Sinopsis
Fecha estelar 3192.1. La Enterprise llega a Eminiar VII para establecer relaciones diplomáticas, pero cuando se aproxima al planeta se le prohíbe acercarse. A instancias del embajador federal Fox, Kirk se transporta al planeta, a pesar de las advertencias de sus dirigentes, descubriendo que ese mundo lleva cinco siglos en guerra con Vendikar. La extraña guerra se libra mediante computadoras, y en uno de los ataques enemigos, todos los tripulantes de la Enterprise son computados como bajas
.
En este episodio se lleva al límite la irracionalidad de la guerra, mostrando una sociedad planetaria, altamente evolucionada, que se mantiene en perpetuo conflicto bélico con un planeta vecino. La guerra dura ya quinientos años, y si las civilizaciones eminiana y vendikarense no han sido borradas de la galaxia, es sólo porque ambos mundos llegaron, siglos ha, a un acuerdo: librarían la contienda por medios exclusivamente informáticos, evitando así la destrucción indiscriminada que toda guerra trae consigo. Esta especie de guerra virtual, aunque resulta bastante aséptica pues no implica destrucción de ciudades e instalaciones, ni contaminación radiactiva de ningún tipo, es costosísima en vidas humanas. Las víctimas mortales de cada ataque, computadas por los ordenadores, se inmolan voluntariamente en cámaras desintegradoras, a un ritmo aproximado de tres millones de personas por año, seis millones, suponiendo que en Vendikar el cómputo de bajas sea similar. Y frente a semejante horror se encuentran nuestros héroes al descender al planeta.
Eminianos y vendikarenses están convencidos de que han resuelto el problema de la guerra del mejor modo posible, y Anan 7, presidente del Consejo eminiano, le expone la situación a Kirk con claridad. El capitán se percata enseguida de que tanto eminianos como vendikarenses creen dominar la tecnología, cuando, en realidad, han terminado por depender de los ordenadores de un modo que los ha deshumanizado e insensibilizado hasta extremos increíbles. Y aunque Spock admite que hay cierta lógica en el planteamiento de Anan 7, también deja claro que no lo aprueba. Lo más triste es que ni unos ni otros recuerdan cómo empezó el enfrentamiento, y es ese absurdo el que critica el episodio, con Kirk y los demás como intermediarios.
Nuestro admirado capitán lo tiene claro, y ante la cerril postura de Anan 7, toma cartas en el asunto. Eminiar VII y Vendikar llevan una eternidad guerreando entre sí porque, con el empleo de las computadoras, parece que le hayan quitado a la guerra lo que tiene de horrible. Y como el único modo de que Anan 7 reaccione es devolviéndoles todo el horror que conllevan las guerras, todo el dolor y el sufrimiento, Kirk opta por destruir los ordenadores de combate. Destruidos estos, lo que supone una flagrante violación del tratado entre ambos planetas, los vendikarenses no tendrán más remedio que atacar Eminiar VII con armamento real... a menos que Anan 7, siguiendo la sugerencia de Kirk, se arriesgue e intente hacer la paz con Vendikar. Y eso es lo que decide hacer el presidente del Consejo eminiano, con la inestimable ayuda del embajador Fox, que demuestra su valía como diplomático, consiguiendo en poco tiempo grandes progresos en la situación entre Eminiar VII y Vendikar.
El embajador Fox, al igual que ocurría con el cargante comisionado Ferris de GALILEO SÉPTIMO, personifica la burocracia vacía de significado, que actúa sólo por rígidas normas. No obstante, aunque Fox resulte un tanto cargante y se gane la inquina del buen trekkie, sobre todo en la tensa escena con Scotty en el puente de mando, al final acaba asumiendo que hay situaciones en las que la diplomacia debe esperar, al tiempo que se nos revela como un profesional brillantísimo, capaz de manejar las situaciones más peliagudas.
A estas alturas de la serie ya estaban casi perfectamente perfilados los personajes de Kirk y Spock, y la perfecta compenetración que existe entre ellos se revela en cómo se entienden sin apenas pronunciar palabra. McCoy sigue tan cascarrabias como siempre, y en cuanto al señor Scott, demuestra una vez más que es un oficial muy competente, razón por la que goza de la total confianza del capitán. En la escena que mencioné antes, Scotty, siempre correcto pero muy firme en sus decisiones, se enfrenta verbalmente a un Fox que todavía no ha comprendido nada de la situación en la que están inmersos.
Spock, por su parte, nos muestra una especie de extensión de la fusión mental vulcaniana, gracias a la cual nuestros héroes logran escapar de la sala en la que han sido recluidos. Esta especie de extensión nos demuestra que el contacto físico no es estrictamente necesario para el control mental. Spock utilizaría la misma agotadora técnica en CON CUALQUIER OTRO NOMBRE.
Es destacable el vestuario de los eminianos, que alcanza cotas insuperables con las perneras de distinto color, y esos curiosos gorros que llevan los guardias. Las mujeres, por su parte, lucen una especie de pareos de colorines. El atuendo de los eminianos resulta muy desenfadado, y le da al capítulo un aire pulp muy de agradecer.
En TOS todo se reutilizaba una y otra vez. El dibujo que representa la capital de Eminiar VII es una variación del que vimos al comienzo de LA COLECCIÓN DE FIERAS. En cuanto a los diseños de interior, son los de los pasillos y habitaciones utilizados en ¿DE QUÉ ESTÁN HECHAS LAS NIÑAS PEQUEÑAS?
Los actores invitados están soberbios en sus respectivos roles, sobre todo David Opatoshu como Anan 7. A Barbara Babcock, que interpreta a Mea 3, la veríamos más adelante como la perversa Philana de LOS HIJASTROS DE PLATÓN.
El apocalipsis ofrece una seria reflexión sobre la guerra, la paz, la violencia y la lógica, además de presentar un conflicto ético entre hombres y máquinas, en la mejor tradición de Star Trek. Disfrutadlo.
EL APOCALIPSIS es un episodio de la primera temporada de Star Trek: La serie original. Fue transmitido por primera vez el 23 de febrero de 1967 y escrito por Robert Hamner y Gene L. Coon, y dirigido por Joseph Pevney.
Trama
En la fecha estelar 3192.1, la nave estelar USS Enterprise, es enviada a Eminiar VII, para establecer relaciones diplomáticas con sus habitantes junto con el embajador Robert Fox, quien ha sido enviado para liderar las conversaciones y establecer las relaciones diplomáticas con Eminiar VII y su planeta hermano, Vendikar.
Se conoce poco acerca de los habitantes de ambos planetas, excepto que ellos han poseído viaje espacial interplanetario (limitado a su sistema solar) por unos pocos siglos, y que cuando estas culturas se contactaron por primera vez, ya hace quinientos años, se inició una guerra de larga data entre ellas.
Al acercarse al planeta Eminiard, la Enterprise recibe una señal prioritaria indicándole que no se acerque al planeta bajo ninguna circunstancia. El embajador Fox, quién demuestra un carácter bien obstinado, le ordena a Kirk ignorar la advertencia y proceder a investigar. El capitán junto con Spock y otros tres tripulantes bajan la superficie del planeta para encontrase con los líderes de Eminiard. En la superficie, que extrañamente no presenta el ambiente propio de una guerra, sino de limpieza y orden, son contactados por los representantes, Mea 3 y Anan 7, quienes le advierten fuertemente a Kirk y su partida de desembarque que ellos no deberían haber venido ya que la ciudad recién ha sido atacada por una bomba de fusión de Vendikar que ha matado a medio millón de personas. Curiosamente, todo en la ciudad parece intacta y no existe evidencia visible o lecturas de sensor que muestren que tal ataque ha ocurrido.
[Leer el resto de la sinopsis. Se describe el argumento completo]
Apreciación
Durante el acto final del episodio, el capitán Kirk hace un discurso insistiendo en que la guerra debe ser brutal y sucia para que así sea algo que debe ser evitado. Destrucción. Muerte. Enfermedades. Horror. Eso es todo lo que la guerra es
. Él concluye que los dos planetas habiendo convertido la guerra el algo limpio, estéril e indoloro no se dan cuenta de la verdadera carga que significa esta.
Así, este episodio apunta la locura de la guerra y hasta dónde se puede llegar por ella. Es uno de los guiones mas antibelicistas que he visto en cualquier serie, muy avanzado para la época, sobre todo teniendo en cuenta que en ese momento el mundo temblaba por la posibilidad de una guerra nuclear, este espíritu, es el que después identificaría toda la filosofía trekie, de amistad y buen rollo entre todas las razas.
En lo personal, este episodio lo que me trae a la mente es el tema de los actos y sus consecuencias. Los dos planetas están en guerra hace tanto tiempo que ya ni se acuerdan de las razones, y en el fondo, como han logrado obviar varias de las consecuencias de la misma (las destrucciones de las infraestructuras, el bajo nivel de vida, la economía de guerra, la posibilidad real de una derrota militar, etc.) pues para ellos la guerra es la paz (gracias, Orwell)
El Enterprise lo que hace es devolverse el sentido de la realidad. Que tenga guerra para que pruebe lo que la guerra es
(gracias, Churchill) y de ese modo, como no hay motivos reales para guerrear, la única alternativa razonable es la paz. Tal y como se demostró al final, que ninguno de los dos planetas estaba verdaderamente decidido a volver a las armas. En ese sentido sirvió de algo esos quinientos años de guerra, pues les quitó la costumbre de empuñar armas reales. (Eso si obviamos THE TRIAL OF CAPTAIN KIRK —en castellano: EL JUICIO DEL CAPITÁN KIRK —, escrita por Peter David, que contiene continuaciones a muchos episodios de la Serie Original. Se revela aquí que las conversaciones de paz se rompieron, y ocurre una guerra nuclear, obliterando completamente a Vendikar, y convirtiendo a un tercio de Eminiar en tierras baldías radioactivas)
El episodio también es notable en que prevé juegos de guerra computacionales entre dos jugadores a vastas distancias, generaciones antes de la invención de Internet y de los juegos de estrategia en línea de muchos jugadores, temática que incluso sería retomada en el ochenta y tres para la película WAR GAMES (JUEGOS DE GUERRA) donde el final fue, en esencia, el mismo: Ni Estados Unidos ni la Unión Soviética terminaron por arrojar las bombas nucleares.
Respecto a los personajes, aquí podemos apreciar a nuestro querido Scotty, el Obrero Milagroso, y el tercero en la jerarquía de la nave demostrando en todo su esplendor sus dotes de mando a la cabeza del Enterprise. Una vez que el capitán y el primer oficial descienden, vemos como su instinto y personalidad son cruciales para detectar el peligro y salvar al grupo de este, y hacerle frente al Sr. Fox para lograrlo.
Este último personaje viene a representar lo que la burocracia y la politiquería pueden llegar a lograr si no se actúa con más iniciativa y humanidad. Lejos de ser útiles para resolver la situación desembocan en un obstáculo, como demostró este frío diplomático al apegarse al protocolo y el objetivo de su trabajo, que era establecer las relaciones diplomáticas con Eminiard por su importancia como punto estratégico (Posible referencia a la eterna política norteamericana de apoyar regimenes, benignos o no, con tal de volverlos sus aliados ya sea por recursos o territorios útiles)
Mea 3 viene a exponernos con más lujo de detalles la inaudita idiosincrasia de los habitantes de este planeta que permite que este sistema siga en pie.
Al preguntarle porqué esta dispuesta a dar su vida voluntariamente, ella contesta que de rehusarse otros lo harían, y eventualmente llevaría al colapso del sistema y el retorno a la época en que se usaban armas en la vida real. Tal sumisión no se daría ni en la robotizada cultura japonesa, si me lo preguntan, pero podemos suponer que al tener al planeta enemigo tan próximo los ataques debieron ser tan constantes y mortíferos que la población se acostumbró a ver tanta sangre derramada y seres queridos perdidos. Así, tal y como concluyo nuestro capitán, al quitar lo primero, el infierno debió tornarse más tolerable y desembocaron en esos quinientos años de guerra sin sentido, épica, ni heroísmo.
Finalmente, Kirk y compañía logran desarmar esta locura y poner al incansable diplomático en una campaña mucho más útil: Resolver el conflicto, con las palabras que tanto gusta de usar, pues ya no hace falta más acción, entre Eminiard VII y Vendikar.
Es curioso si pensamos qué hubiese pasado si las relaciones se hubiesen llevado sólo a distancia, como sucedió cuando la federación tuvo que contactarse con los Romulanos para establecer la zona neutral: Nadie nunca se habría enterado de nada y este sistema seguiría vigente. Pero Fox se iría feliz, la única manera de hacerlo cambiar de opinión era que experimentara en carne propia lo que estaba apoyando. Uno debe saber del caballo al que le apuesta.
Esto es un poco lo que pasa en el mundo árabe actualmente: Finalmente los poderosos dejaron de interesarse sólo en los recursos de los países y en apoyar a sus regímenes dictatoriales para mantener el orden y asegurárselos a sí mismos; Ahora concentran sus esfuerzos en hacerlos colapsar y dar ayuda humanitaria y diplomática para restaurar la paz y la libertad, no tanto por los recursos, sino porque es lo correcto.
Verdadero interés y solidaridad interestelar.
La guerra en Star Trek es un tema complejo, la justifica cuando es la última alternativa para asegurar la libertad, como en el episodio THE CITY ON THE EDGE OF FOREVER, pero la aborrece cuando se vuelve un asunto de motivos más evitables y primitivos, como se demostró en los episodios ARENA y ERRAND OF MERCY.
La federación es pacífica, pero no pacifista. No es agresiva, piensa en el bien universal y respeta cada opinión, pero se pone los pantalones cuando es necesario.
Es por este camino por el que lograremos unificar toda la Tierra en un solo y pacífico gobierno, quizás incluso antes de que lleguen los vulcanos.
EE. UU., 1967