EL ESPECTRO DEL TITANIC
EL ESPECTRO DEL TITANIC Arthur C. Clarke
Título original: The Ghost from the Grand Banks
Año de publicación: 1990
Editorial: Plaza & Janés
Colección: Jet nº 185/2
Traducción: Ana María de la Fuente Rodríguez,
Edición: 2000
ISBN:
Precio: 6 EUR
Comentarios de: Jorge Romo

He de confesar que Arthur C. Clarke no es santo de mi devoción. No es nada personal, simplemente me parece que sus novelas tienen como adorno a todo tipo de personajes de los cuales nunca conocemos absolutamente ninguna faceta de su personalidad y sólo funcionan para explicar la trama cienciaficcionera a desarrollar. EL ESPECTRO DEL TITANIC no es de ninguna manera la excepción.

Nos encontramos en el año 2012. El centenario del mayor desastre marítimo de la historia llama la atención de todo el mundo y varias compañías privadas tienen la obsesión de sacar a flote las miles de toneladas de chatarra de aquel gran trasatlántico. Todo parece estar bañado de seguridad hasta que una desagradable sorpresa arruina definitivamente los deseos y las esperanzas de los empresarios y científicos. Esto es a grandes rasgos la trama de la novela.

Una de las cosas que más decepciona es la descripción tan desinteresada del autor por describir todos los pasos en la exploración del barco hundido. Mientras que el lector espera por momentos una narración más que detallada producto de la exploración submarina, Clarke decide repentinamente a lo largo del libro pasar a narrar la habilidad matemática de la hija de dos de los personajes al grado de que por momentos podemos olvidar que la historia gira en torno a la recuperación del Titanic para pasar a una profusa serie de lecciones de geometría fractal que al principio parece que tendrán gran repercusión en los misterios del barco hundido, pero que al final resultan ser simples capítulos de relleno que hasta donde he analizado no tienen ninguna relación con la trama original.

Quizás algunos de los elementos más rescatables del librín son las innumerables ideas científicas con las que se pretende llevar a la superficie los restos del gran barco. Así pues, el autor fallecido hace poco demuestra una vez más su gran cultura científica y su afiliación hard que bien puede gustar a más de una persona.

Lo bueno: un libro escrito para aprender sobre matemáticas (sobre fractales para ser más precisos) física, ingeniería y astronomía; un texto que por momentos parece ser un libro sobre divulgación de la ciencia fantásticamente escrito; una buena fuente de información sobre las primeras expediciones de los 80s que exploraron los restos del gran trasatlántico.

La crítica: es una novela que muestra a un Arthur C. Clarke muy poco inspirado; los personajes parecen ser simples autómatas científicos sin sentimientos; hicieron falta más descripciones sobre la recuperación de los restos del barco; la escasa trama es finalizada bruscamente al grado de que el lector se queda con la idea de que el autor ya no sabía qué más agregar a la historia.

© Jorge Romo, (446 palabras) Créditos