LOS RELOJES DE ALESTES
LOS RELOJES DE ALESTES Víctor Conde
Título original: ---
Año de publicación: 2010
Editorial: Grupo AJEC
Colección: Albemuth Internacional nº 33
Traducción: ---
Edición: 2010
ISBN:
Precio: 16,50 EUR

Esta novela es tataranieta de dos de las primeras (y venerables) obras que hablan de la exploración lunar como un logro del ingenio humano antes que de episodios estrambóticos dentro de las vidas de arrojados aventureros, hablo naturalmente de DE LA TIERRA A LA LUNA (1865) de Julio Verne, y LOS PRIMEROS HOMBRES EN LA LUNA (1901) de H. G. Wells. De ambas toma elementos y, cronológicamente, se podría situar en la misma época que ALREDEDOR DE LA LUNA (1869) también de Verne, aunque la ambientación e impresión general la sitúan más cercana a la obra de Wells.

El propio Víctor Conde ya se disculpa al respecto en una breve nota donde advierte que ha alterado algunas de las propuestas de Verne para su propia comodidad. ¿Es pues LOS RELOJES DE ALESTES más verniana o wellesiana? Yo estaría por afirmar lo segundo. Verne era un enamorado de la ciencia y la técnica, y todas sus obras, incluso en las que describía su uso perverso, eran bastante optimistas respecto a sus bondades. Wells, al contrario, siempre deja un poso amargo al respecto.

En ese sentido, Víctor Conde también duda de la capacidad humana para usar con cordura y sentido común las fuerzas que caen en sus manos. Las intrigas, la codicia y el ansia de poder encaminan cualquier descubrimiento o hallazgo notable hacia la construcción de artefactos terribles y la autoaniquilación de la raza humana.

Pero eso es adelantar acontecimientos. La esencia del relato es la preparación de una nueva expedición lunar, poco después del lanzamiento del Gun Club, pero esta vez liderada por una excéntrica aristócrata prusiana: Irna Hohenstaufen que se hace rodear por un formidable grupo interdisciplinar: geólogos, matemáticos, físicos.... inversores privados, e internacional: rusos, prusianos, hindúes, esquimales... por no hablar de una extraordinaria participación femenina, para la época y el género.

El ritmo de la novela es trepidante y no solo el viaje a la Luna y su exploración resultan apasionantes, de principio a fin la expedición se ve envuelta en una red de intrigas y espionaje por ambos bandos. El propio Nordhal Dass, uno de los geólogos, y pese a no ser hombre de acción, ha ejercido de espía durante el lanzamiento de la cápsula del Gun Club y es destacado en la expedición, además de como experto geólogo, como representante del gobierno prusiano. Los yankis tampoco se quedan atrás, y conocen milimétricamente los pasos y disposiciones de Irna y su equipo, hasta el punto de ver amenazado su monopolio y hacer todo lo que está en su mano para impedir el lanzamiento.

Víctor Conde, pese a cierta aspereza estilística, ha logrado construir una novela trepidante y divertida, de un aire muy decimonónico (incluso tiene varios pasajes al gusto femenil escritos por la prometida de Dass), escrita a la manera epistolar, y llena de inventos a cual más extraordinario. No obstante, y pese al subtítulo Una epopeya steampunk, yo hablaría de LOS RELOJES DE ALESTES más como ucronía. El escenario en el que se desarrolla la narración es tan radicalmente distinto al de la época que no queda más remedio que pensar así: la reunificación alemana no se ha producido, siendo Prusia, no obstante, la potencia hegemónica de Centroeuropa, Rusia ha sufrido una transición pacífica del zarismo absolutista hacia el zarismo bolchevique, el imperio turco amenaza de nuevo con invadir Europa, los Estados Unidos, aunque pujantes, tienen graves tensiones internas que los hacen poco resolutivos cara el exterior, Francia e Inglaterra, no pintan mucho...

Lo que me ha sobrado ha sido la moralina final en la línea wellesiana: el hombre es infame por naturaleza y nada de lo que toca acaba bien o es usado con tino y prudencia, quedando abocado a su destrucción final. Pero bueno, hay a quien le encantan esas cosas.

© Francisco José Súñer Iglesias, (627 palabras) Créditos