Enano Rojo, 4
ÚLTIMO HUMANO
ÚLTIMO HUMANO Doug Naylor
Título original: Red Dwarf: Last Human
Año de publicación: 1995
Editorial: Grupo AJEC
Colección: Albemuth Internacional, nº 34
Traducción: Teresa Ponce
Edición: 2010
Páginas: 231
ISBN:
Precio: 17, 95 EUR

Este es el cuarto y último volumen de la saga del Enano Rojo, escritos los dos primeros (ENANO ROJO, LA NOVELA y MEJOR QUE LA VIDA) mano a mano por Doug Naylor y Rob Grant, mientras que Rob Grant se encargó de HACIA ATRÁS y Doug Naylor de este ULTIMO HUMANO. En realidad la cronología de las cuatro novelas no es tan clara. El primer volumen fue ENANO ROJO, LA NOVELA (RED DWARF: INFINITY WELCOMES CAREFUL DRIVERS, 1989), en ella se presenta el universo del Enano Rojo (traducción, cuando menos desconcertante porque tanto astronómicamente como por género del aparato mencionado, una nave espacial, deberíamos estar hablando de Enana Roja) un carguero perdido en el espacio durante miles de años con una tripulación muy especial: Dave Lister, el último humano vivo, sancionado a hibernar una temporadita por indisciplinado, la aniquilación de la tripulación le permitió sobrevivir hasta que se abrió la cápsula de aislamiento... miles de años después. Gato, propiamente un gato superevolucionado, desdendiente de la gata de a bordo, preñada por la época de la aniquilación, Kriten, un mecanoide histérico y obsesivo, Arnold Rimmer, otro humano, no exactamente vivo, pero que convertido en un holograma da rienda suelta a todas sus neurosis, y Holly, la computadora de abordo que no tiene muy claro si es computadora u ordenador.

Tras esta primera novela se publicó MEJOR QUE LA VIDA (BETTER THAN LIFE, 1990), donde se continuaban las aventuras de esta pandilla de fenómenos, y a continuación, y como se he comentado ya en solitario, Doug Naylor escribió ULTIMO HUMANO (LAST HUMAN, 1995). Posteriormente Rob Grant escribió HACIA ATRÁS (BACKWARDS, 1996), que cronológicamente se sitúa entre MEJOR QUE LA VIDA y ULTIMO HUMANO. Lo de cronológicamente es un poco traído por los pelos porque la acción se desarrolla durante la mayor parte de la novela de atrás adelante, pero para comprender eso lo mejor es leerla. El caso es que el Grupo AJEC ha publicado las novelas en España no por orden de publicación original sino por cronología interna, de modo que HACIA ATRAS no desconcertará al lector.

En ULTIMO HUMANO volvemos a tener a la pandilla inmersa en sus desquiciadas aventuras, en esta ocasión intentado conciliar universos paralelos, dobles sinvergüenzas (si, realmente sinvergüenzas) de Lister, descendientes-ascendietes de Rimmer, y los inacabables problemas de autoestima de Kriten, que consigue uno de sus sueños... muy a su pesar.

Resulta curioso como, aún siendo autores británicos y desarrollar una historia humorística de ciencia-ficción, la saga del Enano Rojo no tiene nada que ver con la GUÍA DEL AUTOESTOPISTA GALÁCTICO, de Douglas Adams, que excepto el primer volumen, obra maestra de humor, el resto de los libros son olvidables cuando no directamente prescindibles. Doug Naylor y Rob Grant no caen en el error de suponer que sus personajes, por si mismos, ya se bastan para entretener al lector y en cada volumen los desarrollan, los hacen crecer y resolver los conflictos a los que se enfrentan de formas muy distintas.

Obviamente no hablamos de una serie dramática, aunque los dramas personales de los personajes dan mucho de si: el único que parece realmente feliz es Lister, su indiferencia por todo y sus gustos nada refinados han conseguido hacer de él un auténtico superviviente, que tanto le da comer cereales con curry que considerar el cambio de calzoncillos un lujo solo al alcance de algunos sibaritas. No obstante, Lister afronta sus problemas con el mismo alegre despego con el que trata a sus calcetines, y de ahí que salga airoso de la mayor parte de ellos porque, de no mediar peligro para su propia vida, le importa muy poco como acabe la cosa.

En el extremo opuesto, Rimmer se agarra al reglamentismo y el protocolo para no asumir el hecho de que es un completo inútil, sea en forma de holograma o no. Afortunadamente su condición incorpórea evita males mayores a la tripulación, pero incluso así, es un peligro hasta para si mismo. Con todo, acabará por redimirse y asumir su natural torpeza e ignorancia, lo que si bien no le convertirá en un elemento útil de la tripulación si al menos le devolverá la felicidad que nunca ha tenido.

Kriten siempre ha anhelado convertirse en humano y dejar su condición mecanoide. Como todos los anhelos no está bien sopesado y menos meditado. Finalmente entre pros y contras gana la cordura, el sentido común y la costumbre, y acaba por descubrir que la felicidad no hay que buscarla demasiado lejos, sino más bien en la palma de la mano.

Gato, como siempre, es gato, fiel sola y exclusivamente a si mismo.

Una lástima que este sea el último volumen de esta saga, al igual que la serie, es uno de esos pocos ejemplos en los que el humor es solo parte del edificio que esconde una inteligente forma de entender la ciencia-ficción.

© Francisco José Súñer Iglesias, (809 palabras) Créditos