ANTES DEL INCAL
ANTES DEL INCAL Alejandro Jodorowsky, Zoran Janjetov
Título original: Avant l´Incal l´Integrale
Año de publicación: 1988
Editorial: Norma
Colección: ---
Traducción: Agustín Zorco (Ed. Eurocomic 1990)
Edición: 2010
Páginas: 294
ISBN:
Precio: 28 EUR

Que LA SAGA DE LOS INCALES supuso un impacto brutal en el cómic europeo de los años 80 es una cuestión que está fuera de discusión. De la magia visual de Moebius y el simbolismo desquiciado de Jodorowsky nació una historia compleja, rica en matices e inmersa en un universo de un dinamismo y profundidad perturbadora.

Tanto fue así que, posteriormente, Jodorowsky no dudó en seguir ampliando este universo con historias anteriores y posteriores a las narradas en LA SAGA DE LOS INCALES. Entre ellas, los orígenes y aventuras juveniles de John Difool, el origen de los Metabarones, una secuela, otra serie dedicada a los técnicos Tecnos, y puede que me deje algo en el tintero. Mi desapego durante décadas del mundo del cómic me hacía ignorante, hasta hace poco tiempo, de todo este florecimiento incalesco, aunque realmente LA CASTA DE LOS METABARONES y este ANTES DEL INCAL tienen poco o nada que ver con los incales originales. Mi único contacto había sido el primer álbun de ANTES DEL INCAL: La juventud de John Difool, editado por Eurocomic allá por 1990.

Ahora Norma reedita ANTES DEL INCAL (INTEGRAL) en forma de libro a todo lujo, tapa dura, buen papel, hasta con cinta marca páginas (tiene otra edición de 2008, en un formato más grande) y desde mi punto de vista, a un precio muy razonable: 28 euros, quizá gracias a que la impresión se ha realizado en China. Se entiende que estas cosas son para abaratar costes, aunque las recientes ediciones de JUSTICIA y BATMAN; SILENCIO, de Planeta, están marcadas como Impreso en España y tampoco tienen un precio excesivo.

¿De que trata pues ANTES DEL INCAL? Fundamentalmente de las mocedades de John Difool, sus orígenes en los barrios más deprimidos de la Ciudad Pozo, su infancia y juventud como pandillero, el destino de sus padres, prostituta ella, ladrón él, y su relación con diferentes personajes, entre facinerosos, androides, mutantes y aristos, que acabarán por convertirle en el descerebrado detective de clase R que conocimos en LOS INCALES.

Censura en los Incales
Censura en los Incales

En líneas generales no hay grandes objeciones al guión de Jodorowsky ni al dibujo y planificación de Janjetov. Por supuesto que se echa de menos a Moebius, sobre todo mientras Janjetov no consigue imitar eficazmente su estilo. Finalmente todo acaba por armonizarse y entre ambos consiguen elaborar una obra de buena factura, dinámica y emocionante, aunque sin llegar al nivel de LOS INCALES. Uno de los problemas quizá sea que no hay sorpresa posible. Ya sabemos que los aristos son unos libertinos corruptos sin alma ni corazón, ya sabemos que los técnicos Tecnos tiene la mente fría como el hielo, ya sabemos que los ciudadanos de la Ciudad Pozo están adocenados, pegados a las pantallas de televisión de sus conapts... y a la vez deseosos de que se desate una buena revuelta para liberar sus instintos más reprimidos. Pocas cosa puede introducir Jodorowsky en este universo narrativo que no se supiera ya, a lo sumo concretar ciertas cuestiones y ampliar los temas que en LOS INCALES apenas se habían tratado.

Además, mientras en LOS INCALES Jodorowsky tenía algo que contar: las múltiples conspiraciones para apoderarse de los Incales, en ANTES DEL INCAL no hay un argumento concreto alrededor del que imbricar la narración, y en ocasiones esta se dispersa en episodios casi independientes entre si, solo unidos por la historia de amor entre John y Luz de Garra una aristo, y la investigación por parte de John de la aparente ausencia de hijos de puta. Literalmente. A excepción de su propia madre, ni una sola de las prostitutas del anillo rojo tiene hijos, y a John su propia particularidad le resulta sospechosa. Naturalmente, conspiración al canto.

Todo esto implica que ANTES DEL INCAL no tiene la frescura y desvergüenza de LOS INCALES, es tan mordaz y violento como aquel, es dinámico y entretenido, pero le falta ese punto de novedad y descaro. Por si fuera poco, Jodorowky comete el mismo pecado que George Lucas al final de la tercera-sexta entrega de Star Wars. Al querer dejar encarrilados los antecedentes de los sucesos que ocurrirán en LOS INCALES, da toda una serie de prólijas explicaciones al final de ANTES DEL INCAL que desbarata los misterios que dan sentido a LOS INCALES. No resulta molesto que se sepa quien es John Difool, pero no es de recibo que se descubra el misterio del origen de Soluna, o quienes son Tanatah y Animah y su relación con los Incales.

Para el navegante solitario mi recomendación es, por tanto, leer primero LA SAGA DE LOS INCALES, continuar con ANTES DEL INCAL, y el INCAL FINAL (en este orden, por lo que sé, se retoma el personaje de Luz de Garra) LA CASTA DE LOS METABARONES puede ser leída en cualquier momento, siempre tras LOS INCALES, puesto que también aporta algún que otro dato al respecto. De LOS TECNOPAPAS no se más que existen, aunque seguramente sea también recomendable leerlos tras LOS INCALES, por lo que pudieran desvelar.

Mejoras... y más censura
Mejoras... y más censura

Estas últimas ediciones, tanto de LA SAGA DE LOS INCALES como de ANTES DEL INCAL, las planchas han sido recoloreadas, y en algunos casos redibujadas y remontadas. El nuevo coloreado aporta volúmenes y sombras al los originales tonos planos, y el redibujado y remontaje mejora la narración. Como ya he comentado, tengo la suerte de poseer la versión original de La juventud de John Difool, y las primeras páginas dibujadas por Janjetov intentando emular el estilo de Moebius son muy poco afortunadas, tanto es así que las nueve primeras son completamente nuevas. Sin embargo, según leía algo no me cuadraba, a esta nueva versión le faltaba algo, o más bien le sobraba algo: mojigatería. ¿Putas que no enseñan pezón? ¿Encuadres tales que no permiten ver ni un genital? ¿Ropa interior totalmente fuera de lugar? ¡Demonios! ¡Estamos describiendo una sociedad pervertida y degenerada! ¿Dónde estaba la carne? Este no es Jodorowsky, que me lo han cambiado.

Rebusqué y encontré La juventud de John Difool y comparando ambas versiones comprobé que, efectivamente, la más reciente ha sufrido un profundo proceso de censura, pero solo en lo que al exhibicionismo carnal se refiere, nada de tetas ni penes, todo bien tapado. Eso si, la ultraviolencia y el lenguaje soez (aunque algo suavizado) siguen presentes. ¿Por qué esta memez? No tengo datos al respecto, pero sospecho que la iniciativa no es de Norma, sino de los propios Humanoides (quien los ha visto y quien los ve) que ansiosos por expandir mercados (yankilanda, Japón) han castrado las irreverencias del underground de los 80 adaptándolas al mundo globalizado y sus diversas sensibilidades.

Tampoco están especialmente cuidados los textos, en ocasiones a Soluna se le llama así, como en LOS INCALES, pero en otras se habla de Solune, ya he hablado de la moderación del lenguaje, aunque esto bien podría ser efecto de la traducción, diferente a la de la primera edición de Eurocómic.

En resumen, altibajos aparte, yo me lo he pasado bien leyéndolo. No hay que esperar el grado de excelencia de LOS INCALES, pero es un entretenido libro de aventuras.

© Francisco José Súñer Iglesias, (1.178 palabras) Créditos