SOLO UN ENEMIGO: EL TIEMPO
SOLO UN ENEMIGO: EL TIEMPO Michael Bishop
Título original: No Enemy but Time
Año de publicación: 1982
Editorial: La factoría de ideas
Colección: Solaris ficción, nº 64
Traducción: Ana I. Dominguez, C. Rodríguez, M. Rodríguez
Edición: 2005
Páginas: 333
ISBN:
Precio: 18 EUR
Comentarios de: Ramón Batalla

A veces, sólo a veces el mundo es un poco mejor. Y la lectura de un libro tremendo te hace mejor. La ciencia-ficción a veces toma caminos extraños, incluso a sus propios principios y fundamentos. SOLO UN ENEMIGO: EL TIEMPO, es un ejemplo de lo que siempre ha querido ser la ciencia-ficción madura y literaria.

Este libro es una obra maestra, pero a diferencia de lo que puede pronosticar su portada estridente y sospechosamente temática nada tiene que ver con el género a primera vista, y aún así es una novela de ciencia-ficción profunda, poética y de grandes verdades. Nada más lejos y más engañoso que su portada, porque este libro no hay cacharros fantásticos, no hay elementos habituales en la ciencia-ficción en un tema tan de género como el viaje en el tiempo. De hecho los viajeros del tiempo de esta novela son más oníricos que reales. Aquí se resuelve la paradoja del viajero del tiempo de forma formidable, no existen los viajes al pasado sino a una resonancia de ese pasado. No pasa nada si matas a tu antepasado porque dichos pasados son espejos entre ellos, y uno no interviene en el otro, fluyen de forma independiente. Dicho esto la novela transita más entre una novela de antropología social, de humanidad y de proyecto vital. Tremenda, emotiva, salvaje y sucia. Natural e instintiva.

¿Cómo sería revivir los primeros pasos de la humanidad de primera mano? ¿Cómo sería vivir siempre de forma sencilla buscando la siguiente comida y evitando ser primer plato de otras especies? Cuando la humanidad no era dominante, ni tan siquiera era muy relevante su presencia entre muchos otros primates hasta que la ley de la evolución decidiera dar bandera de salida a nuestros ancestros Sapiens.

La novela tiene dos líneas argumentales; en una tenemos el viaje al pasado de nuestro protagonista donde se muestran sus vivencias y lucha contra los elementos en la sabana africana a la sombra de un volcán en un territorio imaginado, pero que recuerda mucho a la Kenia actual, y también sus primeros encuentros y relaciones con los homínidos presentes en esa África, y como poco a poco consigue formar parte de uno de los clanes. Por otro lado, en la segunda línea argumental, nos da un repaso por la vida del protagonista que conduce irremediablemente al principio de la primera línea argumental y a todo el conjunto de su vida. Ambas historias se entrecruzan pero en ningún caso se estorban. Ambas se complementan y una a otra van dando cuerpo de Gran Reserva a este caldo de paladar exigente.

Es una novela que puede alejar a un lector de ciencia-ficción que espera lo de siempre. Es una novela que puede decepcionar a los lectores que esperan algo más acorde con el género. Esto es ciencia-ficción diferente, de una temática en si misma poco habitual. Una ciencia-ficción que nos sumerge en un mundo extraño a la vez que nos devuelve el recuerdo de especie escrito en nuestros genes. Vivimos de la forma que nos explica la novela mil veces más que de la forma actual, así que algo aún debemos tener en nuestros actos y comportamientos que se explican en esos primeros pasos, instinto, obsceno a la vez que vital, es todo lo que nos cuenta con maestría Bishop.

En ECP en su día, hace más de 4 años, ya reseñamos una novela de temática parecida mucho más documental y menos centrada en un argumento, EVOLUCIÓN de Stephen Baxter. Más aséptica que esta, Bishop consigue un equilibro entre divulgación, aventura, ficción y ciencia-ficción para realizar una novela que consigue que la antropología tenga un sitio dentro del género. Grande Bishop.

© Ramón Batalla, (617 palabras) Créditos
Publicado originalmente en En clave pública el 29 de mayo de 2010
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