THE SCIENCE OF ALIENS
THE SCIENCE OF ALIENS Jack Challoner
Título original: The science of aliens
Año de publicación: 2005
Editorial: Prestel
Colección: ---
Traducción: ---
Edición: 2005
Páginas: 127
ISBN:
Precio: ---
Comentarios de: Jorge Armando Romo

Podemos comenzar este comentario señalando que este libro es una especie de tratado de astrobiología agradablemente ilustrado. Sus escasas 130 páginas conforman un pequeño texto que platica con palabras sencillas varias de las facetas de lo que entendemos por vida extraterrestre. En ese sentido, Jack Challoner, reconocido divulgador de la ciencia europeo y autor de este volumen consigue de una manera portentosa reflejar cuáles son las ideas de científicos, filósofos y autores de ciencia-ficción en torno a la pregunta eterna que los humanos se han hecho durante tanto tiempo: ¿estamos solos en el Universo?

THE SCIENCE OF ALIENS es en sí la reseña de la exhibición londinense del mismo nombre iniciada por The Science Museum el 14 de octubre de 2005. Consta de cinco capítulos que ilustran al lector sobre las ideas pasadas y actuales sobre la posibilidad de que otras formas de vida hayan surgido en otros planetas; dichos capítulos son: Introduction: Are We Alone? (Introducción: ¿estamos solos?) Alien Stories (Historias de Extraterrestres —he optado por la palabra extraterrestre como traducción de Alien —) Aliens on Earth (Extraterrestres en la Tierra) Alien Imagination (Imaginación Extraterrestre) y Alien Communication (Comunicación Extraterrestre)

En la mencionada introducción, las primeras dos páginas muestran un pequeño prólogo escrito por el profesor Martín Rees que refleja el convencimiento que algunos astrónomos y astrobiólogos manifiestan a favor de la posibilidad de que no seamos los únicos seres vivos en la vastedad del espacio: ¿Existe la vida extraterrestre? Esta es seguramente una de las más fascinantes interrogantes en toda la ciencia. Tengo la esperanza de que conoceremos la respuesta al final de este siglo. Pese al gran optimismo que algunos investigadores de SETI y de otros institutos y universidades mantienen, la posibilidad de descubrir vida en otros planetas dentro y fuera del sistema solar es bastante baja. Planetas como Marte o lunas jovianas como Europa aparecen inmediatamente como las grandes oportunidades para detectar formas de vida microbianas. Sin embargo, no tenemos aún la gran tecnología para explorar por completo estos cuerpos celestes al grado de tener únicamente la fe como herramienta para especular sobre la posibilidad de encontrar gemelos extraterrestres en aquellos cuerpos.

Pasando inmediatamente a la introducción del libro, el autor inicia con una mención histórica de las obras y los personajes más importantes cuyas ideas hicieron reflexionar a la gente de siglos anteriores sobre la posibilidad de que otros mundos estuviesen habitados por plantas, animales y personas tal y como ocurre en nuestro planeta:

La idea de la existencia de vida en otros lugares del Universo ha sido planteada de manera entusiasta por los filósofos desde el Antiguo Egipto. Serios debates filosóficos sobre la «pluralidad de mundos» (la idea de que la Tierra no es el único planeta habitado) se remontan al menos desde la Antigua Grecia.

En el siglo II d. de Cristo, Luciano de Samosata menciona en su obra VERA HISTORIA la posibilidad de vida inteligente habitando la Luna, mientras que Bernard le Bovier de Fontenelle escribió su recordado libro ENTRETIENS SUR LA PLURALITÉ DES MONDES (DISCUSIÓN SOBRE LA PLURALIDAD DE LOS MUNDOS) en donde se argumenta que debe forzosamente haber mundos habitados como la Tierra. El autor en esta sección continua con esta lista de textos a favor de la existencia de vida en otros rincones del Universo.

En la sección sobre Historias de Extraterrestres, el autor nos habla un poco sobre las publicaciones especializadas en ciencia-ficción así como de algunos autores y películas de Serie B que fascinaron a toda una generación de espectadores y lectores. Nos dice:

Todos hemos tenido encuentros cercanos con extraterrestres. Algunos de éstos son terroríficos, mientras que otros son adorables y tiernos; algunos son muy parecidos a los humanos, mientras que otros son poco familiares y bizarros; algunos están aquí para conquistarnos, mientras que otros están aquí para enseñarnos y guiarnos. Estos son, por supuesto, extraterrestres ficticios encontrados en historias y películas de ciencia-ficción, series de televisión y libros de cómics. Los extraterrestres producto de la cultura popular han aparecido también en noticias, videojuegos, fraudes, mitos urbanos y misterios sin resolver con respecto a abducciones o avistamientos de OVNIs.

Todo seguidor de la ciencia-ficción se ha topado al menos con alguna historia en donde los extraterrestres son los aliados o villanos de la película. La fabulosa imaginación humana compone a éstos con las formas más extrañas y desquiciadas aunque en su mayoría similar a los terrícolas en cuanto a morfología. Lo mismo sucede con quienes sostienen haber tenido algún contacto con seres provenientes de otros mundos. Es aquí donde en la siguiente sección, Extraterrestres en la Tierra, se nos muestra una visión bastante innovadora en donde los autores podrían inspirarse: las formas de vida terrestres más insólitas cuyas estructuras corporales son la imagen anti-antropocentrista por excelencia. En este sentido, el autor señala:

La idea de que nuestro planeta está siendo visitado por extraterrestres en platillos volantes ha ganado popularidad desde la década de 1980s. Existen todavía frecuentes reportes de avistamientos de OVNIs, acusaciones sobre conspiraciones gubernamentales y secuestros extraterrestres. A pesar de eso, se piensa que la idea de la vida extraterrestre debe dirigirse a una visión más terrestre. Esto se debe a la creación de una nueva rama científica llamada astrobiología (también conocida como exobiología y xenobiología) la cual ha tenido grandes avances desde la década de 1960s.

El autor nos menciona varios ejemplos de organismos uni y multicelulares con las formas más exóticas y delirantes. Posteriormente nos explica algunos tópicos sobre vida fósil y origen de la vida que bien pueden ilustrar al lector sobre los fenómenos físicos y biológicos que podrían ocurrir en otros planetas. La vida parece ser un fenómeno un tanto común siempre que se presenten las condiciones idóneas.

Hay una visión alternativa a la de los autores de ciencia-ficción y a la de los supuestos contactados; me refiero por supuesto a la visión de los biólogos evolutivos. Amparados en los conocimientos de la enorme biodiversidad que existe en nuestro planeta y en lo que se sabe en cuanto a evolución de organismos, estos especialistas han podido imaginar con evidencias sólidas cómo serían las formas de vida en otros planetas con condiciones similares a las que existen en la Tierra. Así inicia la sección de Imaginación Extraterrestre:

Con la gran cantidad de proyectos actuales y futuros para la búsqueda de planetas extrasolares, el número de mundos conocidos se está incrementando de manera dramática. Algunos de esos mundos podrían tener las condiciones que favorecerían el desarrollo de la vida, pero ¿cuáles? Usando sofisticados modelos por computadora, los científicos han mostrado recientemente que los planetas y lunas que orbitan otras estrellas que se creía no tenían las condiciones adecuadas para la vida ahora pueden después de todo ser lugares perfectos para albergar seres vivos. Éstos han sido utilizados para especular sobre el tipo de vida que pudiesen albergar.

Con las palabras exactas, el autor nos explica en qué consistirán las futuras misiones espaciales que intentan detectar planetas extrasolares similares a la Tierra. Si llegásemos a encontrar seres vivos con una química similar a los organismos vivos terrestres, éstos podrían haberse adaptado a las condiciones imperantes en sus mundos (hay que recordar que son mundos en donde existiría agua líquida y una distancia adecuada a la estrella madre –técnicamente se dice que el planeta debe hallarse en la zona habitable de su estrella-) Así pues, el autor nos menciona dos mundos hipotéticos con las condiciones favorables para la vida: el planeta Aurelia y Luna Azul (un satélite natural que orbita un planeta similar a Júpiter) En estos dos cuerpos celestes sería posible encontrar seres vivos un tanto parecidos a lo que se conoce en nuestro mundo. Cabe destacar que algunos de éstos son similares a anfibios, mientras que otros son formas de vida casi idénticas a las plantas terrestres que de hecho llevan a cabo el proceso de la fotosíntesis.

Los autores de estos organismos hipotéticos han decidido no especular sobre la existencia de seres vivos inteligentes. Sus razones son claras: si existen seres con un grado de inteligencia adecuado para desarrollar alguna civilización en algún lugar de la galaxia, estos serían muy distintos a los humanos y a todo lo que conocemos. Para eso hay que ubicarnos en la última sección del libro: Comunicación extraterrestre. Como señala el autor:

Es una tortura pensar que las «plantas» y «animales» extraterrestres como los mostrados en el capítulo anterior pudiesen realmente existir en otro sistema solar. Si alguna de las búsquedas de planetas como la Tierra revelase un lugar con posibilidad de vida los científicos estarían muy dispuestos a pagar para visitarlo. Sería muy excitante ser parte de una expedición para descubrir tales formas de vida. Pero como veremos, las dificultades para montar una misión de este tipo hacen casi imposible llevarla a cabo en el tiempo de vida de todos los que viven actualmente.

En esta última parte del libro se da una visión clara de algunas de las ideas que los físicos han propuesto para viajar a velocidades superiores a la de la luz. Asimismo, se platica al lector sobre la misión Voyager 2 que lleva consigo un disco titulado The sounds of Earth (Los Sonidos de la Tierra) con instrucciones específicas para ser reproducido por algún ser extraterrestre inteligente. También se mencionan las placas de las misiones Pionner 10 y 11 cuyos dibujos indican características de los seres que construyeron sendas astronaves, los mensajes enviados a las estrellas mediante distintos radiotelescopios, así como los supuestos mensajes extraterrestres plasmados en los campos de cultivo de trigo de Inglaterra.

Lo bueno de este libro: se lee de un tirón, ilustra perfectamente el asunto extraterrestre desde las perspectivas más importantes, recomienda una gran cantidad de fuentes bibliográficas y sitios web para complementar el tema en cuestión y sobre todo, contiene una enorme cantidad de imágenes que ilustran perfectamente los temas mencionados.

La crítica: hasta donde he buscado solamente el libro se encuentra en inglés; es un texto imparcial que habla con normalidad tanto de las investigaciones científicas como de los casos de OVNIs (lo cual es bueno) aunque nunca hace hincapié en que el tema de los platillos volantes es un mito popular y forma parte de las pseudociencias; en la parte de Aurelia y Luna Azul, deja al lector con la sensación de que debieron haberse mencionado más ejemplos de planetas con sus formas de vida nativas.

Para finalizar, un libro recomendable para todo aficionado a la ciencia-ficción y a la posibilidad de vida extraterrestre que deja al lector con un buen sabor de boca. Si no me creen, lean la cita de Carl Sagan con la que el texto finaliza:

El Universo es un enorme y bello lugar. Es mucho mayor que cualquier cosa que nadie haya soñado jamás. Si sólo fuésemos nosotros, entonces sería un abrumador desperdicio de espacio, ¿no?.

Citas en inglés

Does alien life exist? This is surely one of the most fascinating questions in the whole of science. I am hopeful that we shall learn the answer by the end of this century (pp. 6-7)

The idea of life existing elsewhere in the Universe has benn put forward by certain philosophers as far back as the time of Ancient Egypt. Serious philosophical debate about ‘the plurality of worlds’ –the idea that Earth is not the only inhabited planet – stretches back at least to Ancient Greece (pag. 10)

We have all had close encounters with aliens. Some of them are scary, others cute and cuddly; some are very similar to humans, others bizarre and unfamiliar; some are here to conquer us, others to teach or nurture us. These are, of course, fictional aliens found in science-fiction stories, films, television series and comic strips. The aliens of popular culture have also made their presence felt in adverts, computer games, hoaxes, urban myths and some yet-unsolved mysteries of alien abduction or UFO sightins (pag. 23)

The idea thatour planet is being visited by aliens in flying saucers has waned in popularity since the 1980s, although there are still frequent UFO sightings and claims of goverment conspiracies and alien abductions. Mainstream thinking about extraterrestrial life has shifted towards a more ‘down-to-Earth’ approach. This is largely due to the creation of a new branch of science called astrobiology (also called exobiology and xenobiology) that has advanced greatly since the 1960s (pag. 49)

With several current and future projects aimed at finding extra-solar planets, the number of known worlds is set to increase dramatically. Some of these worlds might have conditions that favour the development of life – but which ones? Using sophisticated computer modelling, scientists have recently shown that planets and their moons around stars previously believed unfavourable might be perfect locations for life after all. They have even made educated guesses about what life might be like there (Pag. 75)

It is tantalizing to think that alien ‘plants’ and ‘animals’ like the ones featured in the last chapter might really exist out there in another solar system. If any of the searches for Earth-like planets reveal a promising location for life, scientists would be very keen to pay a visit. It would be very exciting to be part of an expedition to discover such life forms. But, as we shall see, the practicalities of mounting such a mission make it almost impossible to manage it in the lifetime of anyone alive today (pag. 111)

The Universe is a pretty big place. It’s bigger than anything anyone has ever dreamed of before. So if it’s just us, it seems like an awful waste of space, right? (Pag. 123)

© Jorge Armando Romo, (128 palabras) Créditos