LA TRILOGÍA STEAMPUNK
LA TRILOGÍA STEAMPUNK Paul di Filippo
Título original: The Steampunk Trilogy
Año de publicación: 1992
Editorial: Grupo AJEC
Colección: Albemuth Internacional nº 20
Traducción: Teresa Ponce
Edición: 2008
ISBN:
Precio: 15 EUR

El steampunk es un subgénero que resulta fascinante. El anacronismo que supone su carta de naturaleza le confiere un aire evocador, la ingenuidad de sus personajes le retrotraen a los primeros héroes románticos, y la parafernalia de la que se rodea le da un encanto muy especial.

Pese a lo que pudiera parecer, el steampunk es más heredero de H. G. Wells que de Julio Verne. Tras el maquinismo de Verne hay, en su mayor parte, héroes rígidos y torturados y un didactismo un tanto pesado, además de escenarios exóticos muy alejados de la reducida área en la que transcurre casi todo el steampunk: un Londres victoriano lleno de miseria, personajes ruines, al borde siempre de la catástrofe. Los artefactos del steampunk son hijos directos de la máquina del tiempo de Wells, el casi infinito optimismo de los héroes steampunk se rastrea fácilmente en los protagonistas de Wells, tanto es así, que Wells hubiera sido el rey del steampunk... de no haber desarrollado su labor en la época de referencia.

También ayuda que el steampunk sea un subgénero prácticamente dominado por anglosajones. No es fácil encontrar obras steampunk escritas en un idioma distinto del inglés, y quizá haya que irse a Japón para encontrar ejemplos ya cinematográficos como STEAMBOY, de Katsuhiro Otomo o EL CASTILLO AMBULANTE, de Hayao Miyazaki.

Al respecto hay que tener cuidado al situar la época en la que transcurren las aventuras steampunk, que podría acotarse entre la aparición de la máquina de vapor, propiamente, de Watt y el inicio del siglo XX. En algunas ocasiones se puede encontrar con que se clasifican películas como ROCKETEER o SKY CAPTAIN, ambientadas bien entrado el siglo XX, como steampunk, cuando realmente no dejan de ser seriales tecnopulp.

En ese sentido las tres novelas cortas que componen LA TRILOGÍA STEAMPUNK están perfectamente ubicadas: VICTORIA en 1838, justo en la época de la coronación de la reina Victoria, HOTENTOTE en 1850 y WALT Y EMILY en 1860.

Como denominador común de las tres novelas encontramos protagonistas de una personalidad desquiciada. El Cowperthwait de VICTORIA es un biólogo sobrexcitado por sus investigaciones, el Agassiz de HOTENTOTE es también un biólogo racista y retrogado hasta el absurdo, y la señorita Emily Dickinson de WALT Y EMILY una puritana y reprimida aristócrata de provincias que presume de poetisa.

Todos ellos se verán envueltos en una serie de investigaciones a cual más desquiciada: Cowperthwait deberá buscar nada menos que a una desaparecida y aún no coronada Victoria de Hannover. Agassiz se verá envuelto en una desquiciada trama de magia negra y fetiches púbicos en la que se mezclan villanos de opereta con adoradores de cultos lovecraftianos, por último, Emily se verá embarcada, literalmente, en una travesía que surcará el límite entre el mundo de los vivos y los muertos. El esquema de las tres novelas es similar, alguien acude al protagonista para buscar algo, este se presta de muy mala gana y a partir de ahí todo son peripecias a cual más desaforada.

El estilo de Paul di Filippo es tan ágil como hilarantes algunos de los episodios que protagonizan la pandilla de fenómenos que acompañan a los protagonistas principales de las historias, desde salamandras con forma humana hasta oronda mediums, pasando por revolucionarios alemanes y poetas de renombre. La erudición de di Filippo también está fuera de duda. Además de los personajes claramente reconocibles (Walt Whitman, la reina Victoria, etc) la galería de secundarios famosos es notable, incluso alguno de los objetos demenciales que desencadenan las aventuras referidas, más allá de su aparente absurdo, son reales y efectivamente existen. Una breve búsqueda en internet depara curiosas sorpresas.

El único pero que se le puede poner al libro es que hilando muy fino podría decirse que no son estrictamente aventuras steampunk, es la época, son las maneras, pero le faltan artefactos extraordinarios y maquinarias fuera de su tiempo.

Con todo, es una lectura divertida y muy agradable.

© Francisco José Súñer Iglesias, (652 palabras) Créditos