UN PAÍS DE CIENCIA-FICCIÓN
por Miguel Esquirol Ríos

Bolivia no es un país de ciencia. Evidentemente existen universidades y patentes, investigadores y avances tecnológicos, pero en gran medida esto ocurre mediante intervención o ayuda extranjera, o en porcentajes mínimos en comparación con otros países. La razón de esto se debe a la falta de inversión económica importante en los departamentos de I+D de las principales industrias, así como de departamentos universitarios sin el apoyo suficiente para permitir un desarrollo tecnológico importante. Esto no evita que el país llegue a ser excepcional en ciencias aplicadas, así como en la adaptación y uso de tecnologías extranjeras para la realidad nacional. Dicho esto, es fácil entender porque un país donde no existe mucha ciencia, no haya producido mucha ciencia-ficción.

Pero que no haya mucha ciencia-ficción, no quiere decir que no existan excelentes libros y autores, y más importante aun, no quiere decir que el país no sea un lugar propicio para el desarrollo del género. Todo lo contrario. No será quizás un país donde el género clásico pueda desarrollarse, pero si se puede encontrar rico material para alimentar historias. Algunas de ellas ya escritas, muchas otras aun por escribirse.

Estoy usando definiciones de subgéneros muy amplias y relativas, únicamente como intento de abarcar un amplio espectro.

Cyberpunk

La combinación de alta tecnología con aspectos de sociedades en decadencia que han sido impactadas con un «cambio rápido de tecnología, una esfera de datos ubicua y computarizada y una modificación invasiva del cuerpo humano» (Person, Lawrence, 1998, Notes Toward a Postcyberpunk Manifesto) Si esta definición no sólo puede definir el subgénero de William Gibson o el que descubrimos en BLADE RUNNER, puede también en gran medida describir la realidad de muchos países, principalmente del tercer mundo, donde la velocidad de los cambios tecnológicos superan con creces a aquellos de los cambios sociales. En un país donde un porcentaje mínimo tiene una computadora en casa, el uso de internet se ha masificado gracias a cibercafés que pueden ser encontrados en cualquier lugar, incluso en los barrios de mayor nivel de analfabetismo. La utilización de estas tecnologías combinadas con técnicas ancestrales como el tejido a mano y otras técnicas ancestrales generan un espacio diverso donde la tecnología pierde su eje futurista para adentrarse en la sociedad al mismo tiempo convirtiéndola en un espacio rico en metáforas ciberpunk que alimentan ya varias obras.

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Ejemplo

EL CEMENTERIO DE ELEFANTES, es una historia ambientada en el mercado central de una ciudad no nombrada donde trabajan cargadores, humanos con implantes sintéticos, que ayudan a mover bultos y compras. Estos son los desechos de una sociedad avanzada. Un escritor se introduce en este mundo de pobreza y alcohol para irse perdiendo cada vez más en esta realidad. Aquí la tecnología se cruza con la realidad de los «aparapitas» de los mercados de Bolivia. (MEMORIAS DE FUTURO, Miguel Esquirol Ríos, 2008, Editorial La Hoguera)

First contact

Las novelas de primeros contactos con civilizaciones extraterrestres son un amplio espacio donde la ciencia-ficción se ha desarrollado. Las diferencias que nos separan, las formas completamente diferentes de enfrentarse a la vida y la integración paulatina son quizás los elementos que más enriquecen estos textos. Y aunque es trabajo del escritor crear las razas alienígenas más sorprendentes, no es necesario alejarse demasiado cuando historias de verdaderos primeros encuentros están ocurriendo en la vida real.

En Bolivia existen varias tribus que aun no han tenido un contacto con la civilización y varias asociaciones luchan para evitar que esto ocurra creando regiones protegidas. En áreas similares otras tribus que recientemente han tenido un primer contacto se encuentran en mitad de una integración, sufriendo de la deforestación, de enfermedades y del abandono de los más jóvenes que se marchan a la ciudad. Estos pueblos están convertidos en poblaciones alienígenas viviendo bajo las sombras de árboles antiguos o mendigando en las calles de pueblos y ciudades languideciendo tristemente como personajes de Bradbury en sus crónicas marciana.

Ejemplo

Las expediciones al Madidi. Se trata de una serie de artículos y publicaciones del periodista y aventurero Pablo Cingolani siguiendo las aventuras del explorador Colonel Percy Harrison Fawcett. En esta serie de viajes él encontró pistas de la tribu de los Toromonas, supuesta tribu mítica que sigue existiendo en la selva del Madidi. Aquí vemos no sólo una historia más real que aquellas de las novelas de ciencia-ficción, sino con la misma emoción que estas.

Visit to the stars

Pero si primeros contactos con tribus prácticamente desconocidas es parte de la realidad, también lo es lo contrario. Viajes a planetas lejanos, culturas avanzadas, la dificultad de la adaptación, la alienación, frustración, pero también la maravilla y sorpresa de mundos nuevos. Bolivia es un país con una taza de migración muy alta, ciudades de Estados Unidos y España se encuentran entre las ciudades más pobladas de Bolivia. La experiencia del migrante no es diferente a la de muchas historias de viajes a las estrellas. Los países desarrollados convertidos en verdaderos planetas futuristas con reglas diferentes y avances tecnológicos y sociales nunca vistos en el planeta de origen.

Ejemplo

EL HUESPED, cuenta la historia de un hombre que llega de viaje a una ciudad conformada por ciudades colmenas, conectadas informáticamente y sumamente vigiladas y de las que resulta prácticamente imposible marchar. El personaje luchará primero por regresar a su propio mundo, después por estar con la mujer de la que se ha enamorado, y finalmente por intentar comprender la locura en la que se ha metido. (Gary Daher, 2004, Editorial La Hoguera)

Distopía

Pero no sólo las diferencias económicas o tecnológicas con otros países o dentro del propio país alimentan las historias de ciencia-ficción. También la propia historia del país está llena de ejemplos que alimentan estas historias. En la novela 1984 de George Orwell, un dictador utiliza la tecnología para cambiar el pasado, la forma de hablar e incluso la forma en que las personas piensan. En Bolivia, en el año 1971 un dictador entra al gobierno a la fuerza donde se quedará por 9 años. Durante su gobierno de facto encontramos desapariciones, opresión, más de 3000 prisioneros políticos encarcelados, un alto número torturados y muertos, una realidad compartida por muchos países del continente. La segunda parte de la historia es aquella propia de la ciencia-ficción. Casi 20 años después de aquella historia, el mismo presidente que había endeudado al país despilfarrando dinero y asesinado a disidentes de su régimen, subiría al gobierno de forma democrática. Nunca fue juzgado y antes de que su gobierno termine, moriría de cáncer en su propia cama después de haber hecho pasar al país por un nuevo estado de sitio. Los libros de historia lo recuerdan entonces como Ex-Presidente y no como Ex-Dictador. Aquí no hubo un Gran Hermano omnipresentes ni tecnologías para borrar el pasado, pero estrategias finamente hiladas para subir al poder pasando por encima de la memoria de la gente, y de las acusaciones de haber cometido crímenes en contra de los derechos humanos.

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Ejemplo

En la novela SUEÑOS DIGITALES, el protagonista, un diseñador gráfico que trabaja en un periódico boliviano, es contratado por el gobierno debido a su talento en el manejo de las computadoras. Su trabajo consistirá manipular las fotografías que atestiguan el oscuro pasado del presidente, un dictador corrupto. Cuando el protagonista intenta abandonar su trabajo comienza a ser perseguido y vigilado; su novia lo abandona y sus amigos se ven envueltos en una serie de desgracias. (SUEÑOS DIGITALES de Edmundo Paz Soldán, Alfaguara, 2000)

Ucronía

Bolivia es un país en el que blancos son una minoría, pero han dominado la economía y la política del país desde sus orígenes. Un lugar donde muchos de los gobernantes han sido militares y sólo se les dio voto a los indígenas para que otro blanco llegara al poder. Donde uno de los últimos presidentes del país hablaba con acento inglés y el español era el único idioma que se escucha en el gobierno. Este es el perfil político y social de este país.

Ahora imaginen una realidad alternativa donde se presenta a un político indígena dirigiendo al país, tomando su cargo después de una antigua ceremonia del sol. En esta realidad alternativa el elegante palacio del gobierno así como las cortes ahora están llenas de mujeres en trajes típicos antes reservados para las empleadas y de hombres que no dominan el español. En este país tercermundista la economía se estabiliza y se plantea la creación de la Estación Espacial Boliviana así como el lanzamiento de un satélite de comunicaciones con tecnología de punta.

Esta Ucronía no se trata de una historia de ficción, sino de la realidad que está transformando el país. El racismo y la pobreza continúan siendo hechos reales, el gobierno podrá ser imperfecto como muchos, pero se han dado muchos cambios que hubieran resultado imposibles de imaginarse sólo pocos años atrás.

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Ejemplo

DE CUANDO EN CUANDO SATURNINA, esta novela de una antropóloga inglesa que reside en Bolivia narra la historia de Saturnina Mamani Guarache, más conocida como la Satuka, navegadora espacial y activista política. En esta novela Bolivia no existe como tal y es una región llamada «Qullasuyu Marka». Fue liberada después de las revuelta indígena ocurrida alrededor del 2022, organizada por los líderes indígenas y cocaleros, que expulsó a los q'aras (blancos) y cerró las fronteras con los países vecinos. Esta «Zona Liberada». Qullasuyu Marka es una autocracia sin un líder democrático, organizada en sindicatos y totalmente enfocada hacia el mundo rural. A pesar de eso, la Zona no se ha quedado alejada de los cambios globales y las comunidades indígenas están conectadas online y sus ingenieros espaciales están considerados entre los mejores de su profesión. Esta novela está narrada en una mezcla de idiomas entre el inglés, el español y el quechua y plantean de forma sino realista, al menos visionaria, lo que ocurrió en Bolivia. (DE CUANDO EN CUANDO SATURNINA de Alison Spedding, Ed. Mama Huaco, 2004)

Steampunk

Steampunk es la ciencia-ficción ambientada en la era victoriana con la utilización de tecnologías de la época y otras propias de la ciencia-ficción. Bolivia también cruzó una época similar a la victoriana y si bien no de manera global, al menos con elementos característicos de esta época y personajes dignos de leyenda. Simón I. Patiño fue un criollo convertido en magnate del estaño. Instaló vías férreas e hizo traer trenes de Inglaterra comunicando sus minas con el mundo, tuvo posesiones por todo el planeta y se convirtió en una de las fortunas más grandes de su época a nivel mundial. Su raza y color de piel lo excluyeron de centro de poder y alcurnia finalmente recluyéndose en el extranjero. A pesar de eso en sus últimos años hizo construir un palacio a imitación de los europeos con artesanos franceses e italianos pero nunca logró habitar en este hogar porque murió antes de verlo terminado. Sus hijos casados con nobles de casas europeas volvieron a Bolivia e intentaron usar su influencia para controlar el país causando revueltas sociales. Sus maquinarias siguen extrayendo metal de minas casi abandonadas y aquella con la que comenzó, de donde surgió todo su tesoro: La Salvadora se convirtió en un lugar casi místico a causa de su historia. Todo este material es rico en los elementos del steampunk, incluyendo trenes subiendo a las cumbres más altas y conectando al país, así como un centro de investigación genética que años después se creó en una mansión solariega construida para su esposa.

Lunar Colony

Bolivia es un país gigantesco con poco más de ocho millones de habitantes, esto significa una densidad muy baja y regiones enteras completamente inhabitadas, no por la dureza del terreno sino por la distancia de los centros urbanos. Es por eso que han ocurrido muchos casos de colonias enviadas a lugares tan lejanos de las ciudades como la luna u otro planeta podría estarlo de la tierra. Colonizaciones en medio del altiplano con la fría y árida tierra de donde casi nada puede surgir, o en el medio de la selva donde hay que derribar árboles gigantes y luchas contra especies desconocidas para hacerse un hogar. Hay muchas de esas historias, como la de los mineros re-localizados, que del frío y aridez del altiplano fueron enviados a la selva tropical del Amazonas para crear su propia tierra. O los grupos de japoneses que encontraron su lugar en regiones apartadas del Beni donde tuvieron que utilizar todo su ingenio y tecnología para encontrar un hogar.

Investigación Genética

Una de las guerras del futuro será seguramente el de la genética. La patente de organismos vivos y la lucha por la creación de nuevas especies será una realidad de la que muchos thrillers de ciencia-ficción ya se empiezan a alimentar. Pero este género de historias son una realidad en un país que tiene una diversidad genética de alta magnitud (existen más de trescientas variedades de papas y otras tantas de maíz, así como miles de animales aun no clasificados) donde se están peleando actualmente guerras de patentes por diversos productos, maíz, papa, quinua, y donde se encuentra uno de los bancos de genes más interesantes (además de que se encuentra en un centro de investigación en el medio del altiplano, perfecto espacio para una película de Zombies)

Space Opera, e historias de frontera

Este tipo de historia son quizás las menos científicas pero las más entrañables de los mundos de ciencia-ficción. Adorable aventureros con su propia moral y sus propias normas. Aventuras en regiones desoladas y peligrosas. Huyendo del gobierno para poder ganar un poco de dinero.

En Bolivia podemos encontrar incontables historias de frontera con regusto de s pace opera. La frontera boliviana con Chile y con Argentina es un lugar donde estas historias ocurren permanentemente. El contrabando de objetos cotidianos, principalmente objetos tecnológicos que buscan no pagar impuestos y llegar directamente a los vendedores minoristas de la ciudad. Encuentros con la policía, persecuciones, luchas, traiciones y todo en un entorno a medio camino entre el far west y una de las lejanas colonias de la vía láctea.

Ciencia-ficción o Fantasía

Muchas de las historias más populares del género se encuentran en debate sobre el género al que pertenecen y la línea que separa ambos géneros es difícil de marcar. Historias de este estilo abundan en una tierra donde las leyendas de dioses incas se mezclan con narraciones históricas y teorías alienígenas; donde la puerta del sol puede tratarse de un portal galáctico y las líneas de Nazca de la vecina Perú pista de aterrizaje de extraterrestres. Donde aún se discute el misterio del lago Titicaca y sus habitantes que viven sobre islas flotantes y dicen no ser humanos sino Urus. Las construcciones imposibles del tiwanaku, la habilidad matemática y astronómica de una cultura que no tenía escritura sino únicamente una forma de notación numérica.

Todas esas y muchas otras historias se están escribiendo, muchas otras más son partes del país y solo están esperando ser contadas.

Conclusiones

En el primer artículo que escribí hace varios años intentando reunir en un sólo texto a todas las obras de ciencia-ficción que se habían publicado en el país decía que no existía mucha ciencia-ficción a causa de la falta de ciencia. Puede haber algo de realidad en esa aseveración. Aquel artículo me llevó a la organización de una página web de ciencia-ficción boliviana y al descubrimiento que una gran mayoría de autores bolivianos, en un momento u otro publicaron historias de ciencia-ficción. Aquí no existe un género literario establecido, no existieron revistas que ayuden a la difusión del género o un público propio como el género posee en otros países. Pero de la misma manera, las obras del género están allí, difíciles de detectar, escondidas en el amplio espacio de la literatura main-stream, pero igualmente presente.

Así que llego a la conclusión de que si bien la ciencia no tiene un gran desarrollo y tampoco el espacio dónde el género puede extenderse. El país mismo es un espacio donde la ciencia-ficción no es algo ajeno sino cotidiano. Donde la tecnología puede ser tan extraña y tan bien usada que se vuelve indistinguible de los saberes tradicionales. Bolivia es un país que se encuentra en un cambio social digno de los más creativos escritores, y que la propia gente siente cómo su país está siendo transformado y reescribiendo. Quizás las novelas no tengan naves espaciales o inteligencias artificiales, pero ya sabíamos que eso no es la ciencia-ficción. Imaginar el futuro a partir del presente y entender el presente a través de sus textos, esto si es la ciencia-ficción.

© Miguel Esquirol Ríos, (2.734 palabras) Créditos
Publicado originalmente en inglés en SF Portal el 29 de octubre de 2010