LOS CUATRO FANTÁSTICOS Y SILVER SURFER
LOS CUATRO FANTÁSTICOS Y SILVER SURFER EE.UU., 2007
Título original: 4: Rise of the Silver Surfer
Dirección: Tim Story
Guión: Don Payne y Mark Frost
Producción: Avi Arad, Bernd Eichinger, Ralph Winter
Música: John Ottman
Fotografía: Larry Blanford
Duración: 92 min.
IMDb:
Reparto: Ioan Gruffudd (Reed Richards); Jessica Alba (Sue Storm); Chris Evans (Johnny Storm); Michael Chiklis (Ben Grimm); Julian McMahon (Victor von Doom); Kerry Washington (Alicia Masters); Andre Braugher (General Hager); Laurence Fishburne (Silver Surfer (voice)); Doug Jones (Silver Surfer); Beau Garrett (Capitán Frankie Raye)
Comentarios de: Carles Quintana

Después del éxito de la primera entrega, era inevitable que se rodase una nueva película sobre este grupo de superhéroes, cuyo creador, Stan Lee, hace una breve aparición. Su principal característica es la corta duración, una hora y media escasa en un momento en que el público se ha acostumbrado a las dos como poco. Y esto produce que al final deje la sensación de que sabe a poco, que podría muy bien haber sido más larga sin perder un ápice de emoción.

La aventura no falta. Gracias a que los personajes ya son conocidos, la película entra directamente en la acción sin ningún tipo de introducción. Así, vemos a un alto militar visitar el edificio Baxter para hablar con el doctor Richards de ciertos extraños fenómenos atmosféricos que han tenido lugar por todo el planeta y pedirle ayuda. Por cierto, que aparece Roberta, la conocida recepcionista robot del piso, aunque sea en forma de holograma.

Es inevitable buscar puntos de contactos entre esta película y otras producciones. El más obvio es que cuando Reed Richards Mister Fantástico (Ioan Gruffudd) está buscando la solución a un grave problema, la solución le viene de forma realmente inesperada. Es lo mismo que con el protagonista de House. Por otra parte, es divertido constatar que incluso en el día de su boda, no puede dejar de lado sus inventos, lo que recuerda a EL PROFESOR CHIFLADO.

Y existe otro digno de mención, éste especialmente divertido, que nos entronca con el mundo de la fantasía. La película empieza cuando hace ya varios meses que son un grupo de superhéroes. En ese intervalo, han tenido lugar cuatro intentos de boda entre Richards y Susan Storm La Mujer Invisible (Jessica Alba) Los primeros minutos de visionado están ocupados por el quinto, que está siendo objeto de una cobertura informativa realmente impresionante.

Es tanta la atención que les destinan los medios que puede parecer excesiva para el espectador, aunque se acepta por exigencias del guión. De todas formas, el asedio a que son sometidos no tiene importancia en comparación a que cuando la aparición de Silver Surfer (Laurence Fishburne) hace presagiar que en esa ocasión tampoco podrán acabar, deciden acortar la ceremonia con resultados muy cómicos. Ocurre lo mismo en LA PRINCESA PROMETIDA.

Ahondando en el personaje de Sue, se ha de comentar que es bastante parecida a como se la presenta en el cómic, una mujer madura y responsable. Lo único que merece una especial atención es que cada vez que aparece de civil, lo hace con un vestido diferente. Es como si una empresa de moda la hubiese elegido para hacer propaganda de sus productos. Es cierto que es un poco coqueta y a lo largo de los años cambia de peinado varías veces, pero sin pasarse.

Sobre Victor Von Muerte (Julian McMahon) por una parte es el de siempre, un científico que quiere el poder absoluto. Pero por otro lado es demasiado cercano a los protagonistas, llegando a tratar a los miembros del cuarteto como iguales. Esto choca mucho con la idea que se desprende del monarca de Latveria, por cierto han utilizado Praga como la capital de dicho país, a partir de lo que aparece en los cómics.

Relacionado con esto, está el hecho que la razón que colaboren juntos tiene mucho que ver con el título de la película. Silver Surfer Estela Plateada es el mensajero de Galactus, un ser galáctico tan antiguo como el universo, que está poseído por un hambre insaciable que lo lleva a comerse mundos habitados. Es precisamente en una espectacular introducción donde se asiste a la muerte de uno de estos planetas.

A continuación, el espectador descubre que el siguiente de la lista es la Tierra y hacía allá se dirige el surfeador de plata, a prepararlo todo para la llegada de su amo ocho días más tarde. Aunque como la mayoría de ocasiones en que aparece lo hace en escenas de acción, de manera que su psicología no se desarrolla demasiado, el personaje no ha sufrido muchas variaciones respecto el original literario.

Esto es de agradecer, ya que el Galactus cinematográfico tiene poco que ver con el gigante de origen claramente humano de los tebeos. Aquí es sólo una nube de energía del tamaño de la órbita terrestre. Lo único reconocible es lo que parece el casco que le rodea la cabeza y que es visible durante unos segundos. Es cierto que así el espectador ve mejor que es una fuerza de la naturaleza. Pero se encuentra a faltar algo.

Otro personaje que ha experimentado excesivos cambios es el de Johnny Storm La Antorcha humana (Chris Evans) Aunque muchas de sus reacciones, que hacen posible la mayoría de momentos divertidos de la película, corresponden a su edad biológica, hay algunos momentos en que es demasiado maduro, adelantándose en años a lo que ocurre en el cómic. Eso se nota sobretodo en la batalla final y en sus relaciones con las mujeres, aunque esto con reservas.

Es precisamente en el campo de sus novias que hace su aparición la capitana Frankie Raye (Beau Garrett) Es interesante su evolución, tal vez un poco demasiado forzada, de una militar fría a una mujer enamorada del miembro más joven del cuarteto. Pero eso no es lo importante. Lo es que en el cómic se convierte en un momento dado en heraldo de Galactus y es inevitable preguntarse si ocurrirá lo mismo en una hipotética tercera película.

Ben Grimm La Cosa (Michael Chiklis) el cuarto miembro de los 4F, es posiblemente el que más ha cambiado de todos. Sin duda gracias a la influencia de su novia, Alicia Masters (Kerry Washington) ha aceptado su condición y su personalidad ha derivado hacia el uso de la violencia que tanto le caracteriza en el cómic. Así en un momento dado comenta que su modo preferido de morir sería luchando.

Una interesante innovación es la aparición del fogoplano, nave personal del grupo. Su principal característica es que puede dividirse en cuatro naves diferentes, una para cada uno de los miembros del cuarteto. Está muy bien. El problema es que Richards la ha estado construyendo en secreto y sólo él sabe como se pilota. Así que no deja de llamar la atención lo bien que se desempeñan los otros tres con su parte cuando se produce la separación.

Sin duda para reforzar el hecho de que la amenaza es global, la acción no se circunscribe en exclusiva a la ciudad de Nueva York. Y eso siempre es de agradecer en una película de factura estadounidense. Así, además de Latveria, aparecen una bahía japonesa, la planicie de Gizeh en Egipto y el centro de la ciudad de Londres. De hecho, allí tiene lugar una escena realmente espectacular, sino fuera por algunas incongruencias que se detectan.

Un aspecto que no puede faltar en una película de este tipo es el de los efectos especiales, omnipresentes en las escenas de acción, que sin ellos serían muy pobres. Están tan bien hechos que cuesta diferenciar las partes en imagen real y los trozos creados con el ordenador. Y son fantásticos, nunca mejor dicho. Ahí está por ejemplo el agujero que se abre en el centro de Londres por donde se vacía el Támesis.

Últimamente parece que es costumbre en Hollywood criticar la actual política exterior de su país. Y en esta ocasión se refieren a un aspecto muy delicado. Parte de la película tiene lugar en una base secreta del U. S. Army, situada en plena Siberia, donde se tortura a cierto personaje con el fin de obtener información. No es nada difícil encontrar cierto paralelismo entre esta instalación y las prisiones secretas de la CIA repartidas por todo el mundo.

En resumen, estamos ante una buena película, mejor que la anterior, pero no perfecta, aunque teniendo en cuenta que este tipo de cintas se dirigen sobre todo al público adolescente, tampoco es tan importante. Ahora, sólo queda por saber si se rodará una tercera parte y si es así, de que tratará.

© Carles Quintana i Fernàndez, (1.334 palabras) Créditos