FRAGMENTOS DEL FUTURO II
FRAGMENTOS DEL FUTURO II Varios
Título original: ---
Año de publicación: 2008
Editorial: Juan José Aroz, Editor
Colección: Espiral, ciencia-ficción nº 43
Traducción: ---
Edición: 2008
ISBN:
Precio: 13,50

Juan José Aroz retoma en este volumen la iniciativa que ya lanzó con FRAGMENTOS DEL FUTURO I, en la que se publicaron los relatos que Domingo Santos ya había seleccionado para la anterior encarnación de la revista Asimov (obsérvese que no digo última etapa, nunca se sabe cuando un editor nos puede volver a sorprender con una nueva resurrección) Aquellos relatos no vieron la luz en la publicación para la que estaban destinados a causa de los habituales problemas que dan al traste con las ediciones españolas de la revista, y que se resumen en algo tan mundano como son unos costes por encima de los ingresos.

En esta ocasión, no se trata de la habitual antología llena de relatos, sino de la recopilación de dos relatos largos y una novela corta. Como ocurre con este tipo de libros, su calidad media es eso, media, fruto de envasar en el mismo recipiente. buenos relatos, relatos pasables y relatos manifiestamente mejorables.

Alejandro Carneiro es el encargado de arrancar el volumen con CLERUQUÍA, una estupenda y divertida historia sobre naves generacionales, todo un subgénero que ha dado obras tan espléndidas como JINETES DE LA ANTORCHA, de Norman Spinrad, o EFÍMERAS, de Kevin O'Donell, y que también ha sido cultivado con acierto por los autores españoles como Daniel Mares en SEIS o, por supuesto, LA NAVE, de Tomás Salvador. En este caso Cleruquía es el nombre de la nave que, tras mil años de travesía, parece haber llegado a su destino, y sólo lo parece porque los únicos indicios de que algo así haya sucedido son una serie de temblores menores. Por supuesto Cleruquía es inmensa, tanto que transporta casi 150.000 colonos que, como suele ser habitual en este tipo de relatos han acabado por apartarse del plan original creando sus propias estructuras sociales y estados, divididos por los diferentes sectores que componen la nave, en continuo batallar los unos con los otros. Tal es así que las oligarquías están muy cómodas en sus poltronas y no quieren oír nada de finales de misión ni niños muertos. La única que se empeña en demostrar que el viaje ha terminado es la ex diputada Garsia, de Porto Prince, embarcándose junto al muy epicúreo y también ex diputado Frejús.

Le sigue Juan Carlos Planells con la novela corta VOLVER AL SOL. Por el momento, todo lo que he leído de Planells me da la sensación de estar a medio camino entre el borrador y una primera versión. Los textos resultan ásperos, realmente necesitados de una revisión, y en el caso de VOLVER AL SOL, se hace más urgente por cuanto no ubica con precisión ambiente y personajes, lo que produce una curiosa sensación de desorientación, sino que además complica innecesariamente el factor clave de la novela, una radical alergia al sol, con detalles sobre síntomas y consecuencias de forma un tanto endeble. Con todo, Planells tiene un talento especial para hacer creíbles a sus personajes, le bastan unas breves pinceladas para dar forma a personalidades consistentes y muy humanas, de modo que, finalmente, VOLVER AL SOL acaba resultando una lectura entretenida. Todo parte de una extraña alergia a la luz solar que se expande rápidamente, como una epidemia, entre los recién nacidos, lo que obliga al cabo de los años a recluirlos en los subterráneos de las ciudades que acaban por convertirse al cabo del tiempo en ciudades bajo las ciudades. En un momento determinado, un científico asegura haber descubierto un remedio contra el mal y se desatan todos los infiernos, unos quieren que la investigación progrese, otros tienen oscuros motivos para que no sea así, de modo que el conflicto está servido.

Finalmente DANTE EN INOPIA es un relato extraño. Extraño por la forma anglosajona elegida por el autor para acotar los parlamentos de los personajes, extraño por el estilo declamativo que esos mismos personajes utilizan hasta para pedir un vaso de agua, extraño porque el relato no adquiere solidez hasta las páginas finales y por eso se hace muy difícil hablar de él sin reventarlo. Efectivamente, se trata de un relato de final, todo lo que se cuenta antes de esas últimas cinco o seis páginas carece de total sentido sin ellas, una vez terminado todo toma sentido, pero el hecho de que en algunas ocasiones estuve tentado de dejarlo de lado dice muy poco de la forma en la que se desarrolla. Dante, tiene sus problemas y frustraciones como todo el mundo, incluso se puede decir que su vida resulta ser algo más interesante que la media, hasta que en cierto momento, y en una muestra desconcertante de arbitrariedad, es juzgado y enviado a una extraña prisión llamado Inopia. Todo hace pensar que Inopia es una realidad virtual en la que los prisioneros deben superar diversas pruebas de índole no muy clara. El Domo, o Jefe, como le llaman algunos, hace las veces de benévolo oráculo contestando vagamente las preguntas que se le hacen, pero Dante no queda conforme con ello y se propone huir como sea de allí. Entre diálogos grandilocuentes y filosofía de andar por casa, transcurre el relato hasta llegar a esas seis últimas páginas, casi exclusivamente dedicadas a las explicaciones y aclaraciones. Demasiadas alforjas para tan poco viaje.

© Francisco José Súñer Iglesias, (872 palabras) Créditos