DESAFÍO TOTAL
DESAFÍO TOTAL EE. UU., 1990
Título original: Total recall
Dirección: Paul Verhoeven
Guión: Ronald Shusett, Dan O'Bannon, Philip K. Dick
Producción: Buzz Feitshans, Ronald Shusett
Música: Jerry Goldsmith
Fotografía: Jost Vacano
Duración: 113 min.
IMDb:
Reparto: Arnold Schwarzenegger (Douglas Quaid / Hauser); Rachel Ticotin (Melina); Sharon Stone (Lori); Ronny Cox (Vilos Cohaagen); Michael Ironside (Richter); Marshall Bell (George / Kuato); Mel Johnson Jr. (Benny); Michael Champion (Helm); Roy Brocksmith (Dr. Edgemar); Ray Baker (Bob McClane)

Sinopsis

Douglas Quaid es un obrero felizmente casado que, ante la negativa de su esposa de viajar a Marte, decide pasar unas vacaciones virtuales en el planeta rojo acudiendo a Memory Call, empresa especializada en proporcionar sueños a medida de sus clientes. El proceso a que es sometido reactiva una parte dormida de su cerebro, revelándole que en realidad es otra persona, un agente de la resistencia marciana que tiene una importante misión que cumplir.

Philip K. Dick es, sin ningún género de dudas, uno de los escritores de ciencia-ficción mejor adaptados al cine. Sus extraordinarios relatos han dado pie a obras tan importantes como MINORITY REPORT (Ídem, Steven Spielberg, 2002), basado en EL INFORME DE LA MINORÍA, BLADE RUNNER (ídem, Ridley Scott, 1982), obra maestra indiscutible que adaptaba ¿SUEÑAN LOS ANDROIDES CON OVEJAS ELÉCTRICAS? o ASESINOS CIBERNÉTICOS (SCREAMERS, Christian Duguay, 1995), sobre el fabuloso cuento SEGUNDA VARIEDAD. Una de sus mejores historias es PODEMOS SOÑARLO TODO PARA USTED AL POR MAYOR, que daría origen a la película que tengo el placer de comentar, que a su vez inspiraría una nueva adaptación, muy diferente a la que nos ocupa y que aún no he visto, por lo que no puedo decir nada sobre la misma. En todo caso, señalar que no creo sea superior a este magnífico film de Verhoeven. Pero empecemos por el principio, como mandan los cánones.

La gestación de la versión fílmica de PODEMOS SOÑARLO TODO PARA USTED AL POR MAYOR fue larga y varios Estudios y productores estuvieron interesados en el proyecto. Se barajaron los nombres de actores populares para protagonizarlo, entre ellos Sylvester Stallone, el malogrado Patrick Swayze o el mismísimo Chuck Norris. Pero cuando la historia cayó en manos de Arnold Schwarzenegger la suerte estuvo echada, pues el actor se prendó del espléndido guión de O´Bannon, Shusset, Goldman y Povill. Decidido a protagonizarlo, se lo ofreció a los Estudios Carolco, sugiriendo de paso el nombre del realizador holandés, a su juicio el más adecuado para dirigirlo.

Parábola futurista sobre la colonización del planeta rojo, DESAFÍO TOTAL es algo distinta de otras producciones fantásticas rodadas durante aquellos años. Aunque en su producción estuvieron implicadas nada menos que cinco compañías de efectos especiales (Industrial Light & Magic, Dream Quest Images, Hunter/Grutzner Industries, Stetson Visual Services Inc. y MetroLight Studios) no ostenta un diseño de producción apabullante. Sus efectos visuales, modernos y bien realizados, nos remiten sin embargo a otras obras clásicas de la ciencia-ficción fílmica, como si Verhoeven pretendiera homenajear de este modo aquellas míticas películas. La cacharrería tecnológica es avanzada, pero con un aspecto algo rudimentario, lo que puede apreciarse en los videófonos y en los coches, por ejemplo, que tienen una apariencia más funcional que otra cosa. Ello obedece al interés de Verhoeven por presentar un futuro creíble, así como a su deseo de usar los efectos especiales sólo para realzar la historia que narra, sin abrumar al espectador con trucajes sin cuento. Los decorados también responden a ese concepto de funcionalidad y cercanía, y su mejor ejemplo es Venusville, el barrio de los mutantes en la urbe marciana, cuya geografía urbana a base de piedra, metal y neón recuerda la sordidez de la Casbah argelina. La película es, además, un alarde de efectos al viejo estilo, pues fue una de las últimas producciones en utilizar a gran escala las entrañables maquetas de siempre en vez de infografías, lo que aumenta aún más el interés visual de este ejemplo de cine fantástico concebido a la manera clásica. La cinta resultó muy espectacular y ganó un merecido Oscar por sus estupendos efectos especiales.

Todo esa cuidada parafernalia tecnológica y decorativa sirve de marco para una historia fascinante, que atrapa el interés del espectador y lo retiene hasta su impactante conclusión. Lo que empieza como el simple esparcimiento de un obrero que lleva una vida monótona y gris, se convierte en una peligrosa aventura que puede costarle la vida a nuestro protagonista. Toda su existencia en la Tierra se revelará como una gran mentira, inducida en su cerebro por la siniestra corporación que controla el proceso de colonización de Marte, y el sencillo obrero, mostrado al principio por Verhoeven casi como un esclavo y que viene a simbolizar la rutinaria existencia en la que se ahoga el grueso de la humanidad, formado por hombres anónimos, devendrá en un heroico resistente marciano. Así, el director presenta una sutil reflexión sobre las grises y aburridas vidas que llevan la mayoría de las personas, y su inconfesado pero latente deseo de vivir aventuras, siquiera una vez.

¿Quaid es Hauser o Hauser es Quaid? Esta pregunta, que atormenta al protagonista durante buena parte del metraje, también se la formula el espectador, atrapado en las redes de un relato absorbente que no le da ni un momento de respiro. En cierto modo, parece como si la fascinante obra de Dick hubiese sido escrita pensando en su plasmación cinematográfica, a juzgar por los extraordinarios resultados del film de Verhoeven. Aunque suele admitirse que fue Ridley Scott quien mejor captó el espíritu de la prosa del maestro en BLADE RUNNER, quien esto suscribe está convencido de que DESAFÍO TOTAL, pese a sus lógicas diferencias con el relato original, es mucho más fiel a las ideas de Dick que el film de Scott. La concepción neofascista del futuro, una constante en los relatos de Dick, que Verhoeven ya había apuntado tres años atrás en ROBOCOP, está más marcada aquí que en su posterior LAS BRIGADAS DEL ESPACIO (STARSHIP TROOPERS, 1997), película sobre una famosa y controvertida novela de Robert A. Heinlein. El holandés vuelve a usar al extraordinario Ronny Cox como personalización de ese fascismo futurista, que continúa con las mismas prácticas de siempre pero ahora apoyándose en la tecnología. El personaje de Cox guarda una gran semejanza con su rol en ROBOCOP. Si allí simbolizaba el rostro más despreciable del capitalismo salvaje, aquí, como Cohaagen, director de la corporación que coloniza Marte, representa la férrea determinación de una élite que aspira a controlar totalmente una sociedad cerrada como la marciana, llegando incluso al asesinato y recurriendo para ello a los servicios de Richter, el fascista puro magníficamente interpretado por Ironside. Como fondo, la épica lucha de Quaid / Hauser por encontrar al líder de la resistencia, Kuato, un mutante que vive oculto dentro de un ser humano.

La película tuvo un éxito impresionante y acaparó varios premios, lo que llevó a sus productores a acariciar el proyecto de rodar una segunda parte, presumiblemente titulada DESAFÍO TOTAL 2, que no llegaría a hacerse realidad. Pero la idea, que usaba como base argumental el relato de Dick EL INFORME DE LA MINORÍA, daría pie muchos años después a MINORITY REPORT.

Jerry Golsmith, uno de los compositores más geniales de la historia del cine, con especial presencia en el Western y la ciencia-ficción (musicalizó EL PLANETA DE LOS SIMIOS en 1968 y STAR TREK: LA PELÍCULA en 1979) compuso una adecuadísima banda sonora, que posteriormente conocería un par de ediciones en CD y sería considerada como una de sus mejores composiciones.

También destaca el trabajo de Vacano a las órdenes de la unidad fotográfica. El reputado artista, siguiendo sin duda las instrucciones de Verhoeven, atenuó los colores con el doble objetivo de no exaltar en demasía las imágenes y resaltar un espacio sórdido, coherente con los escenarios creados por el diseñador de producción, William Sandell. Verhoeven quería que la película transmitiera la sensación de agobio que caracteriza la vida en Marte, y la labor de Vacano en este aspecto fue brillante, pues incluso las tomas del exterior del planeta rojo tienen algo de agobiantes y claustrofóbicas.

DESAFÍO TOTAL se erige en uno de los grandes títulos protagonizados por Schwarzenegger, un actor que ha sabido trascender su condición de Action Heroe auto parodiándose, lo que le ha otorgado una consideración muy especial entre el público. El film funciona a tres niveles principales: como cinta hecha a la medida de su protagonista, como otro fascinante estudio sobre la violencia realizado por Verhoeven, y, por último pero no menos importante, como una de las más acertadas adaptaciones de una obra de Dick.

Esta cinta genial sufrió las consecuencias de la pacata y hasta cierto punto hipócrita moral estadounidense, pues fue tachada de excesivamente violenta, lo que no deja de ser irónico en un país que adora las armas de fuego, tan asequibles como en otro lugar del mundo los chicles. De hecho, inicialmente fue calificada en USA con una X, casi como si fuese un film porno, lo que obligó a los productores a cortar algunas escenas para acceder a la calificación R. Esto no hizo sino aumentar el interés de los espectadores por la película. Cabe preguntarse si en España se estrenó la versión cortada o la original, tal como fue concebida por Verhoeven.

© Antonio Quintana Carrandi, (1.468 palabras) Créditos

Tres años después de la realización de ROBOCOP, Paul Verhoeven volvió a probar suerte con una nueva película dentro del género de la ciencia-ficción, cuajando otra vez un trabajo más que notable.

El punto de partida de DESAFÍO TOTAL es un relato corto de Philip K. Dick, titulado LO RECORDAREMOS POR USTED PERFECTAMENTE. A principios de los ochenta Ridley Scott ya había aprovechado el material literario del escritor para BLADE RUNNER, recreando en el guión el argumento de ¿SUEÑAN LOS ANDROIDES CON OVEJAS ELÉCTRICAS? Bastante tiempo después, Steven Spielberg, haría lo mismo con MINORITY REPORT. La obra del norteamericano se caracteriza por su carácter filosófico: la piedra angular de la mayoría de sus novelas es el hallazgo por parte de los personajes de una realidad oculta por debajo de lo que hasta entonces consideraban verdadero, lo que les lleva a cuestionar su propia identidad. Alucinaciones mentales, robots bajo la piel de las personas que forman el mundo cotidiano o incluso recuerdos injertados, como le ocurre a Douglas Quaid, son sus obsesiones habituales, una especie de trasunto kafkiano en contextos de ciencia-ficción.

La profundidad de estos planteamientos es reflejada de manera intacta en las adaptaciones de Scott y Spielberg, pero en DESAFÍO TOTAL es banalizada (maravillosamente banalizada) en aras del divertimento puro y duro. Su principal encanto radica precisamente ahí, en la mezcla de la acción más genuinamente ochentera y en la complicación de narrar a ese ritmo el juego de posibles realidades y personalidades que plantea. Que Quaid sea un simple obrero de la construcción soñando con espías o que Hauser sea un agente secreto con recuerdos falsos y la misión de acabar con la rebelión marciana esta contado de manera magistral, con empaque y absoluta coherencia. Al hilo de esto, destacar la escena en la que Kuato (clarividente cual Yoda) le dice que un hombre equivale a sus actos, a lo que Quaid responde tirando por la tangente, dándole igual su verdadera personalidad al tiempo que se crea una nueva y hace lo que cree justo. También el final, guinda de un excelente trabajo en el guión que culmina y deja abiertas las posibilidades de la historia:

—Acabo de pensar algo terrible: y ¿si es un sueño?
—Pues bésame antes de que despiertes.

Para acabar con el apartado del argumento, señalar que, al igual que sucedía en ROBOCOP, Verhoeven introduce otra vez como maluto de turno el estereotipo de yuppie de la era Reagan. Cohaagen es el prepotente, cocainómano (me imagino) y desalmado gobernador de Marte al que los sufrimientos de los deformes colonos se la traen floja, ya que le ayudan a ganar dinero y encima disfruta con ellos. Crítica bastante superficial al capitalismo, pero crítica al fin y al cabo.

El otro punto fuerte de la película son los efectos especiales. En el año del estreno (1990) este apartado de las candidaturas de los Oscars sólo tuvo a DESAFÍO TOTAL como representante, tal era su superioridad respecto al resto. Uno de los mejores ejemplos (y últimos, desgraciadamente) del grado de perfección artesanal al que llegaron, a principios de los noventa, las marionetas, las maquetas, el maquillaje y demás métodos arcaicos, justo antes de la revolución digital iniciada con la deslumbrante TERMINATOR II, que con el paso de los años acabaría por relegarlos a un injusto segundo plano. Sobre todo teniendo en cuenta que siguen siendo mucho más meritorios y realistas que el absurdo abuso informático en el que se ha convertido gran parte del cine actual.

Respecto a los actores, por supuesto que el puto mejor héroe de acción de todos los tiempos brilla con luz propia, hasta el punto de ser incapaz de imaginarme la película protagonizada por otro. Aunque parezca increíble, Richard Dreyfuss y Patrick Swayze fueron candidatos. Pero, por dios, ¡¡cómo puede pensar alguien que alguno de estos tipos es capaz de salvar Marte!!

Sharon Stone encarna a la mujer ficticia de Quaid, que lo mismo hace de tigresa en la cama que te descerraja la cabeza de un tiro entre ceja y ceja. Verhoeven potenciaría no mucho después esta imagen de mujer fatal en INSTINTO BÁSICO; un picahielos y un maravilloso cruce de piernas que demostró al mundo que es rubia natural y directa al lúbrico panteón de los mitos sexuales.

Muchos recordamos a Michael Ironside por su papel de heterodoxo componente de la resistencia en V, la inolvidable serie de televisión. Tyler (V) comparte con Richter (DESAFÍO TOTAL) la pasión por las prendas de cuero, la mala hostia y un innegable carisma, dos papeles casi calcados que borda con su cara de perdonavidas. Como curiosidad mencionar que su abultada filmografía incluye otras buenas muestras del género como SCANNERS y STARSHIP TROOPERS.

Verhoeven repite el éxito de ROBOCOP, rebajando, eso sí, las dosis de brutalidad que disfrutamos en la primera entrega del cyborg policía de buen corazón, aunque no la diversión. DESAFÍO TOTAL es sobre todo eso, un gran ejemplo de película comercial de acción de su época, como ya no se hace, el acompañamiento ideal para una tarde Nintendo y comida basura. Además, entre explosión y explosión, añade cierto aire de trascendencia de la obra de Philip K. Dick., lo que la convirtió en la preparación perfecta que tuvo un chaval adolescente para ver BLADE RUNNER o 2001, UNA ODISEA DEL ESPACIO y enamorarse definitivamente del cine de ciencia-ficción.

© Boris García, (891 palabras) Créditos
Publicado originalmente en El hombre de arena el 14 de diciembre de 2006