PRÓXIMA
PRÓXIMA España, 2007
Título original: ---
Dirección: Carlos Atanes
Guión: Carlos Atanes
Producción: Marta Timón, Manuel Masera
Música: Xaviert Tort, Manolo Tena
Fotografía: Joan Babiloni
Duración: 116 min.
IMDb:
Reparto: Oriol Aubets (Tony); Anthony Blake (El Mensajero); Manel Solás (Félix Cadecq); Abel Folk (Néstor); Joan Frank Charansonnet (Lucas); Hans Richter (Gabriel); Karen Owens (Natalia); Manuel Masera (Goknur); Beatriz Urzáiz (Princesa Ío)

Si la producción española de películas de ciencia-ficción es ya de por si escasa, los pocos esforzados que se lanzan a llevar adelante un proyecto dentro del género que vaya más allá del cortometraje son menos, y si además ese proyecto es independiente y con un presupuesto ínfimo, la película se convierte en una sorprendente rareza.

PRÓXIMA es pura ciencia-ficción, de eso no hay duda, y de que está hecho con cuatro duros y mucha ilusión tampoco. Rodada a caballo entre Barcelona, Lérida, Huelva y Río Tinto, está a medio camino entre una comedia costumbrista y un road-movie galáctico.

Tony (Oriol Aubets) es un obsesionado con la ciencia-ficción y los videojuegos, es decir, un friki. El absoluto monotema en el que se ha convertido su vida hace que naufrague su relación de pareja con Natalia (Karen Owens) el videoclub especializado que regenta se vaya a pique y tenga una vida social, por llamarla de algún modo, dispersa. Durante una convención de ciencia-ficción el escritor Félix Cadecq (Manuel Solás) anuncia, ante la rechufla general, que un extraño personaje llamado El Mensajero (Anthony Blake) le ha revelado el fin de la civilización y el contacto con visitantes extraterrestres. Tony, sin embargo, le cree... y a partir de ese momento se desatan toda una serie de acontecimientos que ni él mismo hubiera sido capaz de soñar.

La película hará sonreírse a los aficionados al género, sobre todo los más combativos, los que no hacen más que acusarse mutuamente de frikis. Las actitudes de Tony están calcadas de tantos y aficionados a... evadirse de la realidad. Él, desde luego, lo hace. Las continuas referencias a obras y temas del genero son constantes. Elaborar una lista de todos los guiños que hace Carlos Atanes sería ocioso por inacabable, desde chistes trekies hasta la versión musicada de LA GUERRA DE LOS MUNDOS. Incluso llega a reinventar la rueda, la localización de Corta Atalaya en las minas de Rio Tinto (Huelva) recuerda poderosamente a EL MUNDO DEL RÍO, de Philip J. Farmer, y el interrogatorio de Tony al episodio INTERSECCIONES EN TIEMPO REAL de la serie Babylon 5.

Quizá el mayor pecado de la película es su excesiva duración. Ciertas escenas podrían haberse acortado de forma notable (la búsqueda de El Mensajero) resuelto de otra manera (la confusa escena del rapto) e incluso haber prescindido de ellas (el vagar de Tony por la ciudad con su desvencijado R-11)

El trabajo de los actores también es descompensado, Oriol Aubets resulta convincente en la primera parte, en su presentación como friki irredento y durante su progresiva conversión a las revelaciones de Félix Cadecq. Sin embargo, no termina de cuajar como héroe (antihéroe más bien) galáctico. Cortas y solventes intervenciones de Karen Owens, Beatriz Urzáiz como Princesa Ío, Joan Frank Charansonnet como Lucas­, el amigo descreído de Tony, y Manel Solás.

Mención aparte la de Abel Folk, magnífico como siniestro torturador y Hans Richter, introduciendo a Tony en la extraña comunidad de Próxima.

En el lado de las curiosidades la participación del mago mentalista Anthony Blake. Él mismo no se considera un actor (a lo sumo, actor de un solo papel: él mismo) También es posible ver, prácticamente haciendo de si mismo, a un conocido articulista: Alfonso Merelo, e incluso (cosas de la cortedad del presupuesto) al propio productor, Manuel Masera, transfigurado en amigable capadocio.

Atanes considera que es posible hacer películas del género sin depender hasta el último fotograma de escenas espectaculares. Las pocas en las que hacen presencia los efectos especiales se trata del viaje de Tony hasta Próxima a través de brillantes y coloridas nubes de polvo cósmico, escenarios curiosamente alejados de los profundos espacios estrellados, pero esencialmente vacíos, habituales en la mayoría de las películas de ciencia-ficción. Aparte de eso, algún decorado y ambientes también generados por CGI, escenario puro, nada de explosiones espectaculares ni trucos de magia (Blake tampoco los hace)

En definitiva, una película con un punto de ironía y mala leche en la que muchos se verán retratados (o al menos verán retratado a alguien conocido, y no, no hablo de Merelo) con un final valiente por cuanto no se echa para atrás en el último momento (como sucede demasiado a menudo con obras similares, como EL CORAZÓN DEL GUERRERO) y que demuestra que, incluso con cuatro perras, es posible hacer cine de ciencia-ficción en España. Eso si, que nadie espere ver un espectáculo hollywoodiense, es cine independiente y de bajo presupuesto. Con todo lo que eso significa en cuanto a la forma de abordar la narración y la limitación de medios.

© Francisco José Súñer Iglesias, (768 palabras) Créditos

Yo soy un simple y aficionado a la ciencia-ficción, a leer, a ver películas y a otras muchas cosas que, por supuesto, no contaré aquí y si lo recalco es porque en el mundo del cine, sus técnicas y lenguajes soy absolutamente lego y puestos a deciros mi opinión sobre una película conviene que quede constancia.

Hace uno días tuve el placer de asistir a la proyección de PRÓXIMA, segunda película del director Carlos Atanes, una historia de ciencia-ficción, rodada en formato digital, con un presupuesto bajísimo y mucho entusiasmo por parte de actores, productores, directores y demás componentes del equipo.

Parece, según los que dicen saber de esto, que tales circunstancias la condenarán al ostracismo o a un duro peregrinar por esos mundos de los dioses del cine en busca de distribución y promoción, de modo que estad atentos a los canales alternativos, que os merecerá la pena ver una de las pocas películas de ciencia-ficción rodadas en España.

La película es un homenaje a los locos por este género, esos que centran su vida y obra en él, renunciando por el camino a relaciones sociales y trabajo, encerrados en una fantástica y absurda búsqueda de los sueños de la infancia. La narración de las aventura del protagonista está llena de guiños que harán sonreír a los que muchos compartimos ilusiones parecidas, ilusiones que fuimos dejando en pro de ser adultos, responsables y paganos de hipotecas, porque ya se sabe lo que pasa con los sueños imposibles, al final... El final a mi no me gustó demasiado, no por el hecho en sí sino por la forma de resolverlo, pero tendréis que ver la película para saber porqué.

No es un peliculón y la escasez de medios se nota en casi todos los niveles, según la define su director, es ciencia-ficción de ideas no de grandes efectos especiales aunque los pocos que tiene son bastante aceptables. La historia plantea una estructura clásica: presentación del protagonista y su mundo, desencadenante de la aventura, desarrollo y fin, pero sus dos horas de duración (metraje, creo que se dice en este gremio) me parecieron un poco excesivas y en algunos momentos falta tensión emotiva, diálogos y escenas que trasmitan la fuerza de las pasiones que mueven al protagonistas, en lugar del triste discurrir de horas que parece su vida.

No, no es un peliculón pero si una buena película en su medida y su contexto, y pasados los días me quedan ganas de volver a verla porque tiene su punto de originalidad, de producto genuino.

© Jacinto Muñoz, (427 palabras) Créditos