Enano Rojo, 3
HACIA ATRÁS
HACIA ATRÁS Rob Grant
Título original: Red Dward: Backwards
Año de publicación: 1992
Editorial: Grupo AJEC
Colección: Albemuth Internacional nº 19
Traducción: Teresa Ponce
Edición: 2008
Páginas: 272
ISBN:
Precio: 16 EUR

Enano Rojo quizá haya sido la serie televisiva de ciencia-ficción más inteligente que jamás se haya producido. Con independencia de lo desaforado que parece ser todo lo que ocurre alrededor de la enorme nave minera, los guiones están fundamentados en una lógica sólida, en las más de las ocasiones las premisas de las que parten los argumentos son científicamente impecables, y pese a que las objeciones que se le pueden poner al respecto son muchas y de muy variado tipo, probablemente pase a la historia como la primera, sino la única, hasta el momento, serie de televisión de ciencia-ficción hard.

El humor corrosivo y desquiciado que era su seña de identidad podía llegar a confundir en ese sentido, y por supuesto que en muchas ocasiones las aventuras de su tripulación sobrepasa los límites de lo excesivo, pero tampoco es menos cierto que, episodio tras episodio, se desgranaban conceptos científicos perfectamente razonados y bien engastados argumentalmente, lo que le daban una credibilidad más que notable.

A modo de fábula, en la que las zorras hablan y los ratones bailan, Enano Rojo tocaba temas de gran profundidad humana envueltos en esa plausabilidad lógica tan de agradecer y tratados como un pulp fantasioso. Esa mezcla fue lo que la convirtió en una serie de culto, además de sus cinco protagonistas principales, poseedores de una personalidad más que consistente.

Lamentablemente, en su traslación literaria dependen demasiado de las referencias televisivas. Así, Lister­, el Gato, Rimmer, Kryten y Holly son tanto creación de sus guionistas como de sus intérpretes, nadie puede ser Lister como lo fue Craig Charles, nadie podrá ser el Gato como Danny John-Jules nadie podrá quitar el cetro de Arnold Rimmer, rey de los egoistas, cobardes, ruines y mezquinos, a Chris Barrie (papel que reinventa redimiéndolo en la saga de Lara Croft), y para ejemplo de ello, en los episodios en los que Robert Llewellyn fue sustituido por David Ross, Kryten deja de ser Kryten para convertirse en otro robot. Hasta Holly, en cualquiera de sus dos encarnaciones (Norman Lovett y Hattie Hayridge) es el mismo supercomputador neurótico pero muy distinto en personalidad y actitud.

HACÍA ATRÁS es la tercera parte de las aventuras de la tripulación del Enano Rojo, y supone una refrescante novedad en el mercado español pese a que su publicación original es de 1994. Es la continuación cronológica de MEJOR QUE LA VIDA y afortunadamente la supera tanto en argumento como en calidad literaria. Probablemente esto sea debido a que se trate de una obra escrita en solitario por Rob Grant. La mano de Doug Naylor ha desaparecido completamente en lo que respecta a la escritura, aunque Grant hace cumplida referencia a sus aportaciones argumentales. Esto, probablemente, ha supuesto la desaparición de tensiones en cuestiones de estilo y desarrollo. Grant ha sido completamente libre a la hora de convertir los guiones en novela, con lo que se gana en fluidez y se logran impresionantes hayazgos como la alegórica tercera parte final, mezcla curiosa entre TRON, SOLO ANTE EL PELIGRO y cualquiera de las películas dedicadas a la balacera de OK Corral.

La primera parte trata de cómo Gato, Rimmer y Kryten salen al rescate de Lister, dejado en una Tierra inversa, en la que el tiempo corre hacia atrás, para que recupere la edad adecuada. Por supuesto, la operación es un desastre, lo que da pie a una serie de páginas desternillantes en las que los cuatro pazguatos deben vivir hacia atrás esperando el momento del aterrizaje para poder salir del planeta. Los chistes no son vacíos, aparte de las mamarrachadas habituales de un Rimmer atemporal y las barbaridades en las que se embarcan Gato y Lister, cada vez mas cerca de la adolescencia, el verdadero protagonista es Kryten. Como Rimmer también es atemporal, para el que el tiempo vaya hacia delante o hacia atrás le resulta casi indiferente, pero la interacción con el entorno le provoca muy serios problemas morales, hasta el punto de que acaba literalmente fundido. Afortunadamente eso ocurrió en el futuro.

Ese matiz, el que los problemas de Kryten se solucionen viajando temporalmente hacia delante al pasado es la marca de fábrica de la serie, la que la hace grande y además de desternillante, fascinante. Posteriormente, ahora si, deberán enfrentarse a serios desperfectos en el StarBug (el módulo de salvamento del Enano Rojo) que pondrán en serio peligro su vida, y a ciborgs tan malignos que ni juntando a Darth Vader, sombras, borgs, klingosn cabreaos y romulanos estreñidos, se llegaría a la décima parte de maldad.

Y para acabar, una de vaqueros.

Sin duda, de los tres volúmenes publicados hasta la fecha, el mejor. Esperemos que nos trae ÚLTIMO HUMANO, la cuarta entrega.

© Francisco José Súñer Iglesias, (783 palabras) Créditos