LA LEGIÓN DEL ESPACIO
LA LEGIÓN DEL ESPACIO Alfredo Álamo y Federico Carroza
Título original: ---
Año de publicación: 2007
Editorial: Grupo AJEC
Colección: ---
Traducción: ---
Edición: 2007
Páginas: 132
ISBN:
Precio: 8 EUR

En el otoño de 2004 el serial de Alfredo Álamo EL CASO FOUCAULT estaba en su recta final, cuando me propuso iniciar un nuevo proyecto: una tira cómica de ciencia-ficción inspirada nada menos que en los celebérrimos Sturmtruppen de Franco Bonvicini Bonvi. Estas descacharrantes tiras cómicas eran (siguen siendo, de hecho) una salvaje sátira sobre la estupidez de la Segunda Guerra Mundial, y por extensión de cualquier guerra imaginable, vista desde los ojos de las tropas de asalto alemanas. La legión del espacio toma la estructura narrativa del fumetto italiano y lo transporta lejos y en el futuro, mantiene los personajes principales, aunque ciertamente suavizados, como son el sargento sádico, el comandante al borde de la incompetencia, el sádico médico militar, el cocinero implacable, y toda la soldadesca que entre lo torpe y lo ingenuo, a los que hay que añadir iconos básicos de la ciencia-ficción, como los aliens, los pulpos espaciales sorbecerebros y otras muchas referencias fácilmente identificables.

Tras unas cuantas pruebas de concepto Alfredo me presenta al fin la primera tira lista para publicar: TurboBlaster 30.000, en la que un fusco hipermusculado e inteligente da muestras de su mal carácter. El TurboBlaster por si mismo podría haber sido un genial personaje recurrente, y de hecho es el protagonista absoluto de las dos primeras tiras (la citada y ¿Estúpido? Idiota) pero sus apariciones posteriores fueron demasiado pocas. La cuestión fue que esa primera tira tuvo una acogida entusiasta, la segunda no fue menor, y poco a poco los legionarios cabezones se fueron abriendo hueco en el gusto de los visitantes del Sitio hasta convertirse en una de las secciones estrella, pero con problemas. En aquella época Fedde estaba desbordado por el trabajo y la regularidad de las entregas siempre estaba peligrando, incluso cuando la periodicidad era aún quincenal. Por mucho que insistí a Alfredo de la conveniencia de tener un colchón de seguridad para evitar pausas innecesarias sólo en una ocasión me enviaron cinco de golpe... lo que supuso que tardaran mes y medio en enviarme más material. Incluso hay alguna tira en la que los autores se ríen de si mismos a éste respecto.

Al poco tiempo se me ocurrió la idea, o por ser más exactos, me inspiré en la Tira Ecol para preparar un sencillo sistema de sindicación. Bastaba que cualquiera pegara un pequeño fragmento de código HTML en un lugar destacado de su página personal o blog para que una viñeta cambiante le avisara de que se había publicado una nueva aventura. El efecto fue fulminante, en los últimos momentos de La legión en el Sitio llegó a haber cerca de doscientos legionarios alistados, y visualizarse entre las 1500 y 2000 tiras al día. Tal difusión, y la calidad intrínseca de la mayoría de los guiones, tuvo un impacto claro, y así La legión del espacio lleva tres años consecutivos ganando el Ignotus al mejor cómic.

Más tarde, a finales del 2005, mientras seguía vivo el proyecto de Forminge, surgió la posibilidad de publicar la tira en papel. En aquel momento se planteaban dos problemas básicos, ni había material suficiente, ni el que había era susceptible de pasar por la imprenta. Finalmente Forminge pasó a fase de hibernación, pero la posibilidad de que los cabezones pasaran a negro sobre blanco no, y este libro lo demuestra claramente.

A primeros del 2007 Alfredo y Fedde decidieron dar un espacio propio a La legión. Desde hacía tiempo estaban trabajando en la reelaboración íntegra de todas las tiras, redibujándolas y creando versiones tramadas en blanco y negro para la creación del libro. Habrá quien se pregunte el porqué de esto, pero la explicación es muy sencilla, imprimir en blanco y negro es infinitamente más barato que en color, y así llegamos a este volumen, en el tradicional formato apaisado de los libros de tiras que ocupará un digno lugar entre los de Mafalda y Andy Capp.

No sólo se han producido cambios en coloreado de las tiras. La reelaboración ha introducido, por prudencia, cambios más sutiles. Así, la Planet Express ha dejado de ser la nave de los legionarios, aunque hace algún cameo ocasional. Cuestión lógica puesto que una cosa es el guiño satírico y otra el apropiarse de ideas ajenas en aventuras comerciales. La sustituta, la HMS Amor Harkonen no desmerece en absoluto.

Hay tiras para todos los gustos, desde las demasiado frikis (en su tiempo, fuente constante de reticencias por mi parte) y por tanto sólo comprensibles por una pequeña parte de su público potencial, hasta las absolutamente geniales como Misión especial, donde el Sargento y Bierczonski descubrían asombrados pruebas inequívocas de la curvatura del universo, o Viaje relativo en el que los legionarios comprendían al fin aquello de la diferencia entre los tiempos relativos del sistema en movimiento y el sistema bancario a velocidades cercanas a la luz. Precisamente en esa tira se ha perdido un chascarrillo simpático. Por error, Fedde rotuló ¡Maldito Esinstein! (sic.) con lo que el efecto cómico se reforzaba. En la elaboración se ha corregido la falta, pero los legionarios ya no quedan como cazurros incorregibles.

En resumen: un volumen divertido, con el valor añadido de material extra que no podrá encontrarse en Internet y que proporcionará al lector unos más que agradables momentos.

© Francisco José Súñer Iglesias, (876 palabras) Créditos