2012. LA GUERRA POR LAS ALMAS
2012. LA GUERRA POR LAS ALMAS Whitley Strieber
Título original: 2012. The War for the Souls
Año de publicación: 2007
Editorial: Minotauro
Colección: ---
Traducción: Manuel Mata
Edición: 2008
Páginas: 348
ISBN:
Precio: 20,50 EUR
Comentarios de: Jorge Vilches

Busqué en Internet el tema del fin del mundo relacionado con el año 2012. Craso error, como diría el otro, a no ser que uno quiera encontrar una serie continua de desvaríos que mezclan el cambio climático con una invasión extraterrestre, el origen de la humanidad, las pirámides, un gobierno mundial, el sionismo, el neoliberalismo (ese fantasma que recorre el mundo mundial) la hipocondría por la gripe A, Nibiru, y no sé cuántas gilichorradas más.

La más curiosa de todas es esta última, la de Nibiru o Planeta X (prefieren llamarlo Nibiru porque lo de Planeta X parece el nombre de un club de alterne) Se trata de un planeta que está fuera del Sistema Solar, en una órbita gracias a la cual cada 3.600 años pasa por aquí (sí, por tu barrio) El caso es que la primera datación es de lo sumerios que, según los creyentes (o crédulos) lo llamaron Marduk, que era el dios creador de su panteón. Vale. Pero es que Nibiru es un planeta habitado por unos seres alados, medio lagartos, llamados Annunaki, que en su paso en el 5.200 a. C. por aquí (sí, sí, por tu barrio) decidieron dotar de inteligencia a unos monos para convertirlos en sus sirvientes. Esto me suena tanto a Clarke, Niven y compañía, bueno, cuántos recuerdos. En fin, el caso es que los mayas (nada que ver con APOCALYPTO, no, no, no) echaron sus cuentas y dijeron: Nibiru vuelve en el 2012, y trae el fin del mundo. Aquí ya hay variaciones, o zonas oscuras en la historieta. Por un lado, unos dicen que se producirá el choque y se acabó. Otros, que se abre una puerta que comunica ambos mundos, a lo Stargate; es más, es que parece ser que Stargate se inspiró en esto.

En esto llega el bueno de Whitley Strieber y hace un cóctel con cada una de las partes, lo mezcla (no lo agita, Bond) y ya tenemos 2012: THE WAR OF SOULS, que en España la editorial Minotauro ha decidido titularlo sólo como 2012 y basta. Debe ser que lo de almas les ha parecido un atentado a la epidermis laica. Papel de fumar, mucho papel de fumar. Porque Strieber no sólo es un escritor de best-sellers sino que es además un hombre religioso, conservador e individualista, y esto lo muestra en el libro de una manera indubitable.

La historia que cuenta Strieber es la de los últimos días de la Tierra, o al menos de una de las Tierras del multiverso. El caso es que existen tres Tierras en tres universos paralelos, comunicados por puertas. Dos de ellos están habitados por humanos y uno por lagartos humanoides —tipo serie V —. La mitología sumeria, así como la egipcia y maya no aparecen en la novela más que como atrezzo, mientras que la cristiana, muy vinculada a las primeras, está omnipresente. Es como si el Antiguo Testamento fuera desvelado por la concurrencia de las tres Tierras y la existencia de puertas entre ellas. Ángeles, demonios, cielo e infierno quedan explicaditos, pero a un nivel muy básico, casi naíf, sin que Strieber profundice.

Además, por si fuera poco con la traslación del mundo friki, apocalíptico y multiverso, Strieber juega con la historia alternativa. En la otra Tierra habitada por humanos el mundo contemporáneo ha marchado por otros derroteros, sobreviviendo los imperios decimonónicos en un típico status quo anterior a 1914. De esta manera, ese otro terráqueo desconoce lo que ha pasado en nuestra Tierra. Y es entonces cuando el Strieber recuerda a Heinlein, y le hace decir a uno de los protagonistas que intenta explicar nuestro siglo XX: El comunismo fue el azote de nuestro mundo durante sesenta años. Costó mil millones de vida, y las guerras mundiales otros quinientos. Fue una carnicería. Aunque Strieber le haya puesto un cero de más a las cifras, deja clara su filiación, hasta el punto de no ocultar que el fascismo procede del socialismo.

El personaje central es un escritor que vive en nuestra Tierra, cuyo nombre es un juego de letras con el de Strieber (que nos hemos dado cuenta, hombre) Quizá esta sea la parte más incomprensible del libro, porque hacia la mitad del mismo, lo que parecía un hombre tímido, apocado, medio trastornado, calzonazos incluso, que escribe para pirados, se convierte en la versión intelectual y visionaria de Chuck Norris.

La novela está bien. Se lee con mucha facilidad, y destila tanta ironía como argamasa de guión cinematográfico. Iré a ver 2012, la película, aunque no tenga (casi) nada que ver con el libro, como en su día vi la adaptación de una de sus obras, EL DÍA DE MAÑANA, con un toque ecoprogre muy acorde con la mentalidad occidental actual.

© Jorge Vilches, (791 palabras) Créditos
Publicado originalmente en Imperio Futura el 15 de noviembre de 2009
CC by-nc-nd 3.0