A TREE OF PALME
A TREE OF PALME Japón, 2002
Título original: Parumu no Ki
Dirección: Takashi Nakamura
Guión: Takashi Nakamura
Producción: Taro Maki
Música: Harada Takashi
Fotografía: Inoue Toshiyuki
Duración: 130 min.
IMDb:
Reparto: (voces) Akiko Hiramatsu (Palme); Megumi Toyoguchi (Popo); Daisuke Sakaguchi (Shatta); Yurika Hino (Koram); Kappei Yamaguchi (Roualt); Motomu Kiyokawa (Fou); Rikako Aikawa (Barron)
Comentarios de: Jorge Armando Romo

Hace poco tiempo, Canal 22, la televisora cultural por excelencia dentro de la ciudad de México, estrenó en su idioma original dos grandes obras maestras del anime japonés: NEON GENESIS EVANGELION y A TREE OF PALME. Los niveles de audiencia se incrementaron poderosamente y los fans no han parado de alabar la actitud de los directivos de aquella televisora y han solicitado más muestras de series de este tipo sin recibir respuesta. Obviamente que las protestas no se hicieron esperar. Yo creo que hay que darle tiempo a la televisora para que poco a poco pueda deleitarnos con más animación de este estilo debido a que su director, el escritor Jorge Volpi, tiene que ingeniárselas para mantener una televisión de calidad con el bajísimo presupuesto con el que dispone.

El anime cuenta con una larga producción de series y películas de una enorme calidad cinematográfica. La idea de la que parten sus creadores es muy sencilla: el público al que hay que dirigirse de ninguna manera consta de una bola de tontos, sino de personas inteligentes que son capaces de analizar e interpretar cualquier historia que se les ponga enfrente. Asimismo, el uso de tramas complejas y bastante bien estructuradas debe deleitar a los fans. Esto es lo que sucede con una de estas producciones que conseguí chutarme el otro día.

A TREE OF PALME es anime por excelencia, anime del muy bueno. Cuenta con una historia bellamente estructurada, personajes profundos y bien construidos con los que el espectador se puede identificar ampliamente, dibujos mezcla 2D/3D de una plasticidad tan elaborada que en ocasiones el espectador adquiere la sensación de poder palpar cada textura de la cinta.

Pero, ¿por qué me gustó tanto esta película? ¿Cumple las expectativas de un fan de la ciencia-ficción? En primer lugar, la historia épica que se manifiesta en pantalla es una mezcla de ciencia-ficción con toquecitos por aquí y por allá del género fantástico (por algo presentaron la peli como una cinta japonesa de fantaciencia) Esto no hace que se pierda el interés ni mucho menos. En segundo lugar, el personaje principal representado por un robot que busca su humanización consigue atraparnos al grado de encariñarnos con él debido a su forma de actuar y a su búsqueda: es una especie de Pinocho que al volverse humano representa en ocasiones lo bueno y lo malo de todos nosotros.

¿De qué trata? Palme es un robot construido a partir de madera del árbol sagrado de Kuroop: Un árbol que como mencionan los fans está hecho de una madera mística que se dice absorbe los recuerdos de las civilizaciones en las que hecha raíces. Al morir Xian, su gran amiga y dueña, automáticamente deja de funcionar y solamente se reactiva de vez en cuando al paso de unas extrañas aunque conocidas formas de vida voladoras: seres vivos similares a los organismos que habitan en ambientes marinos pero que son gigantescos y que vuelan despreocupadamente por doquier. Un día, la llegada de Koram, una mujer misteriosa que huye de un grupo de mercenarios, hace que el robot olvidado se reactive. Esta le encarga cuidar el Huevo de Touto, un extraño objeto tecnológico, y llevarlo a Tamas, un mundo que existe a grandes profundidades del planeta. De aquí en adelante, nuestro pequeño robot iniciará un viaje épico en donde conocerá a grandes amigos como Shatta, líder de un grupo de niños inadaptados así como a Popo: una chica muy parecida a Xian de la cual obtendrá un gran cariño y de la que se enamorará. Juntos, continuarán aquella peligrosa travesía enfrentando peligros biológicos y grupos de mercenarios para conseguir su meta.

Entre los aspectos cienciaficcióneros que podemos encontrar, destacan el funcionamiento de Palme como robot, los sofisticados vehículos de los mercenarios, las extrañas formas de vida (unas se parecen a los organismos marinos mencionados, mientras que otras son seres vivos completamente desconocidos) etc. Pero también entra el mundo de la fantasía cuando vemos que dentro de aquel objeto que resguarda Palme yace el espíritu de Koram, las transformaciones mágicas de nuestro robot en árbol, la destrucción del objeto tecnológico misterioso, la convivencia de seres humanos con otro tipo de seres fantásticos inteligentes (todo ocurre en la Tierra y nunca se menciona que éstos sean extraterrestres ni mucho menos) etc.

Entre lo que se lleva los aplausos del público, está la portentosa música que acompaña cada escena, la gran animación, la desarrollada psicología de los personajes y la interesante historia con un final completamente abierto. Una escena que impactará a todo espectador es donde el pequeño robot asesina a un pequeño ciervo: podemos percatarnos de que al humanizarse, Palme obtendrá al mismo tiempo los defectos de los seres humanos.

El título de A TREE OF PALME aún no cuenta con una traducción en español. Si observamos con atención la traducción del japonés al inglés, nos surge un juego de palabras. Tree significa árbol; Palm significa palmera. Si pronunciamos el título de la peli, nos sonaría como Un árbol de palmeras y tal cosa no existe. Con sólo decir palmera ya nos referimos al árbol. Ahora bien, leyendo el título, tenemos Un árbol de Palme en donde al pronunciar en inglés la última palabra casi no se nota la letra e (se pronuncia casi igual que Palm) Así pues, tenemos un interesante jueguito de pronunciaciones de habla inglesa con doble significado.

En conclusión, una de las mejores cintas de anime que me he topado que vale la pena ver por su complejidad y belleza y sobre todo, por el gran desarrollo de la personalidad de un robot en camino a humanizarse e ir adquiriendo estas cualidades a lo largo de la cinta. Palme busca intercambiar el artefacto que trae consigo al Árbol de la Vida por su humanidad, sin darse cuenta de que la está consiguiendo lenta e inexorablemente en su gran aventura.

© Jorge Armando Romo, (976 palabras) Créditos