Especial Worldcon 2009, 20
Quinto día y final
por Miguel Esquirol Ríos
Trofeo del Premio Aurora

Ya terminó el Worldcon, cinco días de actividades, emociones y mucha ciencia-ficción. El lunes estaba gris y algo lluvioso con esa apariencia de final de vacaciones y principio de semana, los pasillos casi desiertos del Palais de Congres, los puestos de libros levantándose. Algunos pocos fanáticos deambulando con ojeras bajo los ojos también revelaban que a la convención le quedaban pocas horas de vida. Para las últimas conferencias a las que decidimos asistir elegimos algo diferente, nuevos nombres y temas para ampliar nuestro horizonte. Esto fue la entrevista entre dos autoras de voz original separadas por una generación: la primera Catherynne M. Valente, una joven escritora cuyos textos se alimentan de su educación clásica (dioses y monstruos mitológicos) y la otra Greer Gilman cuyas novelas están alimentadas de mitos y construidos desde el pastiche y el rico uso del lenguaje como un personaje más. Las dos autoras conversaron y bromearon sobre sus propias experiencias enfrentándose a un mundo literario que rechazaba sus estilos, a una academia que rechazaba su forma de ver la literatura y cómo fue su lucha para encontrar su propia voz en su escritura. Además, el recuerdo de cómo la escritora más joven con estudios clásicos alejados de la literatura de género sintió encontrar su lugar al leer MOONWISE, la primera obra de Greer Gilman, además de sentir que ese libro de alguna forma de verdad la entendía y la acompañaba. Emocionada por el relato recordando el momento de soledad en el que había encontrado ese libro, hizo que gente del público entendiera cómo este tipo de literatura así como los lectores que la siguen, fueron un espacio de reunión para mucha gente que se sentía sola o malentendida. En las palabras de Gilman la gran familia que había encontrado, no sólo leyendo sino también escribiendo.

Después de esta charla, para saltar al lado opuesto del estanque que significa una Worldcon la siguiente conferencia fue sobre los libros que no son de ciencia-ficción que tendríamos que estar leyendo con títulos interesantes como: A GEO-BIBLIOGRAPHY OF ANOMALIES, BAD SCIENCE, THE GREAT MAMBO CHICKEN AND THE TRANSHUMAN CONDITION, THE SEVEN BEAUTIES OF SCIENCE FICTION, PARASITE REX, THE AGE OF THE VIKINGS. Estos títulos tan diversos, y muchos otros que no pudimos apuntar, sólo demuestran que los fanáticos de ciencia-ficción no sólo están interesados en naves espaciales y culturas extraterrestres sino que simplemente son personas muy curiosas con deseos de conocer un poco de todo.

Otro breve panel tocaba el tema de la ciencia-ficción hard (aquella más interesada por el aspecto científico y tecnológico) y cómo se puede diferenciar de la ciencia-ficción suave, además de cómo se puede hacer ciencia-ficción hard de ciencias soft (psicología, sociología, antropología) Un interesante debate que puede llevar a amplias discusiones posteriores sobre la esencia del género.

En el intervalo pudimos conversar con la gente de la editorial Alire, una casa editorial de Quebec que se especializa en ciencia-ficción y novela policial y que tiene entre sus autores a Élisabeth Vonarburg. Esta editorial es más cercana a las que conocemos en latinoamérica, con un trabajo cuidadoso directamente con el autor, con el jefe de la editorial sentado a la mesa vendiendo libros y organizando paneles. Tan lejano es este método a mundos como los de la editorial Tor de contratos millonarios y de grandes autores que dominan el mercado norteamericano del género.

La estrella de la tarde y el último evento antes de la clausura fue la lectura del celebrado autor George R. R. Martin, asistente usual de convenciones y que mantiene a sus lectores ansiosos a la espera de su nuevo libro, la quinta parte de A SONG OF ICE AND FIRE, más conocida con el nombre de la primera entrega A GAME OF THRONES. Este magistral libro narrado desde diferentes puntos de vista en un universo de magia, dragones e intrigas palaciegas es una de las más importantes obras de fantasía en la actualidad. Se está realizando el piloto para una serie de HBO con actores de primera línea, y sus lectores se encuentran al borde de la silla con cada nuevo capítulo escrito con gran habilidad por este maestro del género. George R. R. Martin leyó un capítulo del libro que está por presentar y que su publicación se ha venido estirando desde hace tiempo. Su lectura, emocionante y pausada mantuvo cautivados a todo el público durante una hora seguida, dejando sólo unos cuantos minutos para preguntas y bromas con el público. Todos, incluido el autor, estaban cansados y contentos por un buen final de convención. Tanto así que la ceremonia de clausura y la presentación como Melbourne para el próximo Worldcon el año pasado fue una ceremonia sencilla, ligera llena de agradecimientos a los asistentes, al equipo técnico, a los presentadores y a los invitados. Una ceremonia tranquila que deja con el buen sabor de boca que fue la convención.

Más allá de la convención podemos recapacitar cómo este espacio de encuentro entre fanáticos y autores, entre profesionales del género y de aquellos que lo hacen únicamente por amor, es esencial para entender qué es la ciencia-ficción, cómo funciona desde la chispa inspiradora de una idea, el esfuerzo del escritor de plasmarla, el trabajo minucioso de los editores, el mercado como fuerza natural y finalmente los lectores que devolverán una respuesta que alimentará nuevamente el ciclo. Un evento que llena de ideas, y de ganas de participar en este universo, de comprar un nuevo libro y de comenzar a escribir una nueva historia. Seguramente nos saltamos muchas experiencias enriquecedoras, muchas conferencias interesantes, muchos momentos de fiestas y de charlas, pero la esencia estuvo allí. El año que viene, Melbourne queda muy lejos, pero quien sabe.

© Miguel Esquirol Ríos,
desde Montreal, (953 palabras) Créditos