OMS EN SÉRIE
OMS EN SÉRIE Stefan Wul
Título original: Oms en série
Año de publicación: 1957
Editorial: Denoël
Colección: Présence Du Futur nº 146
Traducción: ---
Edición: 1994
ISBN:
Precio: ---
Comentarios de: Jorge Romo

Para la década de los 50, la ciencia-ficción francesa cargaba un terrible estigma impuesto por el mainstream literario. La influencia de Jules Verne era considerada como la única curiosidad editorial válida para pasar un buen rato de lectura llena de las más delirantes aventuras. Denoël, editorial especializada en el género, sobrevivió exitosamente a esta época de rechazo y brindó a sus lectores una gran cantidad de obras maestras que acallaron a más de un crítico.

Como ya lo he mencionado en otros comentarios, Stefan Wul, dentista de profesión, consiguió escribir entre 1956 y 1959 once novelas que le valieron el reconocimiento y el aplauso de todo cienciaficcionero francés. Entre estos interesantes libros, OMS EN SÉRIE aparece como una de las pequeñas obras maestras de aquellos años.

Para aquellos que hayan leído mi comentario sobre PLANETA SALVAJE (película inspirada en este librín) ya sabrán más o menos cuál es la trama. A unos cientos de años-luz de la Tierra, en el planeta Ygam habita una civilización muy avanzada conocida como los draags. Básicamente son seres con forma humanoide de color azulado de origen acuático que miden unos cincuenta metros de altura. Sus viajes espaciales constantes de exploración junto con su avanzada ciencia y tecnología aunado a su enorme grado de espiritualidad los caracteriza como una raza muy especial. Un día cualquiera, llegan a una Tierra que hace unos cuantos años sufrió una devastadora guerra que ha dejado unos cuantos cientos de sobrevivientes. Interesados en esos pequeños seres de aspecto primitivo y salvaje que aparentemente son simples animalillos sin inteligencia, toman unas cuantas decenas de éstos y regresan a su planeta de origen. A partir de ahí, pasarán algunos siglos para que los humanos se logren adaptar. Muchos de éstos serán usados como mascotas, mientras que otros escaparán y se refugiarán en árboles que sirven como nidos para mantener una vida de salvajismo bañada de grandes dificultades para poder sobrevivir.

Terr es un ser humano, un om (como llaman los draags a sus mascotas humanas) común y corriente que es rescatado por Tiwa, una joven draag que lo cría. Aquella vida como mascota permite a nuestro personaje principal conocer cada una de las costumbres y aspectos de la vida cotidiana de aquellos seres.

Justo cuando Tiwa está creciendo y comienza a perder interés en su pequeño amigo, Terr toma la decisión de huir junto con una diadema que permite implantar en la mente de quien la porta el saber de los draags de manera permanente.

Ya en la parte boscosa de Ygam, Terr logra incorporarse a un nido de oms salvajes para convertirse en un líder. La diadema que ha hurtado resulta ser el conocimiento que los oms necesitaban para poder sobrevivir y superar el grado de salvajismo. Después de una desomización (una especie de fumigación de los humanos salvajes cada cierto tiempo) el líder de los hombres decide escapar junto con sus seguidores a un continente despoblado del planeta (el continente salvaje) en donde es posible construir una colonia en donde los humanos puedan vivir en paz sin la molestia de los draags. La colonia recién fundada se da con la constante unión de otras hordas de hombres, aunque esto no alegrará tanto a los verdaderos dueños del planeta al grado de desatarse una fuerte guerra que finalizará con un acuerdo mutuo.

La novela y la película tienen solamente pequeñas diferencias en cuanto al final. El proceso conocido como meditación es practicado por los draags de manera constante. Mientras que en la versión cinematográfica esta práctica representa el punto débil de los dueños de Ygam, en la novela la pericia militar de Terr y la facilidad de los humanos para aprender a usar las armas militares draags se convierte en el punto clave para emparejar la contienda. Otra de las diferencias sobretodo al final es que mientras en la película los humanos consideran la luna del planeta (llamada planeta salvaje) como el lugar para encontrar la paz, en la novela el continente salvaje del mismo planeta viene a ser el lugar deshabitado óptimo para establecer una colonia humana.

El estilo de Wul para esta novela se mantiene un tanto lineal, aunque el interés por la historia no se pierde en ningún momento. Hay pocos giros argumentales que bien consiguen que la lectura y la historia no se vuelvan monótonas.

La novela puede ser considerada como ciencia-ficción hard. Lo que es curioso es que en Francia la visión cienciaficcionera imperante es el soft. El autor consigue desplegar todos los aspectos científicos más importantes de los draags sin saturarnos en ningún momento. La descripción de la fauna y flora tan extrañas y surrealistas llegan a hipnotizar a cada rato. Uno de los momentos más disfrutables es cuando se describe el proceso de cristalización de ciertos organismos parecidos a plantas.

El papel de Terr es contundente. Robar la diadema y traer el conocimiento a los hombres salvajes cambia por completo el destino de la humanidad en aquel planeta. Y es que frente a la falta de alimento, la superstición, el fanatismo religioso, los constantes depredadores y las devastadoras fumigaciones perpetradas por los draags nunca hubiesen permitido a los hombres desarrollar aunque sea un poco de ciencia. Así pues, la diadema trae consigo la enseñanza de cómo usar la tecnólogía draag, el tipo de conocimientos científicos que se tienen, los puntos débiles de los depredadores, etc. En este sentido, quizás la escena más emblemática de todo el libro y que está plasmada en la portada de esta edición de los 90’s es cuando el come-oms, el depredador que se desarrolló enormemente cuando los humanos salvajes resultaron ser un bocadillo perfecto, es derribado por varios hombres: el conocimiento científico tiene finalmente sus ventajas.

Una de las cosas que más impresiona es la cerrazón de los draags. Siendo seres muy místicos y armonizados con la naturaleza, presentan un odio por demás feroz en contra de sus propias mascotas y se niegan rotundamente a aceptar que los humanos son seres inteligentes a pesar de la abrumadora evidencia que ampara este hecho. Así pues, esta close-minded (mente cerrada) resulta ser al final la gran perdición de esta avanzada raza.

La manipulación de las masas no se hace esperar. Mientras que en la película el maestro Sihn viene a ser la voz de la razón contra los prejuicios de la oligarquía draag que apuntan hacia la calidad animal de los humanos, en la novela resulta ser una especie de gobernante corrupto y manipulador que busca engañar a su pueblo para justificar las atrocidades más descarnadas.

Hay un juego interesante con algunas palabritas francesas. La palabra homme (hombre) sufre una pequeña variación y es escrita como om: a final de cuentas se pronuncia exactamente igual. En español lo más parecido a una traducción podría ser Ombre. Oms tiene un origen muy sencillo: los draags escuchaban repetidamente a los humanos que traían de la Tierra decir esta palabra, por lo que fue reportada equivocadamente como om y usada para referirse a esos pequeños seres. El nombre de Terr viene de Terrible (se escribe igual en francés y en español) y fue escogido debido a que Tiwa veía cómo su pequeña mascota todo el tiempo causaba alboroto y hacía travesuras.

Para principios de la década de los 70, dos jóvenes realizadores independientes, René Laloux y Roland Topor, buscaban producir su primer largometraje animado de corte surrealista. Al principio consideraron dos libros, PANTAGRUEL y LA VIDA INESTIMABLE DEL GRAN GARGANTÚA, escritos ambos por el escritor francés François Rabelais en el siglo XVI. Pero el gusto de Laloux por las obras de Wul los llevaron finalmente a realizar la adaptación de OMS EN SÉRIE en 1973 con el título de LA PLANÈTE SAUVAGE (PLANETA SALVAJE) con un toque más soft, más surrealista y más político. Su película hacía hincapié en la naturaleza onírica de la novela, aunque claramente tiene influencia de los acontecimientos políticos que azotaron Checoslovaquia entre 1967 y 1968 conocidos como La Primavera de Praga. Otro de los temas a tratar sería el respeto entre seres completamente distintos.

Lo bueno: un libro que se lee de un tirón, está escrito con las suficientes páginas sin alargarse innecesariamente, apto para adolescentes y adultos, es más profundo de lo que parece.

La crítica: no hubiera estado de más pulir un poco el lenguaje, nunca fue traducido al inglés ni al español (por ahí me encontré solamente una traducción al italiano) desgraciadamente fuera de Francia nadie sabe de su existencia.

© Jorge Romo, (1.409 palabras) Créditos