 1960, junto con otros compañeros, la editorial Creo, lo que motivó su salida de Valenciana y el final de su etapa de Luchadores del Espacio. La nueva aventura duró tres años, tras los cuales Creo cerró sus puertas. Las causas fueron principalmente dos, la escasa rentabilidad —unida al excesivo trabajo de los autores— y el hecho de que todos sus componentes, José Luis entre ellos, comenzaron a colaborar en editoriales inglesas y belgas, lo que les abrió las puertas de unos mercados mucho más maduros y con más perspectivas de futuro que el escuálido español. José Luis pudo dar así un salto muy importante en su carrera, al precio de perderse su talento, como en tantos otros casos, para nuestro país.

Fruto de esta etapa artística fueron trabajos tan dispares como historietas de episodios bélicos, ilustraciones de relatos infantiles y juveniles e incluso christmas navideños que llegaron a ser muy apreciados en Gran Bretaña, todo ello sin olvidar su extensa obra pictórica, contando en su haber con varias exposiciones, en España y en ciudades europeas tales como Bratislava o Bolonia. Ha sido galardonado con los premios Hans Christian Andersen, El Lazarillo y el de la Oficina Católica de la Infancia. Más recientemente, en mayo de 2003 participó en Valencia en los actos conmemorativos del cincuentenario de la colección Luchadores del Espacio, donde tuve ocasión de conocerle personalmente, y en diciembre de ese mismo año montó la exposición titulada Del libro al cómic a través de José Luis Macías Sampedro en la localidad valenciana de Mislata. En 2004 se expusieron sus portadas en las I Jornadas del Cómic de San Sebastián dentro de las actividades de la XV Semana de Cine Fantástico y de Terror, repetida en 2013 en Madrid en el marco del Festival de Cine Fantástico Nocturna.

Grassa

Este dibujante, del que tan sólo conozco su firma, fue el autor, en 1957, de la portada del número 90 de Luchadores del Espacio, LANCE KING: PIONERO DEL TIEMPO. Poco puedo decir de él salvo comentar la portada en cuestión, de un estilo muy diferente al de José Luis, que recuerda poderosamente a la estética de Flash Gordon.

Jean

Al igual que en el caso anterior, tan sólo puedo comentar que se trata del ilustrador, en 1958, del número 110, SITUACIÓN DESESPERADA, también de un estilo muy personal —para mí un tanto surrealista— y asimismo muy alejado del habitual de la colección. Al igual que ocurre con otros dibujantes, Jean colaboró también en la colección Comandos.

Ibáñez

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Vicente Ibáñez Sanchís (Valencia, 1938-2001) fue el sucesor de José Luis como ilustrador de las novelas de Luchadores del Espacio, siendo responsable de un total de 34 portadas, desde el número 164 —primero alternando con el anterior y, desde el número 171, como dibujante principal— hasta el 206, con una tardía participación en el 225, extendiéndose su colaboración entre 1960 y 1962. Su estilo, muy diferente del de José Luis, es mucho más moderno que el de éste y, como tal, bastante alejado de la estética pulp de su predecesor.

Además de su importante labor en Luchadores del Espacio, Ibáñez colaboró desde muy joven en numerosas publicaciones de Valenciana —donde entró como aprendiz— tales como el tebeo Jaimito, las colecciones Comandos y Policía Montada o las series Yuki el temerario, Kid Tejano y El sargento Virus, dibujando también para la editorial Maga. A partir de 1963 comenzó a trabajar para editoriales inglesas, perdiéndosele, como a tantos otros dibujantes españoles para nuestro propio mercado.

López Badía

Otro colaborador efímero de Luchadores del Espacio, puesto que a él se debe una única portada, la correspondiente al número 193, de título PRISIÓN CÓSMICA, publicada en 1961... Y desconocido, puesto que ningún dato he podido obtener sobre él. Su obra es un dibujo de corte realista representando a dos astronautas en el interior de una cápsula espacial, el cual está excelentemente realizado pero en un estilo frío y académico, carente del atractivo de otras portadas de la colección.

Cabedo Torrents

Fernando Cabedo Torrents (Valencia, 1907-1988) fue el responsable de la portada de la novela LA TIERRA NO PUEDE MORIR, número 196 de la colección y fechada en 1961, la cual muestra un dibujo sobrio y realista pero en modo alguno espectacular. Aunque ésta fue su única colaboración en Luchadores del Espacio, Cabedo tuvo otra intervención relacionada indirectamente con la misma, ya que fue el dibujante de la corta serie Fredy Barton el audaz, publicada un año antes por Valenciana dentro de su colección genérica Hazañas de la juventud audaz. El guión, tomado de diversas novelas de Pascual Enguídanos, fue ilustrado por Cabedo con el mismo estilo realista del que hiciera gala en la portada de la novela comentada anteriormente, al parecer más del gusto de Pascual Enguídanos que la adaptación de la Saga de los Aznar realizada por Matías Alonso, de trazo mucho más recargado y barroco.

Su biografía presenta bastantes concomitancias con las de Lozano y Tomás Porto: Tras iniciarse como dibujante en los años 30, apoyó al bando republicano en la Guerra Civil, donde fue cartelista, lo que le supuso verse apartado de su profesión durante dos décadas una vez concluida ésta, ganándose la vida como delineante del ayuntamiento de Valencia. A principios de los 60 regresó al mundo de la historieta precisamente con Fredy Barton, siendo autor de la serie Capitán Látigo, también de Valenciana, y colaborando en Jaimito y en otras colecciones menos conocidas por el gran público.

Lanzón

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José Lanzón Piera (Valencia, 1930-2012) fue el dibujante de la última etapa de Luchadores del Espacio, firmando su primera portada con el número 197 y, prácticamente sin interrupción, desde la 207 hasta el final de la colección, con un total de 29 novelas ilustradas entre 1961 y 1963. Su estilo, bastante similar al de Ibáñez, es típico de los años sesenta, aunque él mismo me explicó que se encontraba entonces al inicio de su carrera y que no consideraba de gran valía esas portadas, opinión de la que personalmente discrepo. Cabe reseñar, a modo de curiosidad, que a poco de desaparecer Luchadores del Espacio, colaboró con el escritor Luis Bayarri (Archie Lowan) en el quijotesco intento de sacar adelante una nueva colección, titulada Tab Taylor, que evidentemente pretendía seguir la pauta marcada por la extinta colección de Valenciana. La única novela que conozco de esta efímera colección, EL MISTERIO DE LOS HOMBRES AZULES, cuenta con una portada de Lanzón que en nada se diferencia, excepto en el logotipo, de las que este autor dibujara para Luchadores del Espacio.

Fuera de su trabajo como portadista en esta colección, la labor de Lanzón como dibujante fue tan intensa como importante. De formación autodidacta, tan sólo con 16 años publicó sus primeros trabajos en la editorial Valenciana, concretamente en Jaimito, Pumby, Roberto Alcázar y Pedrín, SOS y Mariló. Asimismo, ilustró las portadas de otras colecciones de novelas de esta editorial, como Western. Asimismo trabajó para empresas de publicidad y, a partir de 1960, comenzó a trabajar con editoriales francesas, italianas y británicas. Más recientemente, colaboró en periódicos, libros de texto y publicaciones editadas por la diputación valenciana.

LVDV

Un para mí desconocido dibujante firmó con estas siglas, a finales de 1962, la portada de la novela La serpiente del espacio, número 226 de Luchadores del Espacio. Aunque su estilo es bastante similar al de Lanzón, por entonces portadista oficial de la colección, la firma es lo suficientemente distinta de la de éste como para suponer que se trate de otra persona... Aunque, por desgracia, no he podido averiguar el menor dato suyo.

Autores de las portadas de luchadores del espacio

(Las portadas con asterisco son atribuidas, puesto que están sin firmar y no he podido determinar con exactitud su autoría)

José Luis

6, 7, 8, 9, 10, 11, 12, 13, 14, 15, 16, 17, 18, 19, 20, 21, 22, 23, 24, 25, 26, 27, 28, 29, 30, 31, 32, 33, 34, 35, 36, 37, 38, 39, 40, 41, 42, 43, 44, 45, 46, 47, 48, 49, 50, 51, 52, 53, 54, 55, 56, 57, 58, 59, 60, 61, 62, 63, 64, 65, 66, 67, 68, 69, 70, 71, 72, 73, 74, 75, 76, 77, 78, 79, 80, 81, 82, 83, 84, 85, 86, 87, 88, 89, 91, 92, 93, 94, 95, 96, 97, 98, 99, 100, 101, 102, 103, 104, 105, 106, 107, 108, 109, 111, 112, 113, 114, 115, 116, 117, 118, 119, 120, 121, 122, 123, 124, 125, 126, 127, 128, 129, 130, 131, 132, 133, 134, 135, 136, 137, 138, 139, 140, 141, 142, 143, 144, 145, 146, 147, 148, 149, 150, 151, 152, 153, 154, 155, 156, 157, 158, 159, 160, 161, 162, 163, 165, 166, 168, 170, 199

Ibáñez

164, 167, 169, 171, 172, 173, 174, 175, 176, 177, 178, 179, 180, 181, 182, 183, 184, 185, 186, 187, 188, 189, 190, 191*, 192*, 194, 195, 198, 201, 202, 204, 205, 206, 225.

Lanzón

197, 199, 200, 203*, 207, 208*, 209*, 210, 211*, 212, 213*, 214, 215, 216, 217*, 218*, 219*, 220*, 221*, 222, 223, 224, 227, 228, 229*, 230, 231*, 232*, 233*, 234*.

Tomás Porto

2, 3, 4

Lozano

1

Anónima

5

Grassa

90

Jean

110

López Badía

193

Cabedo Torrents

196

Lvdv

226

Bibliografía

Busquets, Antonio. Reseñas sobre dibujantes valencianos publicadas en internet prensa@dreamers.com.

VV. AA. HISTORIA DEL TEBEO VALENCIANO. Generalitat Valenciana y diario Levante. Valencia, 1992.

Cuadrado, Jesús. ATLAS ESPAÑOL DE LA CULTURA POPULAR. DE LA HISTORIETA Y SU USO (1873-2000). Ediciones Sinsentido. Madrid.

VV. AA. Tebeos del Bollo. número 5, diciembre de 1999. Extra dedicado a Pascual Enguídanos.

© José Carlos Canalda, (4.207 palabras), 2013 Créditos