LA LEGIÓN DEL ESPACIO
LA LEGIÓN DEL ESPACIO Jack Williamson
Título original: Legion of Space
Año de publicación: 1934
Editorial: Martínez-Roca
Colección: Super Ficción 9
Traducción: Eduardo Goligorsky
Edición: 1976
ISBN:
Precio: Descatalogado
Comentarios de: Jorge Vilches

Si no llega a ser por el e-book es muy probable que este libro no lo hubiera leído nunca. La mayor ventaja de este gadget es la facilidad para acceder a obras descatalogadas hace décadas y que tienen una difícil reedición.

Lo que me llevó a esta novela fue que, por un lado, Jack Williamson es uno de los grandes de la ciencia-ficción de la era pulp, y que, por otro, aseguraban que LA LEGIÓN DEL ESPACIO es uno de los relatos que inspiraron el entramado de LA GUERRA DE LAS GALAXIAS de George Lucas. Ya sé que Star Wars tiene muchas fuentes, pero ésta tiene su gracia.

La introducción del libro tiene una forma clásica. La situación es hoy corriente: un hombre del futuro entre nosotros, y como es lógico, el pobre tiene ciertos trastornos mentales. ¿Y a quién se confiesa? Pues a un psicólogo, a quien deja unas memorias al morir que constituyen el grueso de la narración. Ese hombre del futuro es John Delmar, que sabe la fecha exacta de su muerte, y que antes de irse de este mundo quiere dejar testimonio de lo que ha vivido y sabe. Y claro, el futuro es la conquista del espacio, que para 1934, año en el que Williamson escribió esta novela, era un tema bastante aventurado. El inicio es previsible: Delmar muerte en la fecha prevista, y el psicólogo toma el manuscrito y decide contar una parte, aquella que narra las aventuras de John Star, nacido John Ulnar, soldado de la Legión del Espacio en el siglo XXX.

Si John Star puede ser la base de Luke Skywalker, ¿qué es la Legión del Espacio? Veréis. Adam III, emperador del Sol, y perteneciente a la Casa del Palacio Púrpura, fue obligado a abdicar por prohibir la investigación científica en la galaxia. Se fundó entonces la primera democracia, defendida por un pequeño grupo de combatientes escogidos y bien entrenados: la Legión del Espacio. No son jedis, pero la idea es la misma.

El Palacio Púrpura, que es la familia Ulnar, quiere recuperar el poder, para lo cual se alía con unos alienígenas prácticamente invencibles. El objetivo de los malos es recuperar el AKKA, un arma poderosa que sirvió para derrocar a Adam III. La guardiana del AKKA es la bella Aladoree Anthar, que acaba siendo secuestrada por los golpistas y sus aliados, que la llevan a su planeta: la Estrella de Barnard.

¿Quiénes la van a rescatar? Pues un legionario llamado John Star, junto a un gracioso grupo de sus colegas. Las aventuras para llegar a dicha Estrella, y de lo que tiene lugar en ella, son prácticamente indescriptibles, toda una space opera con bichos imposibles y situaciones extremas.

Por supuesto, la chica es rescatada, pero los alienígenas, que tienen forma de medusa, han expandido su atmósfera tóxica, una especie de gas rojo, por los planetas y satélites habitados de la galaxia. Los efectos son devastadores: convierte a los humanos en una especie de mutantes caníbales. Los legionarios y los restos del Palacio Verde, los buenos, le ponen remedio con una solución neutralizadora y con el famoso AKKA, que resulta ser una pequeña caja. El AKKA que monta la bella Aladoree saca al enemigo del espacio y del tiempo, con lo que las medusas desaparecen. Luego viene el romance final y el ascenso de los colegas legionarios. Terminé el libro silbando el tema central de la banda sonora que John Williams compuso para Star Wars.

Lo pasé muy bien leyendo esta novela de aventuras espaciales. Altamente recomendable para los que quieran descubrir muchos tópicos de la ciencia-ficción posterior, insertos con maestría en un relato perfectamente construido y escrito. Ahora iré a por LOS REYES DE LAS ESTRELLAS, de Edmond Hamilton, y completaré (casi casi) el círculo.

© Jorge Vilches, (629 palabras) Créditos
Publicado originalmente en Imperio Futura el 25 de julio de 2010
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