UN JUEZ DE OVEJAS O COMO SEPARAR OVEJAS NEGRAS DE OVEJAS BLANCAS
por Ramón Batalla

A primeros de año, este que les escribe estuvo muy liado realizando un intenso trabajo literario, con sombrero de juez, dentro del jurado del primer premio literario de cuento corto de ciencia-ficción, fantasía y terror de la web y programa de radio OvellesElectriques.

Eugeni, padre de la criatura, confió en mi humilde criterio para formar parte del jurado y realizar la lectura y la valoración de los más de 120 cuentos que se presentaron al premio. La verdad es que la afluencia de escritores fue enorme y no esperábamos tanto éxito ni tal cantidad de cuentos presentados a concurso; fue toda una experiencia, muy divertida, enriquecedora y sobretodo instructiva, al menos por mi parte.

Os diré también que estoy satisfecho con el resultado, porque mis propias filias y fobias, se vieron reflejadas en buena medida con los ganadores elegidos, y por tanto doy por buena mi dedicación y el tiempo empleado en leer trabajos, con tantas ilusiones detrás, de escritores en eclosión y en formación.

Este artículo pretende explicar un poco como creé y apliqué un modelo de valoración sobre los cuentos presentados al concurso.

Sin dar detalles sobre ninguno de los cuentos concretos si que daré ciertas pautas repetidas, errores habituales y también los aciertos literarios de los relatos presentados.

También puede ser una guía para aquellos futuros concursantes al premio o premios parecidos para que dispongan de una guía y una referencia para auditar sus trabajos.

Esto sólo se aplica a mi propia percepción como juez, seguramente los otros jueces tuvieron modelos y criterios mejores, parecidos o radicalmente opuestos.

Cada juez imprimió su propio sello a la valoración y al resultado final pero las afinidades y la calidad general de un relato siempre fue suficientemente clara para todos, al menos, en las primeras fases de criba, corte y selección de los mejores, por tanto es de esperar que lo expuesto en el artículo dará más oportunidades de éxito y puede generar mejores relatos y de mayor calidad a sus autores.

El propio concepto de éxito es relativo, el premio sólo valoraba a ganadores, segundo y tercer plato pero había buenos relatos que se han quedado en diferentes puestos 4, 5, 6 hasta los 20 primeros son cuentos que por matices mucho más subjetivos que objetivos han quedado en diferentes posiciones. Todos son cuentos logrados pero por desgracia sólo ganan y tiene visibilidad los tres primeros.

Aunque si prospera la iniciativa de realizar un libro con los mejores relatos, creo que el éxito de estar en dicho libro será tanto o más importante que ser el más valorado por un jurado que los lectores pueden, con todo derecho, despreciar y disfrutar todos los cuentos por igual.

Una apreciación más. Los elementos expuestos no están pensados sólo para cuentos del ámbito de la ciencia-ficción, terror y fantasía. Los tres géneros tienen en mayor o menor medida elementos que deberían estar presentes siempre. Los géneros no son dominios con fronteras definidas y por tanto todo lo explicado puede adaptarse a cualquier género.

Elementos que deberían siempre estar presentes en un cuento:

* La corrección semántica. Hay que expresarse con claridad, la puntuación debe ser la correcta; una mala coma puede destrozar una frase y dar al traste con el relato. No es tan preocupante, para mí, la ortografía, que no deja de ser un convencionalismo innecesario la mayoría de veces. Una frase bien construida es más importante que un acento bien o mal puesto pues muy pocas veces un acento nos perjudicará; una mala frase si que es determinante. Esta es una visión muy personal y los talibanes de la corrección ortográfica también puede ser jueces.

* La verosimilitud del cuento... sea ciencia-ficción, terror o fantasía tiene que ser creíble; la historia, la ambientación, la creación de personajes creíbles es imprescindible, si el texto no se vende solo, sino se consigue que el lector traspase el umbral entre leer palabras encadenadas y introducirse dentro de la historia es que el cuento es fallido.

* Es importante escribir para el lector no para el escritor. Un error habitual de los novatos o primerizos es escribir pensando en espantar demonios internos sin ponerse en la piel del lector. Si cuando se lee una novela vemos más al escritor escribiendo que al personaje desarrollándose en una situación, algo no esta funcionando como debería. Esto sucede cuando los personajes son todos parecidos, cuando el escritor no consigue realizar un trabajo que permita ver a una personaje infantil expresándose como un niño, a un personaje anciano actuando como tal y a un científico loco siendo un loco de verdad.

* Un cuento no hace falta que sea original para que sea bueno, lo de siempre se puede explicar de mil formas distintas y con un giro nuevo cada vez. No es necesario ser innovador pero tampoco se debe caer en realizar un cuento que no aporte nada nuevo. Todo el mundo tiene influencias y se pueden notar, eso no es malo. Aportar algo nuevo implica tocar la cuerda que hace vibrar a los lectores, generar empatía entre personajes y lectores, crucial.

* Las personas son complejas por tanto los personajes planos, malos malísimos y buenos buenísimos, son malos personajes. Los personajes oscuros, los ambiguos, los complejos, los personajes con comportamientos y motivaciones contradictorias... es decir, los más humanos le dan carácter a un relato y credibilidad.

* No insultéis la inteligencia del lector, no hace faltan explicaciones de lo obvio, da pistas, no soluciones los enigmas y las situaciones expuestas. Si el lector se pierde es su obligación buscar el hilo de lo que no se ha entendido, o que palabra era clave para entender lo que esta pasando. Ser redundante es un error. Ser sobreinformador es un problema, como explicar el significado un chiste una vez contado.

* Otro error habitual es cerrar totalmente un relato. No siempre es necesario cerrar un cuento con una única interpretación no hay que esclavizar al lector con una solución totalmente cerrada, axiomática y sin variantes. Los mejores relatos son aquellos que descubren un enigma y abren otros, aquellos relatos que cierran una historia pero te abren otra puerta y que la dejan simplemente a la imaginación del lector.

Elementos que son deseables pero no imprescindibles en un cuento:

* Es deseable que el cuento o novela genere nuevo lenguaje, nueva semántica sobre las palabras. Un cuento de fantasía, terror o ciencia-ficción bueno tiene lenguaje propio, modifica el lenguaje de forma especial para el cuento, tiene términos propios del relato que fuera de él no tendrían sentido. Conseguir generar un lenguaje secreto conocido solo por el escritor y sus lectores... es algo antropológico, es tribalimo literario, pero un elemento clave para generar sensaciones en el lector y empatía con la historia contada.

* Es deseable que el cuento tenga un giro argumental, una sorpresa, los cuentos pierden mucha fuerza, aunque no calidad literaria, si no se dispone de esa sorpresa, ese giro argumental final que transforma toda la percepción del lector sobre lo que se leía, que le permite disfrutar de un momento que será único y que irremediablemente no volverá a experimentar. Sin un giro argumental, cuando todo lo que esta pasando es previsible, el cuento solo requiere de catalogación. Cuando de un cuento de 3 páginas a los dos párrafos ya tienes una idea clara de como acabará y el final se confirma sin duda, pierde fuerza. Un giro o una sorpresa siempre es un extra.

* Es deseable que el tono este bien definido una misma historia según el tono en que es contada puede ser mala o buena. A veces se escribe un cuento y percibimos que el tono no es el correcto o no es estable, encontrar el tono es clave para darle consistencia y solera al relato. Puede ser un tono serio, dramático, tosco, áspero, sarcástico, irónico, oscuro, grotesco, optimista, pesimista, etc. Escoge el correcto pero mantiene el tono. No se puede intentar ser dramático un párrafo y ser irónico al siguiente y optimista luego para volver a ser dramático. Resta fuerza y personalidad al relato.

Elementos que deberían evitarse siempre en un cuento:

* Siempre que sea posible debe evitarse el narrador omnisciente aquel que lo sabe todo, ese narrador atemporal que conoce el futuro y el pasado, que nos guía por el relato, deberíamos evitar los... había una vez una chica que estaba sola y tenia miedo porque tal y cual y el mundo es así por esto o por lo otro y blablabla exagerándolo... pero siempre demuestran poca calidad todos aquellos cuentos que requieren de explicaciones al principio. Si existen explicaciones en medio peor aún. Y si están al final es que el cuento esta muy mal construido. Los buenos cuentos se autoexplican sin necesidad de palabras, se leen entre líneas todos los elementos de ambientación, los resultados esperados son mejores y la interpretación del lector puede ser incluso mejor que la pretendida por el escritor. El resultado final por tanto tendrá una calidad superior.

* Es necesario evitar la paja innecesaria y más en clave de cuento o relato corto. Chejov decía que si el protagonista colgaba un cuadro en el primer párrafo, ese clavo debería servir para colgar al protagonista al final del cuento. Sin ser tan radical como Chejov si creo necesario evitar lo superfluo porque estamos limitados en dimensión y por tanto debemos evitar todo aquello que no aporte nada a la historia y la llene de páginas sin aportación a la historia.

* La inconsistencia es otro problema aún peor porque independientemente de los géneros que tratamos no se puede ser inconsistente. En pocas palabras... no se puede romper un vaso y volverlo a coger un párrafo más abajo. Esto nos arranca de la historia nos demuestra que estamos encadenando palabras sin generar nada viable y que no existe credibilidad.

* Nunca se debe escribir un cuento y enviarlo directamente a un premio. Tenía una profesora/escritora, de los talleres de escritura que me decía, con razón, que toda obra debe reposar un mínimo de 5 o 6 meses en un cajón cerrado y pasar por una segunda lectura pasado ese tiempo, volver a leerla con otro estado de ánimo, si las sensaciones se mantenían y el efecto final era el mismo que cuando se escribió, es que era un relato de calidad. Hay que alejarse del proceso de escritura para darle una perspectiva propia y ser un poco más objetivos con nuestro trabajo.

Nadie dijo que fuera fácil como en el fútbol... todo el mundo sabe jugar pero sólo los buenos se ganan la vida dándole a la pelotita.

Finalmente comentar que sin quererlo al final los tres relatos ganadores pertenecían a cada uno de los géneros opcionales no fue premeditado, no había ninguna regla ni directriz para ello pero da cierta justicia a los tres géneros aunque en ECP lo que nos va más es la ciencia-ficción como sabéis.

© Ramón Batalla, (1.781 palabras) Créditos
Publicado originalmente en En Clave Pública el 4 de marzo de 2009
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