LA CUARTA TAIFA
LA CUARTA TAIFA Juan Julián Merelo
Título original: ---
Año de publicación: 2003
Editorial: Autoedición
Colección: ---
Traducción: ---
Edición: 2003
ISBN:
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Siempre he dicho que la ciencia-ficción se toma demasiado en serio a si misma, que falta humor, que falta frescura e insolencia, que por mucho que se traten temas sensibles en demasiados casos se hace desde una pomposidad poco atrayente. En resumen, que con demasiada frecuencia la ciencia-ficción seria deriva peligrosamente hacia el fárrago y el aburrimiento. Con demasiada frecuencia, digo. También son innumerables los ejemplos que demuestran que para dar miedito acerca del futuro (presente) que nos acecha no hace falta ponerse tieso en el pupitre, también se puede ofrecer entreverado entre sonrisas y hasta alguna carcajada, si se tercia.

Juan Julián Merelo opta por el camino de la sátira, el humor y la retranca para arremeter contra los políticos centrífugos, la descomposición social, la corruptela política y las ya no tan nuevas tecnologías.

El escenario es la ciudad de Granada, en 2026, Conrado Templeton, financiado por un misterioso mecenas, ha ganado las elecciones municipales y no tarda en poner en práctica el primer punto de su programa electoral: lograr la independencia de Granada de Andalucía Occidental, que previamente se había independizado de Andalucía, que previamente lo hizo de España. Nada menos. Naturalmente a Conrado le importa una higa todo lo que no sea su propio ego y beneficio, y la independencia de Granada, por muy inverosímil e inviable que parezca, le viene como un guante a su particular modo de ver la política. Esta Granada que gobierna Conrado está carcomida por el botellón, la invasión de refugiados producidas por la inundación de la cosa, la desidia del funcionariado, y un desinterés casi total de la ciudadanía por lo que les ofrecen sus líderes.

En 2026 que una región provincia o pueblo se declare independiente ya no es problema. La Unión Europea prefiere que los caciques locales sean felices con sus pequeñas miserias mientras se ocupa de otros temas de más enjundia. Eso si, como la debilidad de las administraciones locales es directamente proporcional a su tamaño, tiene que ser la Europol la que solucione los problemas extremos, o el Euroejército, si la cosa se sale de madre, y siempre dejando como recuerdo una enorme caja llena de facturas detallando los servicios prestados.

Juan Julián Merelo es físico, y profesor titular de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Informática de la Universidad de Granada. Es decir, que algo de informática y de tratar con la chavalería si que sabe. Por ello resulta tan creíble la visión que da tanto del uso que los jóvenes le dan a al tecnología como al posible futuro e implantación a nivel general de la misma.

Resulta casi emocionante leer una novela en la que el autor están con los pies en el suelo mientras deja volar la imaginación sin desquiciarse. JJ no inventa nada extraordinario; redes, móviles y ordenadores de todos los tamaños están a la orden del día, en lo que se permite una pequeña licencia (bueno, todo se andará) es en los abejorros, dispositivos voladores de diverso tamaño especializados en captar toda imagen, sonido y transmisión que pueden, unas veces con fines tan legítimos como los televisivos, otras como simples y escurridizos espías. El caso es que JJ, partiendo de la premisa de que quien no sabe donde están los límites los traspasa continuamente, ofrece la estampa de una sociedad que trata de forma intuitiva con esa tecnología, no solo la chavalería, que por supuesto expande los límites y se enriquece gracias a ello, sino de sus propios padres que son precisamente los chavales de ahora. La tónica es la naturalidad y el desparpajo en el uso de las redes, los móviles, todo ya incluido en la nube de la que tanto se habla ahora, y además con el buen gusto de no entrar en demasiadas profundidades. JJ Merelo cuenta como serán las cosas, permitiéndose de cuando en cuando dar ocasionales apuntes eruditos.

El gran pero que tiene la novela es que el nivel literario no es precisamente excepcional. Corrientito, muy de andar por casa. Incluso en la versión que he tenido oportunidad de leer (sorpresa, incluido en un Papyre que vende... una empresa granadina) abundan las erratas y pequeñas inconsistencias pidiendo a gritos una corrección inmediata. Desde luego no pasará (en su forma actual, aunque en constante mejora) a la historia de la literatura, pero si ofrecerá un buen rato de distendida diversión.

PS: Y si, Juan Julián Merelo es primo hermano del ínclito Alfonso Merelo. De casta le viene al galgo.

© Francisco José Súñer Iglesias, (744 palabras) Créditos