CERTIFICADO C99+
CERTIFICADO C99+ Lluis Hernández i Sonali
Título original: Certificat C99+
Año de publicación: 2008
Editorial: La Galera
Colección: ---
Traducción: Paulino Rodríguez
Edición: 2008
Páginas: 160
ISBN:
Precio: 13 EUR

Esta novela fue ganadora del Premio Josep Maria Folch i Torres de novela juvenil en 2007. En realidad es una novela corta, (30.000 palabras en un cálculo apresurado) que se lee en poco menos de dos horas.

Yo nunca he entendido muy bien el concepto de literatura juvenil. Quizá porque soy de esos lectores producto de lecturas desordenadas desde su más tierna infancia, capaz a los trece años de embucharme en un día el típico best-seller del Círculo de Lectores, como EL PADRINO, AEROPUERTO o TENSIÓN, obras de más calado como EL VIEJO Y EL MAR, ÚLTIMAS TARDES CON TERESA o LA REGENTA, y finalmente novelas supuestamente más orientadas a aquella edad: ROBINSON CRUSOE, ORZOWEI, LA COLINA DE WATERSHIP.

En definitiva, que desde muy joven he hecho callo y las narrativas complejas no me suponían un problema, paradójicamente ha sido con los años cuando he ido tomando querencia por los estilos, propiamente, estilizados, los argumentos claros y directos y renegando de las complejidades inútiles, más orientadas al lucimiento del autor que a satisfacer al lector (por lo general, también comprador)

Pero una cosa es la sencillez y otra la simplonería, y en demasiadas ocasiones han caído en mis manos obras supuestamente dirigidas al segmento juvenil que pecan de eso, tratando al lector poco menos que de tontorrón. El arranque de CERTIFICADO C99+ me dio esa desagradable impresión cuando el autor intenta atacar una medio jerga juvenil para nada convincente, fundamentalmente porque las jergas juveniles son tan cambiantes como lo eran las corbatas de José María Carrascal, y ese intento de ganarse la complicidad del adolescente puede acabar, precisamente, aburriéndole. No obstante, el estilo remonta rápidamente el vuelo para hacerse simplemente sencillo, con lo que el protagonismo lo toma el argumento y el fascinante invento imaginado por Lluís Hernández.

Mediante un método harto complejo, que Hernández­ se encarga de bosquejar en la novela, es posible saber el tiempo exacto de vida que le queda a cualquier ser humano, independientemente de que la muerte sea por enfermedad o accidente.

Las consecuencias de este descubrimiento son demoledoras para la sociedad, y por eso el control del invento queda en manos de una Corporación a medio camino entre la empresa pública y la empresa privada, que se encarga de expedir unos certificados que garantizan que el poseedor del mismo estará vivo durante el plazo indicado. Así, un C5 garantiza que su poseedor no morirá antes de cinco años desde su expedición, un C1 implica un año asegurado de vida. Cuanto más alto es el certificado, más caro resulta, y lo que es peor, cuando no es posible extenderlo el peticionario puede estar bastante seguro a partir de cuando le llegará la muerte.

El certificado que da título a la novela, el C99+ es un certificado honorífico, una condecoración por servicios prestados a la Corporación o al Estado que, obviamente, no garantiza más de 99 años de vida, pero si el acceso gratuito y de por vida a todos los certificados que precise su poseedor.

Cualquier uso y abuso imaginable de los certificados es puesto en práctica, hasta el punto de que la ley que regula su uso es constantemente ampliada y modificada, previniendo esos abusos y preveyendo otros futuros. Desde la simple falsificación hasta la exigencia fraudulenta de certificados para acceder a un crédito o un puesto de trabajo, todo es posible, y la Corporación acaba teniendo su propia organización policial encargada de descubrir la mayor cantidad de fraudes posible.

La novela está estructurada en forma de pequeñas estampas que ilustran los efectos de los certificados en la sociedad, que beneficios y que peligros supone. Algunos episodios son anecdóticos, otros conmovedores y alguno termina revelándose como escalofriante.

El único pero que se puede poner son los breves fragmentos de la ley del Certificado que precede a cada episodio, redactados en algún caso de forma extrañamente desmañada, cuando lo que se espera de una ley es algo de fárrago y no un estilo casi coloquial.

© Francisco José Súñer Iglesias, (663 palabras) Créditos