FUTURAMA: LA BESTIA CON EL MILLÓN DE BRAZOS
FUTURAMA: LA BESTIA CON EL MILLÓN DE BRAZOS EE. UU., 2008
Título original: The Beast with a Billion Backs
Dirección: Peter Avanzino
Guión: David X. Cohen, Matt Groening
Producción: Claudia Katz, Lee Supercinski
Música: Christopher Tyng
Fotografía: Paul D. Calder
Duración: 90 min.
IMDb:
Reparto: Billy West/Iván Muelas (Phillip J. Fry); Katey Sagal/Olga Cano (Turanga Leela); John Di Maggio/Abraham Aguilar (Bender Rodríguez); Billy West/Javier Franquelo (Profesor Hubert Farnsworth); Lauren Tom/Chelo Vivares (Amy Wong); Phil Lamarr/Juan Antonio Arroyo (Hermes Conrad); Billy West/José Padilla (Doctor John Zoidberg); Billy West/José Padilla (Zapp Brannigan); Maurice Lamarche/Juan Antonio Arroyo (Kiff Kroker)
Comentarios de: Félix Capitán
  • En España: FUTURAMA: LA BESTIA CON UN MILLÓN DE ESPALDAS
  • En Argentina: FUTURAMA: LA BESTIA CON BILLONES DE BRAZOS

¿De qué se trata?

Una siniestra grieta espaciotemporal ha surgido en el espacio exterior hace un mes atrás, y la gente vive con la sombra de qué-es-eso, qué-puede-pasar, y etcétera. Fry, el eterno y adorabl... perdón, me sobrepasé, voy de nuevo. Fry, el eterno perdedor, se ha echado novia encima. Por fin la vida parece smile-and-sing por él, y hasta empezamos a encontrarlo un personaje interesante, pero, qué creen... Bueno, es Fry, no se iba a ligar a una chica linda y le iba a salir todo bien, si ya sabemos que el hombre tiene un tremendo LOOOSER estampado en las espaldas. Esto, mientras el heroico escuadrón de Planet Express viaja hasta la dichosa grieta espaciotemporal y en vez de enviar un ser vivo para el otro lado, Bender tiene la brillante idea de que envíen a un robot (¿adivinan a quién terminan enviando?) Y ahí tienen al pobre Bender una vez más fuera de combate... en una sarta de situaciones que lo llevan hasta un muy caballeroso club robótico antihumanos. Bien, mientras el Untermensch trata de superar sus penitas amorosas y el robot confraterniza con sus nuevos amiguetes, la armada terrestre de Zapp Brannigan se lanza a la ofensiva, lista para destruir a esa malvada grieta espaciotemporal. Ahora es Fry quién deberá cruzar la grieta. Y lo que encuentra al otro lado es... es... es... Bueno, no quiero mandarme un spoiler (igual lo haré en los comentarios más abajo, así es que, qué más da... avisados quedan) El caso es que Fry se lo trae desde el otro lado (o ESO pasa desde el otro lado...) ¡Bah, reventémoslo! Total, la peli se llama LA BESTIA DEL MILLÓN DE BRAZOS, así es que, qué tan difícil puede ser adivinar el gran secreto. En efecto, hay una bestia al otro lado repletita de tentáculos, y que inicia la invasión de nuestro propio universo. ¿Porque nos quiere destruir? ¡No! Porque viene con muy románticas intenciones... con todas y cada una de las criaturas sintientes de nuestro universo. Sí, el universo entero transformado en el harén de un monstruo con tentáculos, chúpense ésa. (Er... no debí haber escrito eso último. Bueno, era metafórico, ¿vale?)

El espíritu de los tiempos

Lo comentábamos a propósito de EL GRAN GOLPE DE BENDER. Todos decían que Futurama ya era Futurosaurius Extinctus, y miren ustedes, de la nada salió un deal-for-4-movies, para ver si Futurama tenía futuro (sí, chistes fáciles, ya lo sé, pero es que me lo ponen a huevo, qué quieren que haga...) Bueno, hay que entender, ahora en el siglo XXI ese concepto de widespread-success, en que un producto debía gustar a la mayor cantidad posible de audiencias (entiéndase Expediente X que apele a los frikis de corazón por los monstruos y conspiraciones, y a las señoritas de corazón bien puesto por eso de ver si a Scully se la comía Mulder...) ese concepto, decíamos, ya está obsoleto. En el XXI, en que te puedes descargártelo todo desde Internet, y nadie tiene exactamente los mismos gustos que nadie (aunque esa tendencia centrífuga se compensa a medias con el borreguismo centrípeto de —todos vampiros, todos por VAMPIRO: LA MASCARADA y CREPÚSCULO —) y en que con suerte te encuentras a un con este no van a pelear yendo al cine en Flixster, cada serie y peli no puede aspirar más que a ocupar un nicho determinado del mercado. Incluso hasta los blockbusters estilo TRANSFORMERS 2, a pesar de ser aplanadoras brutales en taquilla, son confeccionados para nichos determinados de mercado (en este caso, para colecciones de neuronas fritas a punta de brillantes efectos especiales) y fuera de esos nichos, el asunto no se entiende (suerte que yo estoy en el nicho me gustan las pelis bien hechitas más allá de los efectos especiales, gracias) Futurama no se gasta en debates existenciales, y apunta de una al target frikis internéticos con actividad sexual tendiente a cero. Y como buen reflejo (o espejo) de la cultura friki, algunos capítulos de Futurama son notables, y otros son un desastre. EL GRAN GOLPE DE BENDER, la entrega anterior en la franquicia de Futurama, tendía hacia lo segundo, y sólo la pujante vitalidad de haber estado cuatro años en barbecho le daba cuerda suficiente para el ataque. ¿Qué esperar entonces de LA BESTIA CON EL MILLÓN DE BRAZOS? Bueno, sigan leyendo en la sección ¿Por qué verla?. Pero bueno, adelantemos algo. Esta es de las buenas.

¿Por qué verla?

:: A diferencia de EL GRAN GOLPE DE BENDER, peli altamente masturbatoria para los fanáticos futurómanos de toda la vida, LA BESTIA CON EL MILLÓN DE BRAZOS se sostiene perfectamente a sí misma como una historia unitaria. Sí, parte con el cliffhanger de la entrega anterior (esa grieta espaciotemporal en el cielo, ¿recuerdan? Bueno, no pueden recordar si no han visto la peli ni leído el comentario de EL GRAN GOLPE DE BENDER) pero da un poco lo mismo porque todas las tramas (aparte del bendito cliffhanger) principian allí. Incluso podemos tomar la grieta espaciotemporal como una triquiñuela del guión para no liarse explicando algunas cosillas, un poco a lo mcguffin, y no pasa absolutamente nada. A partir de ahí, el desquicio, con una historia de escala literalmente cósmica (¿cósmica? ¡BIcósmica debería decir, si al final son dos universos completitos los que están en juego!) una sátira brillante de las historias de amor, y una de las más demoledoras críticas contra la religión que el cine nos ha entregado jamás. Aunque aparecen cameos de personajes fugazmente vistos en la serie televisiva, estos cameos son mucho más medidos y ajustados al libreto. Y esta peli no trata de ser una payasada ni deleitarnos con un argumento ingenioso, como la anterior, sino que se transforma en pura filosofía para las masas.

:: Este episodio clava certeramente el dedo en la llaga en una, ehem, entrecomillemos, verdad, que nos han vendido durante mucho tiempo desde el púlpito de la religión, y de ahí a la cultura popular, incluyendo las estulticias sandrabulescas de Hollywood: que el amor es entrega, que el amor significa preocuparse de los demás, que el que ama debe amar hasta entregarlo todo. Esta es una verdad que de cuando en cuando es bueno recordarla, y alguna que otra peli igual lo hace (ahí tienen LICENCIA PARA CASARSE, por ejemplo... ah, verdad, ni ustedes ni nadie aparte de su seguro servidor el General Gato la vio) Pero ésa no es TODA la verdad. La otra mitad del asunto, para que no digan que no hay filosofía en todo esto, es que se debe ser un poco egoísta para amar. ¿¿¿QUÉ??? me dirán ustedes. ¿¿¿CÓMO SE PUEDE AMAR A ALGUIEN SIENDO EGOÍSTA??? Bueno, a ver, genios, respóndanme... ¿Por qué aman a alguien? ¿Acaso no es porque se sienten bien estando con la persona amada y haciendo cosas por esa persona amada? (estamos hablando de los que aman de verdad, y no de los narcisistas que están con alguien para no estar solos y que me regaloneen, claro está) Bien, ¿acaso si ustedes no hacen algo especial por esa persona amada, no son USTEDES quienes se sienten bien? (ustedes y la persona amada, claro, pero USTEDES) Q. E. D., el amor tiene una veta egoísta. Y eso tiene mucho que ver con la posesividad y los celos: si amas a alguien, tenderás a ser posesivo y celoso (lo malo, como de costumbre, no está en serlo, sino en el exceso, en serlo de manera irracional o a escala sopadenudillos) De ahí viene también que para amar a alguien, tienes que tener un poco de autorrespeto, que tu persona amada no te use como trapeador para el baño, etcétera. Esto que escribo no es una defensa cerrada y a ultranza de la monogamia, que se sabe hay gente que le viene aquello de parejas abiertas y menachatruás y swingers, y si se cruzan dos (¡o más!) con los mismos gustos y no tienen conflicto con eso, bien por ellos y quién va a ser el que les diga con causa que son unos pervertidillos. Pero sí implica que si tienes a alguien especial, tú debes ser alguien igualmente especial, y debes preocuparte TÚ de serlo, no que la otra persona te haga serlo especial. Parte importante del conflicto en esta peli gira en torno a ese problema: nuestra criatura espacial ama a TODO el universo (a todos los habitantes del universo, mejor dicho) sin distinción alguna. En definitiva (citando a LOS INCREÍBLES) salta aquello de que en un mundo en donde todos son especiales, nadie en realidad lo es. ¿Qué significa entonces eso de yo amo a todos? La peli explota este asunto muy bien. Véanla y entenderán. Esta peli les enseñará sobre relaciones románticas mucho más que cualquier manual de autoayuda o superación, y desde luego que cualquier romanticada de J-Lo o de (¡¡¡Bastet me libre!!!) Kate Hudson.

:: Otro asunto muy bien desarrollado en esta peli, es la relación con Dios. La peli no lo dice abiertamente en ningún minuto, pero en el subtexto es casi evidente (ese Bender tratando literalmente de tomar el cielo por asalto como un Satán de Doré cualquiera al uso...) Al igual que Dios, la criatura del millón de brazos ama a todos por igual. Pero, ¿qué significa esa clase de amor? ¿Puede considerarse realmente amor cuando el único requisito que necesitas para ser amado, es simplemente existir? (O existir con conciencia propia, lo que tampoco es un requisito demasiado elevado si me preguntan) Los que se sienten amados por Dios se sienten muy especiales por eso, y sienten que el Espíritu les habla a sus corazones y etcétera, pero ellos mismos, a renglón seguido, muchas veces dicen que el Espíritu les habla a todos... ¿cómo pueden entonces sentirse TAN especiales? Fíjense que el precio de ese amor (¡y esta peli clava todo el aguijón en esto!) es desprenderte nada menos que de tu individualidad. Claro, eres uno con el universo entero, pero por otra parte, ¡ya no hay un uno del que podamos hablar! En resumen, los que pregonan el Deus Caritas Est, el Dios es amor, y que por eso debes amar de vuelta a Dios, en el fondo están insultándote a la cara llamándote pobre bicho que no merece nada más digno que compartir tu experiencia amorosa con otros seis mil millones de terráqueos, vaya una manerita de potenciar el respeto por la dignidad humana. Dicho más crudamente: eres digno no porque seas persona, sino porque te entregas maniatado a un ente superior que supuestamente te ama y que te respeta no porque seas como eres, sino porque le ofrendas todo lo que tienes y todo lo que eres de manera incondicional. ¿Tanto puedes llegar a ODIARTE a tí mismo para destruirte de esa manera? Resulta interesante observar que con esta más o menos humilde peli de animación, realizada casi con el vuelto del pan en comparación a blockbusters cienciaficcióneros como TERMINATOR: LA SALVACIÓN o TRANSFORMERS 2: La venganza de los caídos, aprenderás y reflexionarás mucho más sobre el mundo que con productos realizados con diez veces el presupuesto... y diez veces menos ideas.

Ideal para: Reflexionar un poco sobre qué significa realmente amar y entregarse a alguien.

© Félix Capitán, (1.876 palabras) Créditos
Publicado originalmente en Cine 9009 el 2 de febrero de 2010
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