LA CAZA DE NIMROD
LA CAZA DE NIMROD Charles Sheffield
Título original: Endless Voyage
Año de publicación: 1975
Editorial: Ediciones B
Colección: Libro Amigo nº 54
Traducción: Rafael Marín Trechera
Edición: 1987
Páginas: 482
ISBN:
Precio: Agotado

En el prólogo de esta novela Miquel Barceló elogia la valentía de Sheffield al no ceñirse a los límites de hard que hasta entonces había cultivado, y lanzarse a explorar otros caminos literarios de más enjundia. El elogio tendría un fundamento sólido si los intentos de Sheffield por ejercer de literato trascendente hubieran sido provechosos, pero una vez acabada la novela solo puedo expresar dos sentimientos: insatisfacción y hastío.

El caso es que LA CAZA DE NIMROD no puede empezar mejor. Dejándose de introducciones alambicadas y cansinas Sheffield plantea en las primeras páginas lo que va a ser el hilo conductor de la novela: en una base espacial la científica Livia Morgan crea una docena, más o menos, de seres inteligentes e implacables, guerreros casi invencibles, que acaban descontrolados y matando a todos los tripulantes de la base, escapando al espacio profundo y, por ende, creando una crisis planetaria de funestas consecuencias. Todo esto en un marco en el que la humanidad, armada de una tecnología la mar de sofisticada, está expandiendo su área de influencia por todo el universo visible. En esa carrera, no obstante en fase temprana, se han encontrado algunas civilizaciones extraterrestres, tan inteligentes como inofensivas. Precisamente, el temor a que en algún momento el encuentro sea con una inteligencia no tan apacible ha llevado a crear las Criaturas de Morgan.

Los embajadores de todas estas civilizaciones extraterrestres (humanos incluidos) se reúnen en cónclave para depurar responsabilidades y organizar la caza de las Criaturas, y tal cual se hace, se reparten amonestaciones, se organiza la persecución y lo que parecía que iba camino de ser una emocionante novela de aventuras, acaba convertida en un extraño cóctel que por un lado colma de sobras las apetencias de exotismo de cualquier lector, pero por otro ofrece una cansina sucesión de episodios de supuesta trascendencia cada vez más exasperantes porque las páginas pasan sin que se lleguen a las esperados pasajes de caza.

No hay duda de que Sheffield goza de una imaginación desbocada, describe tres razas extraterrestres a cual más extraña, no menos asombrosa es la Tierra futura que recrea, al igual que la tecnología con la que dota a una humanidad, como siempre conquistadora y expansiva, por no hablar de los planetas en los que transcurre parte de la acción. Eso tiene otro inconveniente, tanta maravilla aturde pero hastía, apenas sin desarrollar un aspecto del universo creado, se plantean nuevos portentos. Si se trata de un efecto deliberado hay que reconocer que Sheffield lo consigue de sobra, pero si no es así, si solo se trata de poner uno encima de otro tales prodigios, el efecto es agotador.

Como agotadora se hace la trouppe, humana y alienígena, que protagoniza la novela. Desde un principio queda claro que, en lo que a los humanos respecta, se trata de una pandilla de fenómenos bastante interesante. Los jefes de distintos arganismos de seguridad enfrentados pero obligados a colaborar, los contrapuntos femeninos, los buenos, los malos y los que pasan por allí, todos tienen sus rarezas y manías muy particulares. Pero les falta alma. Sheffield se esfuerza por dar a cada uno de ellos, además de rasgos muy característicos, algo parecido a una vida interior, no es convincente, ni siquiera en el caso de Mondrian y su inmersión en oscuros recuerdos. Por no hablar del papel que le asigna a la humanidad como colectivo: la de una caterva de psicópatas sedientos de sangre a los que contener sus impulsos homicidas les lleva por el camino de la locura. Por supuesto, el resto de las razas inteligentes son un dechado de cualidades éticas y superioridad moral. Particularmente, esa visión del hombre me resulta estúpida y maniquea. No es que como raza seamos un dechado de virtudes, pero tampoco es creíble que en todo el Universo seamos los únicos capaces de según que actitudes poco... aceptables.

Lo peor es el desenlace. Como ya he comentado nada de cazar nimrods con cartuchería explosiva. Al contrario, todo acaba con una especie de comuna flower power, tan inesperada como increíble, con fusiones mentales y extravagancasi de similar o peor calibre.

En resumen, una novela que cubre las expectativas a medias, llena de imaginación y sorpresas por doquier, pero dispersa en intenciones y contenido. Recomendable para los amantes de las razas extraterrestres pero en absoluto para quien espere algo respecto a la épica del título, aunque para ser justos hay que decir que la culpa es del título en la edición de Ediciones B. El original ENDLESS VOYAGE, viene a ser viaje infinito o viaje sin fin, o algo así, y las expectativas que despierta son muy distintas.

© Francisco José Súñer Iglesias, (771 palabras) Créditos