EL ESCUDERO DE GOTHOS
Star Trek TOS: EL ESCUDERO DE GOTHOS EE. UU., 1967
Título original: The Squire of Gothos
Dirección: Don McDougall
Guión: Paul Schneider
Producción: Gene L. Coon
Música: Alexander Courage
Fotografía: Gerald Perry Finnerman
Duración: 50 min.
IMDb:
Reparto: William Shatner (Capitán James T. Kirk); Leonard Nimoy (Mr. Spock); William Campbell (Trelane); DeForest Kelley (Doctor McCoy); Richard Carlyle (Jaeger); Nichelle Nichols (Uhura); George Takei (Sulu); James Doohan (Scott); Michael Barrier (DeSalle); Venita Wolf (Teresa)
Temporada: 1, Episodio: 17

Sinopsis

Fecha estelar 2124, 5. La Enterprise surca el llamado desierto estelar, una zona vacía de la galaxia, cuando los sensores detectan un planeta que no debería estar ahí. Poco después, Sulu y el capitán desaparecen como por ensalmo del puente de mando, y más tarde se recibe a bordo un extraño mensaje sin sentido. Sospechando que Kirk y Sulu han podido ser transportados a ese planeta, Spock envía un equipo de misión al punto de su superficie del que partió la peculiar transmisión. Los miembros del equipo encuentran un edificio semejante a un castillo medieval, que parece ser la morada de Trelane, un curioso personaje que muestra gran interés por el estudio de la historia de la humanidad y está dotado de poderes sorprendentes. El objetivo de este ser es convertir a los tripulantes de la Enterprise en sus juguetes personales. Aunque casi está a punto de conseguirlo, ciertos detalles hacen sospechar a Kirk que Trelane no es tan poderoso como pudiera parecer. El capitán se enfrenta a él con todos los medios a su alcance. Incluso está dispuesto a sacrificar su vida a cambio de las vidas de sus compañeros. Pero cuando Trelane se dispone a matarle, ocurre algo que salva la situación y revela qué es, en realidad, ese ser.

Kirk conoce a Trelane
Kirk conoce a Trelane

Este episodio, decimoctavo de la primera temporada, se emitió en USA por vez primera el 12 de enero de 1967, convirtiéndose de inmediato en uno de los más populares y alcanzando, en posteriores reemisiones, la categoría de clásico trek. EL ESCUDERO DE GOTHOS es la primera aparición en Star Trek de William Campbell, extraordinario actor que con tan sólo dos intervenciones en TOS, este capítulo y el también magistral LOS TRIBBLES Y SUS TRIBULACIONES, lograría ser recordado con cariño por los trekkies de todo el mundo. Y no es para menos, porque Campbell­ se metió en la piel de Trelane y consiguió ofrecernos una interpretación fabulosa, haciendo del personaje uno de los villanos más memorables no sólo de la serie clásica, si no de todo el vasto universo trek.

A título de curiosidad, cabe mencionar que los productores no querían a Campbell­ para este papel, pues consideraban que era un intérprete demasiado duro para dar vida a Trelane, villano que debía tener un cierto aire cómico. Campbell­, que se había hecho con una copia del guión, ordenó a su agente que hiciera lo que fuera necesario para conseguirle el papel, ya que estaba convencido de que se trataba de uno de los personajes más interesantes jamás vistos en una serie de televisión. El actor, literalmente enamorado del rol del escudero solitario de Gothos, se aprendió el guión en una noche, y gracias a los buenos oficios de su representante fue contratado para interpretarlo. Cuando concluyó el rodaje, todo el mundo quedó convencido de que nadie podría haber interpretado al caprichoso y cruel Trelane mejor que él. Y es cierto. Aunque los protagonistas de la serie, con Kirk a la cabeza, están tan geniales como siempre, el que se lleva el gato al agua es Campbell­, inmenso y fascinante en el pellejo de esa entidad tan poderosa que, sin embargo, muestra en ocasiones un comportamiento bastante infantil. Claro que esto tendrá su explicación al final, cuando se revele que el tal Trelane es, en realidad, un crío, el retoño de unos seres de naturaleza y apariencia desconocidas; un niño que sólo jugaba. Lo malo es que sus juegos ponen en peligro a la Enterprise y su tripulación, que deberán hacer frente a un enemigo capaz de alterar la materia y la energía a voluntad, y hasta de crear un planeta y ponerlo a perseguir naves estelares.

El personaje de Trelane caló muy hondo en el imaginario colectivo trekkie. Muchos años después, cuando se estrenó TNG y apareció Q, los fans de todo el orbe se preguntaron si el tal Trelane no sería un miembro del denominado colectivo Q. Algunos fueron incluso más lejos, aventurando que Q era, en realidad, el mismísimo Trelane, ya crecidito e independizado de la tutela de sus padres, que un siglo antes no le habían dejado terminar su estudio sobre los predadores. Parece ser que Roddenberry zanjó la cuestión, dejando claro que se trataba de entidades de naturaleza semejante, pero distinta.

Disfrutando de la cena
Disfrutando de la cena

Trelane está obsesionado con la Tierra y posee una vasta colección de objetos procedentes de distintas épocas de nuestro pasado. Le fascina de un modo especial lo militar, y de ahí, sin duda, el que se aparezca con un barroco atavío y presentándose como general Trelane. Es un ser dotado de gran inteligencia, pero parece haber estudiado nuestra historia sin ninguna clase de disciplina o método, por lo que confunde los hechos históricos. La verdad es que conoce las formas terrestres, pero no su contenido, como muy acertadamente explica Spock, tras comprobar que el fuego de la chimenea arde sin desprender calor, y que los alimentos y bebidas que ofrece a sus huéspedes son absolutamente insípidos. La mezcla de crueldad e infantilismo que le caracteriza tiene perplejos a nuestros héroes, y también el hecho de que, según el tricorder, ni siquiera debería existir. Pero el caso es que existe, y parece disfrutar lo indecible con sus huéspedes forzosos. Kirk, por su parte, está dispuesto a hacer lo que sea para proteger su nave y a sus tripulantes, y le sigue el juego a Trelane hasta que cree haber encontrado el medio de librarse de él, destruyendo la avanzadísima máquina de que se sirve. Trelane, furioso, somete al capitán a una parodia de juicio, condenándole a morir ahorcado. Kirk, que conoce ya los puntos débiles de esta sorprendente y peligrosa entidad, urde una estratagema para mantenerla entretenida, mientras la Enterprise se pone a salvo. El plan del capitán parece condenado al fracaso, dados los extraordinarios poderes de este ser. Pero la súbita aparición de los progenitores de Trelane arregla la situación.

Lo mejor que puede decirse de los papás de Trelane es que salvan a la tripulación de la Enterprise de una muerte segura. Por lo demás, hacen gala de una prepotencia absoluta. Sí, se disculpan con Kirk y castigan a su hijo, pero se niegan a dar explicaciones sobre la naturaleza de su especie. Y por si esto fuera poco, muestran un mal disimulado desdén por Kirk y los suyos, que para la madre del escudero son poco menos que mascotas: Si no sabes cuidar de tus animales domésticos, no puedes tenerlos, alega la prójima.

El episodio concluye, como solía ser habitual, con una simpática escena en el puente de mando de la nave. Cuando Spock pregunta a Kirk cómo deben clasificar a Trelane en el informe para la Flota Estelar, el capitán comenta que, en realidad, no era más que un niño que jugaba, y aprovecha para interesarse por las travesuras infantiles de su primer oficial. Claro que ante el estupor y la perplejidad de éste, no le queda otro remedio que disculparse con él. Ciertamente, ningún trekkie puede imaginarse al niño Spock tirando latas, robando fruta de los huertos vecinos y haciendo cosas así.

Trelane a punto de liarla
Trelane a punto de liarla

El castillo de Trelane fue decorado con objetos de atrezzo procedentes de los almacenes de Paramount y Desilu. Llama especialmente la atención el disfraz utilizado para recrear el monstruo de la sal de LA TRAMPA HUMANA, así como diversas piezas procedentes de films históricos dirigidos por Cecil B. DeMille. El decorado que representa la residencia del escudero de Gothos sería reutilizado hasta la saciedad en episodios posteriores, lo que da una idea de la precariedad económica en que se desenvolvía la serie.

Un aspecto interesante del episodio es el de las reacciones de los personajes ante las fantasmadas de Trelane. DeSalle está ansioso por partirle la cara a ese payaso galáctico, y debe ser contenido por sus compañeros en varias ocasiones. Uhura se muestra ofendida cuando Trelane pregunta a Kirk si a la princesa nubia la hizo prisionera en una de sus campañas de conquista. Al austríaco teniente Jaeger no le hacen ninguna gracia las referencias al militarismo del antiguo Imperio Austro-Húngaro, replicando secamente que él es un científico. Spock no puede evitar un gesto de fastidio ante las ampulosas frases que Trelane emplea para cortejar a la asistente Ross, y por otra parte, no se siente en absoluto intimidado por semejante personaje. La reacción que más emocionó a los fans fue, sin duda, la de Scotty. Al principio del episodio, cuando Kirk y Sulu desaparecen y Spock se dispone a enviar un equipo de descenso para tratar de encontrarlos, el ingeniero se apresura a solicitar su inclusión en el grupo. Spock debe rechazar la solicitud, pues en situación de emergencia el ingeniero jefe no puede abandonar la nave. La escena sirve para enfatizar la profunda admiración e inquebrantable lealtad que Scotty profesa a Kirk, sentimientos que, excusado es decirlo, comparten los restantes miembros de la tripulación.

Se acabó el juego
Se acabó el juego

En este episodio aparecen dos de los personajes secundarios más interesantes de TOS, los ya citados Jaeger y DeSalle. Aunque fueron desechados muy pronto, dejaron un recuerdo imborrable entre los trekkies de la vieja guardia. DeSalle se convertiría en personaje fijo en la serie amateur para Internet Star Trek: The News Voyages, lo que prueba su gran calado en el imaginario colectivo trek. De Jaeger, por lo que yo sé, no volvió a saberse nada.

EL ESCUDERO DE GOTHOS ofrece, en una sola entrega, lo mejor de la serie: ciencia-ficción de calidad, intriga, misterio y un poco de acción, todo ello sazonado con un inteligente sentido del humor. Star Trek en estado puro. ¿Qué más podemos pedir?

© Antonio Quintana Carrandi, (1.592 palabras) Créditos