POLICÍA SIDERAL
POLICÍA SIDERAL Juan Antonio Fernández
Título original: ---
Año de publicación: 2000
Editorial: Asociación Cultural Mundo Imaginario
Colección: Libro Andrómeda Nº 3
Traducción: ---
Edición: 2000
Páginas: 140
ISBN:
Precio: 8 EUR

Cabría esperar que en una antología cuyo título es POLICÍA SIDERAL encontrásemos una serie de relatos que girasen en torno a un cuerpo policial dedicado a mantener la paz en un espacio más o menos extenso de nuestra galaxia. La realidad no es así, es un título de conveniencia que esconde tres relatos en los que se mueven tres detectives, dos de ellos pertenecientes a organizaciones gubernamentales terrestres y otro que actúa por libre.

La calidad de los mismos es irregular, siendo mediocre en los dos primeros y excelsa en el tercero.

Vayamos al argumento. En CIENTO OCHENTA LATIDOS, el primero de los relatos, Fabio López un detective atormentado por la muerte de su mujer a manos de un traficante de drogas debe resolver un doble asesinato en el asteroide Ceres. Las circunstancias hacen prácticamente imposible que haya una tercera persona implicada. El punto fuerte del relato es el suspense que rodea al asesinato. Su punto débil, la linealidad con que están definidas ciertas situaciones.

EL CRIMEN MÁS GRANDE DEL MUNDO es sin duda el más flojo de los tres cuentos de esta recopilación. Acude al tópico del detective a sueldo que debe encontrar al empleado deshonesto que ha huido de la Tierra con una cantidad desorbitaste de dinero y un secreto industrial.

LA ZONA OSCURA es el mejor de todos, el que he calificado como excelso. La humanidad ha visto como los alienígenas han establecido protectorados en su territorio so pretexto de que nuestra sociedad no está preparada para gobernarse a sí misma. Paralelamente se ha tenido que crear un cuerpo policial para cazar a los revo, androides que fallan y se vuelven contra sus amos. La persecución del androide averiado es el eje central del cuento.

El punto fuerte del cuento se encuentra en la narración maravillosa de lo que siente el mejor de uno de estos policías cuando persigue a los revos huidos. Eso y la reflexión filosófica que se produce al final del cuento.

© José Joaquín Ramos de Francisco, (328 palabras) Créditos