ERÍDANO Nº17, ESCULTORES DE HOMBRES
ERÍDANO Nº17, ESCULTORES DE HOMBRES Claudio Landete Anaya
Título original: ---
Año de publicación: 2008
Editorial: Alfa Eridiani
Colección: Erídano nº 17
Traducción: ---
Edición: 2008
ISSN: 1696-6538
Precio: 8 EUR papel / 1,25 EUR descarga PDF

Antes de comenzar, deseo advertir que esta reseña, crítica, comentario, artículo o como quiera llamársele, es doble, dado que considero necesario hablar por separado tanto del contenido (los relatos de Claudio Landete) como del continente (la edición en papel de Erídano).

Así pues, empecemos con el contenido. No creo que sea necesario presentar a alguien tan conocido en el mundillo como Claudio Landete, editor de la página web libroandromeda.com y de las colecciones en papel Libro Andrómeda y Mundo Imaginario, un trabajo callado y constante quizá menos conocido que otros similares, pero no por ello menos importante. Asimismo Claudio es autor de relatos, aunque no se prodigue demasiado en esta faceta; sin embargo, es precisamente en su condición de autor por la que voy a hablar de él, ya que ESCULTORES DE HOMBRES es obra suya.

ESCULTORES DE HOMBRES es una recopilación de una decena de relatos cortos interrelacionados entre sí, dedicados todos ellos a relatar la historia de una hipotética agencia policial que, haciendo suya la máxima de Concepción Arenal, tan citada como inaplicada, de Condena el delito y compadece al delincuente, se dedica no a castigar, sino a rehabilitar a delincuentes y criminales utilizando para ello una técnica tan incruenta como efectiva, la inducción directa en la mente de falsos recuerdos, mediante técnicas de realidad virtual, capaces de inculcar conductas éticas que reemplazan a las originales tendencias criminales, de ahí el título de la antología.

El método utilizado por los policías psíquicos es efectivo, y ellos poco menos que unos abnegados sacerdotes laicos del bien común, pero pese a todo, y pese a los éxitos conseguidos a la hora de rehabilitar antiguos delincuentes reincorporándolos a la sociedad, pronto tropezarán con obstáculos levantados por aquellos celosos de su poder. Así, el libro nos relatará el inicio, el auge y el ocaso de la organización, víctima de la cobardía y la mezquidad de una humanidad a la cual no se merece, todo ello rematado con un sorprendente y esperanzador epílogo. La antología, sin abandonar su escepticismo frente a las mermadas posibilidades de una sociedad mediocre, no deja de ser un canto a la esperanza en un futuro mejor gracias a los sacrificios de una minoría en aras del beneficio de una mayoría egoísta que nunca le agradecerá sus esfuerzos... como ha sido siempre desde que el mundo es mundo, dicho sea de paso.

Tan sólo un reparo tengo que hacerle al libro: su brevedad, apenas 80 páginas de texto, que te dejan con ganas de haber leído más; supongo que todo se deberá a cuestiones presupuestarias, razón por la que acepto y respeto esta brevedad, pero lo cierto es que me supo a poco, ya que me hubiera gustado poder leer más historias ambientadas en este interesante universo. Por esta razón, me gustaría sugerir al autor —y evidentemente también al editor— que escriba más relatos, dado que merecería la pena.

Y del autor, al editor. Conozco desde hace años a José Joaquín, y me precio de haber sido colaborador en sus veteranas publicaciones electrónicas Alfa Erídiani y Erídano. Por esta razón, cuando me comunicó su intención de hacer ediciones en papel, por supuesto a sus expensas, lo primero que me pasó por la cabeza fue este chico está loco, dado que los tiempos que corren no están precisamente para aventuras en las que uno se pueda dejar pillados no sólo dinero, sino también tiempo y energías. Una cosa es publicar en internet ya que, aunque no se puede decir que sea estrictamente gratuito —los alojamientos y las direcciones cuestan dinero—, el coste es asumible; pero otra muy distinta es embarcarse en una edición en papel ya que, además de los costes de imprenta, todavía elevados pese a su abaratamiento, está el no menos peliagudo tema de la distribución, responsable del hundimiento de un buen puñado de pequeñas editoriales a lo largo del tiempo; y si no se lo creen, pregúntenle al bueno de Domingo Santos sobre la causa del cierre de Nueva Dimensión.

Sin embargo, casi de inmediato caí en la cuenta de que si alguien tenía un espíritu emprendedor o empresarial virtualmente nulo, ese alguien era yo, razón por la que no me considero la persona más adecuada para juzgar este tipo de iniciativas... o sí, siempre y cuando sea capaz, viendo por supuesto los toros desde la barrera, que los cuernos me dan mucho miedo, de librarme de esos prejuicios que me impiden hacerlo yo mismo. Así pues, pasé de la sorpresa a la admiración hacia alguien que se atrevía a hacer algo en lo que yo jamás me embarcaría, la edición de libros a estas alturas.

José Joaquín ha sido valiente, razón que por sí sola ya es merecedora de apoyarle en su aventura. Por supuesto cabe esperar y desear que tenga éxito, aunque esto no dependerá tan sólo de él ni de los autores publicados, sino evidentemente también de los lectores. Ojalá sea así.

© José Carlos Canalda, (819 palabras) Créditos
Publicado originalmente en Página de José Carlos Canalda el 10 de septiembre de 2008

Fue para mi una doble y grata sorpresa el tener en mis manos éste volumen de Erídano, suplemento 17 de Alfa Eridiani. Primero por que éste, impreso todo en papel, con una excelente presentación. Lujosas cubiertas, a todo color, con un bello dibujo referente al tema de la obra la cual, para mi gusto, es una inesperada y pequeña joya literaria en el que su autor hace gala de una gran imaginación aunada a vastos conocimientos científicos sobre la mente, la psiquis, el inconsciente, el infraconsciente y el otro yo; así como de las maquinarias más modernas y sofisticadas para hacer vivir al sujeto una realidad ficticia, mucho más real que la actual realidad virtual, y que se asemeja a la vida misma.

La lectura de estos relatos es sumamente amena y llena de datos científicos; pero sobre todo, entre los sucesos que acontecen en ella, se deja ver un fuerte humanismo filosófico cuya aplicación y comprensión pueden ayudar a mejorar las vidas de los sometidos a tales experiencias.

La línea central del argumento de estos diez brillantes cuentos, que se entrelazan entre sí, es la lucha, en un futuro no muy lejano, de una nueva organización conocida como los Policías Cerebrales, los que debido al incontenible aumento de la delincuencia, en esos futuros tiempos, en vez de encarcelar al delincuente lo someten a un tratamiento psíquico, donde le hacen vivir una cierta clase de vida, que vaya de acuerdo con el delito que quieren borrar de su mente; así como también a algunas víctimas de ellos tratan de borrarles el trauma de ser atacadas o violadas por los delincuentes y hacerles olvidar tal suceso implantando en su cerebro recuerdos más amables y satisfactorios.

Lo original y atrayente de estas historias es que a todos los tratados por la Policía Cerebral les son implantados recuerdos de otra vida sucedida históricamente en el pasado, a veces en un muy distante pasado, y así vemos, a través de los relatos, cómo un delincuente revive la vida de un exitoso bailarín que ganó, junto con su esposa, un importante concurso de baile y que fue muerto por éste, al manejar borracho y atropellarlo.

Allí al delincuente se le hace ver la brillante vida que segó por su imprudencia al conducir.

En otro relato, el tratado vive una acción histórica, fungiendo como piloto en una batalla aérea sobre Inglaterra contra los aviones nazis, sacrificando heroicamente su vida y al hacerlo así limpia su mente real de los motivos que lo llevaron a delinquir.

Y así, a través de los distintos relatos, podemos asistir a los principios de la Revolución Rusa, visitar el Antiguo Egipto del Primer Imperio. Y, mas que nada, a la iniciación cómo Policía Cerebral del joven cadete Thomas Langley, cuyos antepasados fueron todos militares; y de cómo su jefe, el agente Robert Cooper, le da las más brillantes calificaciones después de haber hecho él también un viaje cerebral hacia el pasado, hasta la propia batalla de Marathon, de los griegos contra los persas, en el siglo V a. C. y encontrar una incoherencia en ella, puesta a propósito por el agente Cooper, para ver si el cadete Thomas Langley la descubre, y así darlo de alta como Policía Cerebral Técnico, que son los que realizan las otras vidas ficticias que hacen sentir a los transgresores de la ley para curarlos.

Pero no todo son triunfos y a veces alguno de ellos cuyo inconsciente se resistió al tratamiento vuelve a las andadas. Sin embargo, lo peor de todo es que los oportunistas políticos han visto que atacándoles, a los policías, lograrán obtener más votos entre sus electores, no fuera a tocarles la mala suerte de algún día caer en sus manos; hasta que, merced a uno de ellos que logra introducir una enmienda en la Ley con su nombre la enmienda Jacobson ésta se convierte en el arma que, por más de 15 largos años, termina con dicha Institución. Y los Policías Cerebrales, ya sin su cargo, son dispersados por todo el país. Pero... no todo está perdido, y el futuro puede aún dar muchas sorpresas.

Este interesante y corto libro, que casi se lee de un tirón, por lo preciso de su prosa y sus ideas, y la atinada adecuación de cada historia, consta de diez memorables relatos que son: 1- ALMA DE BOLERO; 2- SU GRACIOSA MAJESTAD; 3- ENEMIGOS DEL ZAR; 4- EL LABERINTO PSÍQUICO; 5- EL SÍNDROME CHAMBERLAIN; 6- AROMA DE TRAICIÓN; 7- ROZANDO LA ETERNIDAD; 8 -ESCULTORES DE HOMBRES; 9- EL LÍMITE ABSOLUTO; y 10- SÍMBOLOS QUE RENACEN.

En la contratapa de este delgado libro aparece:

Hubo una vez un futuro donde los policías del cerebro se sumergían en las tumultuosas aguas de los pensamientos ajenos. Distorsionaban la realidad y los recuerdos del individuo en su meta de inculcar conductas ideales. Pero la sociedad es ingrata y a los agentes psíquicos les tenía reservada la peor de las suertes....

Este párrafo anterior nos da idea de la calidad de su escritor y cómo con unas cuantas palabras, escogidas cuidadosamente, nos traza el argumento completo de un posible mundo por venir.

La única pega, para mi gusto, es que esta destacada obra literaria de ciencia-ficción, debería haberse llamado mejor ESCULTORES DE MENTES, pero a lo mejor éste título podría dar origen a otras interpretaciones.

ESCULTORES DE HOMBRES es un delgado libro que se recuerda mucho tiempo después de haberlo leído, por la calidad de sus relatos. Y por su cuidada presentación y dibujos interiores será una de las más apreciadas obras por los nuevos coleccionistas de ciencia-ficción cuya edición estamos seguros tardará poco tiempo en agotarse.

© Jorge Martínez Villaseñor, (939 palabras) Créditos

La idea germinal de los relatos breves que componen este también breve volumen resulta muy atractiva. Más allá de la redención y reeducación del delincuente por su propio convencimiento, sería formidable que se pudiera manipular directamente el cerebro «enfermo» y enderezar los poco adecuados impulsos del criminal. Más aún, Claudio Landete no lo presenta como la panacea universal y propone que no todos los malhechores son recuperables, sólo aquellos en los que el delito está originado por causas fortuitas, o es el resultado de un cúmulo de circunstancias sociales adversas, pueden ser tratados convenientemente. Sin embargo, los «genéticamente malos» están más allá de toda posible redención, su comportamiento no está causado por motivos externos, si la maldad se lleva en la sangre, no se puede erradicar.

Sin embargo, y como suele ser demasiado habitual, las buenas ideas no están secundadas por buenas ejecuciones, y tanto el estilo como el desarrollo y la resolución de los relatos deja bastante que desear. El estilo por lo didáctico que se vuelve farragoso en las más de las ocasiones, la brevedad de los relatos obliga a dar apresuradas explicaciones de los porqués y los comos, rozando la artificiosidad y la tecnojerga. A causa de esto, los personajes son simples transmisores del pensamiento del autor, no tienen tiempo de levantar el vuelo y desarrollarse como entes individuales, incluso el agente Cooper, protagonista de la mayoría de los relatos, hace gala de un personalidad plana y monocorde. Solo el último y más largo relato, SÍMBOLOS QUE RENACEN, aporta el suficiente calor y da a los protagonistas una dimensión más humana. Las voluntariosas ilustraciones que acompañan a los relatos tampoco hacen mucho por acompañarlos, y realmente no aportan nada al volumen.

En cuanto a la edición resulta mediocre. No tanto por la impresión y la presentación, como por la maquetación; demasiados encabezados de sección huérfanos, una cabecera de página fuera de lugar aunque, afortunadamente, no hay erratas evidentes.

Mención aparte, y ya a modo de anécdota, es la forma accidentada en la que me llegó ESCULTORES DE HOMBRES. Por lo visto, Lulu.com (impresor y distribuidor del libro) sólo trabaja con la compañía de paquetería Zeleris. Nada de envíos por correo, u otras empresas. Pues bien, lo de Zeleris resulta demencial, parecen incapaces de entregar un paquete con cita concertada, la respuesta de la operadora de ya le llegará en el transcurso de la tarde evitando concretar un horario me dejó bastante amoscado. Con otras empresas resulta sencillo acordar un horario de entrega, pero en esta ocasión fue imposible, y francamente, quien decide cuando y cuanto tiempo está en mi casa soy yo. De modo que tras un par de llamadas y unas cuantas peripecias el paquete tuvo que recogerlo José Joaquín Ramos, el editor, y reenviármelo por correo ordinario: sorpresa, en el buzón de mi casa, algo maltrecho, eso si, en menos de veinticuatro horas.

© Francisco José Súñer Iglesias, (479 palabras) Créditos