LOS SUSTITUTOS
LOS SUSTITUTOS EE. UU., 2009
Título original: The surrogates
Dirección: Jonathan Mostow
Guión: Michael Ferris, John D. Brancato
Producción: Max Handelman, David Hoberman
Música: Richard Marvin
Fotografía: Oliver Wood
Duración: 89 min.
IMDb:
Reparto: Bruce Willis (Tom Greer); Radha Mitchell (Peters); Rosamund Pike (Maggie); Boris Kodjoe (Stone); James Francis Ginty (Canter Surrogate); James Cromwell (Older Canter); Ving Rhames (The Prophet); Jack Noseworthy (Strickland); Devin Ratray (Bobby); Michael Cudlitz (Coronel Brendon); Jeffrey De Serrano (Armando)
Comentarios de: Félix Capitán

¿De qué se trata?

Hace muchos años atrás comenzó. Primero eran chimps capaces de mover brazos por telepresencia. Luego, subiendo por la escala evolutiva, fueron soldados, y al último, fueron seres humanos, los que tuvieron acceso a una tech cada vez más sofisticada. Y llegaron: ¡¡¡SUSTITUTOS!!! ¿Para qué vivir una perra existencia en que todos ven las bolsas crecer amigablemente bajo tus ojos, si puedes enviar a un sustituto, manejándolo por telepresencia, y que éste se vea todo lo encantador y radiante que tú (te gustaría ser) eres? Claro, están los sustitutos malos que son pura vista y oído y parecen crash test dummies, los que son normalitos (o sea, te ves que molas mazo, guay) y los deluxe que poco falta si hacen como el meao y cagao de uno de toda la vida. Bueno, resulta que un tipejo hijitopá sale a rondar por ahí (bueno, su sustituto, habitúense a la idea) y es emboscado por un tipo esto o aquello, que le suelta pipa ola de rayos que le desactiva el sustituto, y de paso el sustituto de la chica hot que lo acompaña (bueno, hot para los estándares Maxim o Victoria´s Secret, que está un tanto anoréxica para el capote de uno, gracias) Los policías se quedan mirando entre sí porque, verán, con los sustitutos afuera la criminalidad ha descendido y pareciera que nadie comete crímenes, lo que hace preguntarse con qué lubricante se mingan la cosa los policías todo el día (además, ¿nadie comete homicidios yendo a la casa de la gente para matarla in vitro? er... difícil de tragar, ¿eh?) Pero la cosa se pone aún más heavymetalosa cuando descubren que no sólo los sustitutos han sido reducidos a Barbie y Ken a la barbacoa, sino que además han freído el cerebro de los usuarios. Algo que niega todo el propósito de los sustitutos, claro, que es poder salir y tener sexo y contraer ladillas impunemente sin que a tu yo verdadero le pase nada. Pero, ¡despreocupáos! Ahí está el socorrido Bruce Willis haciendo su rol clásico de poli estreñido, esta vez escoltado por Radha Mitchell, listos para descubrir todos los hilos del atentado. Uno que los llevará desde las calles y tiendas más high hasta los battlefields con los G. I. Joes en terreno, que los llevará desde los tugurios antisustitutos del Profeta hasta el Creador mismo de los sustitutos, etcétera. Y aunque no lo crean, la peli no se llama Second Life.

El espíritu de los tiempos

En esa época de pelucas polvorientas que con encantadora simpleza se llama la Ilustración (como si el ser humano se hubiera ilustrado algo desde aquellos pagos) se impuso una curiosa ecuación: hombre=persona. Una ecuación tan grabada a fuego en el subconsciente colectivo, que nos olvidamos de que hubo un tiempo anterior en que no todos los hombres eran personas (los esclavos, por ejemplo, eran cosas que se podían comprar y vender) Pero con esto de los avances tecnológicos, lo que pomposamente algunos llaman la intangibilidad del ser humano se ha visto cada vez más a prueba. Porque, ¿qué es el ser humano en definitiva? Un montón de carne y órganos al mejor estilo la libra de carne de EL MERCADER DE VENECIA, que sostiene una delicada red neuroquímica que llamamos conciencia, que no es un alma ni nada parecido sino simplemente un conjunto de reacciones electroquímicas que hacen saltar la chispa del pensamiento racional y las emociones, igual que la chispa de la batería del automóvil hace saltar al mismo. Y llegaron atentados contra la unidad esencial del ser humano, como son los transplantes de órganos en que te pueden filetear como lomo parrillero y repartir tus pedacitos para dar un poquito de vida aquí y allá. O la posibilidad de construirse múltiples identidades a través de una cajita mágica llamada interné, por la cual un pobre humanoide cualquiera un día decide meterse a la cabina telefónica, sacarse la camisa y la corbata y convertirse en el General Gato, el superhéroe que defiende the freedom, the justice and the cinephilian way of life. No debe ser casualidad que en 2009, con apenas meses de diferencia, se estrenaron dos pelis de ciencia-ficción sobre el mismo tema (AVATAR y la que nos ocupa) indicador de que algo pasa allá afuera respecto del tema. Por el minuto, la idea no pasa de ser una entretención inocente. El día de mañana... quién sabe. Capaz que ustedes vean pasar por la calle a un precioso michu al mejor estilo Gato con Botas, y tengan que saludarlo buenos días, mi General Gato. Y el gato les hable al mejor estilo LA PRINCESA Y EL SAPO, ¿por qué no? Después de todo, ya les está hablando por estas líneas, humanos arrogantes.

¿Por qué verla?

:: Una vez más saldré idealistamente, con mi lanza en ristre, a defender lo que muchos colgaos llaman lo indefendible. Para todos los comentarios negros que se han hecho sobre esta peli, la verdad es que está bastante bien, dentro del estándar propio del cine palomitero. El encargado de cocinar el guiso es Jonathan Mostow, el tipo que fue el sustituto de James Cameron en la olvidable TERMINATOR 3: LA REBELIÓN DE LAS MÁQUINAS, pero que algo de fe había que tenerle, si después de todo, el hombre antes había mostrado que como director era algo más que la boca muerta del productor, con sus estimables SIN RASTRO y U-571. Lo que nos entrega el señor Mostow en definitiva es un híbrido action/thriller/sci-fi muy en la vena de pelis como las cienciaficcióneras del Arnold Schwarzenegger ochentero, salvando las lógicas distancias (Bruce Willis en vez de, y cinetech actual) La peli es discreta, y que nadie se espere salir turulato de ver la peli, pero a cambio equilibra muy bien sus componentes: investigación policíaca (si bien no hay que estar demasiado despierto para adivinar quién es el malo, y que como de costumbre suele ser el menos sospechoso de todos... y que por eso es el más sospechoso automáticamente) algo de acción (por una vez en la vida, justificada macarrada tras macarrada porque son sustitutos y no seres humanos normales) un entorno futurista bien trabajado y con multitud de detalles sobre cómo los sustitutos cambian a la sociedad (en vez de visiones tipo es el presente pero haz cuenta de que estamos en 2035 a lo YO, ROBOT) y un par de situaciones en que la trama da paso a situaciones personales bastante interesantes. Si esto es un furrón de peli, que me den entonces muchos de éstos por favor, porque si bien no tendríamos la pantalla inundada de clásicos instantáneos ni por de lejitos, tampoco es menos cierto que estaríamos mejor de como va la cartelera blockbustera de rigor. Quizás el único lastre aquí es haberle encargado una estupenda historia al tándem Ferris / Brancato, responsables de cosas varias como LA RED (sí, joer, la de Sandra Bullock) AL FILO DE LA MUERTE (la de David Fincher, leñe, miren ustedes qué cosas) TERMINATOR 3: LA REBELIÓN DE LAS MÁQUINAS (¡ellos fueron, a por ellos!) y GATÚBELA (pero el ridículo trajecito sadofetish no es responsabilidad del guión... suponemos)

:: El concepto mismo de los sustitutos (en realidad robots androides que pueden ser controlados por telepresencia) aunque no se pueda decir que sea original, al menos está bien tratado. Vale que la peli se basa en una historieta (que no he leído, por cierto) y que por lo tanto copy-and-paste los conceptos de la misma habemus, pero es que oigan, cuántas veces no ha pasado que el material de base tenía ideas tremendunas, y algún tarado se le ocurre que eso no, eso tampoco, que como yo soy guai y no lo entiendo, la audiencia que es menos guai tampoco la va a entender, y vamos cargándonos todo lo que de especial tenía ese material tan especial. En fin, resulta que la aplicación más obvia de los sustitutos en la peli es utilizarlos para salir de casa sin pasar peligros ni riesgos, y además asumir una nueva personalidad haciéndose físicamente interesante. Pero también vemos bien a las claras el proceso de embrutecimiento emocional en que cae la sociedad por eso mismo: ahora todos son bellos y bonitos, y por lo tanto, la superficialidad campea a sus anchas. No es nada que no pase hoy en día, claro, pero la peli a través de los sustitutos exacerba y pone aún más de manifiesto eso mismo. E incluso entre sustitutos hay diferencias: aunque no hay discursos sociales de clase (los que no usan sustitutos se insinúa que es por rebeldía personal, no por motivos, ehm, socioeconómicos) sí es claro en la peli que si tienes pasta te compras el mejor modelo de sustituto, y si no la tienes, estás obligado a vértelas con unos horripilantes muñecos... y ya sabes aquello de como te ven te tratan (o tratan a tu sustituto) También aparece detallado lo que sería una sociedad con soldados sustitutos, con policías sustitutos... Una en que las barreras probablemente podrían quebrarse y un sustituto ser invadido por otro y usado como zombie... más o menos como si te jaquearan la cuenta de Facebook o similar. Es interesante hacer notar que la mayor parte de los sustitutos secundarios reciben un maquillaje que los hace parecer casi muñequitos Ken o Barbie, sin que pierdan realismo, y además sus modales y actuación los hace confirmar en esa impresión, un estupendo detalle que aumenta la irrealidad de una sociedad en que todo es simulación y virtualidad... en vivo.

:: Bruce Willis. Sin lugar a dudas, esta peli sería la mitad de lo que es, si no fuera por él. En el fondo, el buenazo de Willis­ interpreta aquí dos papeles. El principal es, por descontado, el policía pelao y barbarraspón que al mismo tiempo es intensamente humano (signifique eso lo que signifique) y por otra parte interpreta a su propio sustituto, que es al mismo tiempo él y al mismo tiempo una proyección de lo que él le gustaría ser: mientras que el Willis­ humano es acomplejado y débil, pero voluntarioso, el Willis­ sustituto (o sea el mismo personaje, pero actuando a través del muñeco) es un poco lo que le gustaría ser al personaje, o sea, alguien mucho más aplomado y frío, y mucho más equilibrista sobre la barda. Es como si al Bruce Willis­ borracho perdido de 16 CALLES le pusiéramos de sustituto al machorro de DURO DE MATAR 4.0, para que nos entendamos (o no, vaya uno a saber si vieron ambas pelis) Y Bruce Willis­ interpreta estupendamente bien ambos roles, marcando las diferencias entre el personaje y su sustituto, sin que al mismo tiempo sintamos que estamos viendo a dos personajes distintos. Una muestra de puro talento aquí, que pasa casi desapercibida justamente por eso, por la naturalidad con que lo logra.

:: El elenco de apoyo está notablemente bien. Radha Mitchell, que ya incursionara en la Sci-Fi con ECLIPSE MORTAL, hace un secundario quizás no tan memorable, pero que es funcional a su papel. Rosamund Pike, por su parte, como la atormentada y sustitutodicta esposa del prota, está estupenda en su papel, mostrando una vez más que cuando se le pega la gana actuar (como en su secundario de ORGULLO Y PREJUICIO o el de EL LIBERTINO) está a años luz por encima de roles tipo como OTRO DÍA PARA MORIR, o lisa y llanamente deprimentes como DOOM, por ejemplo. Y del veterano James Cromwell nada diremos, que de ser antaño un actor respetable, se ha dejado estar de una manera lamentable, y del que nada más diremos para no sembrar este comentario de spoilers (aunque si le han seguido la trayectoria fílmica, ya se podrán adivinar de qué va lo suyo... ¡ah, y por cierto, también estaba en YO, ROBOT! ¡Y haciendo también un papel de científico loco especializado en Robótica al que le bajaba el cargo de conciencia!).

Ideal para: Ver una peli de ciencia-ficción que pudo haber sido mejor, pero aún así resulta interesante.

© Félix Capitán, (1.997 palabras) Créditos
Publicado originalmente en Cine 9009 el 28 de enero de 2010
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