Texto de la contraportada
Cuando el joven Khaavren decide enrolarse en la Guardia Imperial en busca de aventuras, poco podía sospechar que de él y de sus compañeros dependería el futuro del Imperio Dragaerano. Y en un mundo en el que la traición está presente en los lugares más insospechados, la propia vida y los ideales deben respaldarse con astucia, mucha capacidad de improvisación y, sobre todo, la fuerza de la espada.
Steven Brust ha creado a lo largo de doce libros una compleja y rica sociedad, el imperio dragaerano. Este mundo es una abigarrada civilización formada por diecisiete castas, cada una de ellas con su característica e idiosincrasia propia. Así, una será valiente y arriesgada, otra cobarde y astuta, otra noble y sincera, etc... Dragaera es la capital del imperio y aquí se encuentra el palacio del emperador que es el representante de una de las castas y que le corresponde reinar por turno. En esta obra que comento el emperador es el representante de la casta Fénix que le corresponde reinar en esta época. Otra característica de los dragaeranos es que viven cerca de mil años. Por último, el imperio está amenazado en sus fronteras por los orientales.
LA GUARDIA FÉNIX, está construida de una forma muy curiosa. Brust crea al personaje de Paarfi de Bosquerredondo que es un historiador y que se encarga de relatarnos los acontecimientos que se desarrollan en la obra. Así nos enteramos de que Khaavren se dirigirá a Dragaera con el fin de enrolarse en la Guardia Fénix al servicio del emperador. Por el camino conocerá a sus compañeros de aventuras y juntos se verán envueltos en múltiples intrigas y traiciones. Paarfi nos relata estos hechos, cambiando constantemente de escenarios y acción y dándole al relato una acción y ritmo trepidante. La obra está escrita como un homenaje a LOS TRES MOSQUETEROS de Alejandro Dumas. Por otra parte, abunda en chispeantes diálogos y abundantes retruécanos literarios.
En conclusión, LA GUARDIA FÉNIX representa una bocanada de aire fresco en el terreno de la fantasía cargada de tópicos y clichés. LA GUARDIA FÉNIX no es una maravilla pero es divertida y entretenida. ¿Se puede pedir más?
Steven Brust