EL NIDO DE LAS ÁGUILAS
EL NIDO DE LAS ÁGUILAS Stefano Vietti, Fabio Jacomelli
Título original: ---
Año de publicación: 2002
Editorial: Aleta Ediciones
Colección: Nathan Never nº 23
Traducción: Jesús Huguet
Edición: 2007
Páginas: 98
ISBN:
Precio: 5 EUR

Creo que me quité del cómic allá por el año 1997. Hasta aquel momento mantenía viva la llama gracias a que había convertido en una costumbre comprar a primeros de mes El Vívora junto a alguna revista de bicis de montaña, la consabida revista sobre informática y alguna colección por fascículos. Pero en marzo de aquel año cerraron el centro de trabajo donde estaba y me trasladaron a otro. Seguí comprando las revistas sobre bicis e informática, pero El Vívora no. Se había escorando tanto hacia el porno, y de los viejos contenidos gamberros y rompedores quedaba tan poco, que había dejado de interesarme, así que dejar de comprarla fue casi natural.

Desde entonces creo que sólo he comprado ocasionalmente algún Superlópez y lo que va saliendo de Asterix, y ya está. Cogiendo polvo por las estanterías están las viejas colecciones de 1984­ y Zona 84, Creepy, Metropol, (y obviamente El Víbora) una buena cantidad de Totems, unos cuantos mangas, y algunas otras revistas que en los 80 tuvieron su época dorada. Sin embargo, durante estos diez últimos años, y aparte de lo comentado, me he quedado completamente desconectado de lo que se ha hecho en el cómic. He oído algo acerca de un tal Frank Miller y las adaptaciones al cine de algunas de sus obras, o de otro tal Alan Moore y las adaptaciones al cine de algunas de sus obras, pero nada interesante, además del tufo a superhéroes que desprendían esta y otras cosas (soy pro línea clara europea y los supers siempre me han resultado... dejémoslo en puro empalago yanki)

Por eso tener en las manos este volumen de las aventuras de Nathan Never me ha resultado curioso y extraño. Pura Línea Clara Europea tradicional. Hay que puntualizar que el concepto de Línea Clara no sólo se refiere a un estilo de dibujo nítido y bien perfilado, también es perceptivo un guión con un argumento estructurado y a ser posible lineal, nada de experimentos existencialistas ni follones filosóficos, historias, que pueden ser todo lo complejas que se quiera, pero con su correspondiente principio y final.

En ese sentido este EL NIDO DE LAS ÁGUILAS cumple a la perfección. Dejando de lado el problema que supone ser un episodio de las aventuras de Nathan Never (que no he terminado muy bien de saber a que se dedica, parece ser un agente secreto o algo así) la historia que se cuenta es muy concreta: un capítulo más del conflicto entre la Tierra Madre y las díscolas Estaciones Orbitales, aderezado por diversas conspiraciones en el gobierno, en la cúpula militar y el mangoneo interesado de un magnate rico y poderoso hasta la inverosimilitud. El guión de Stefano Vietti es impecable, manejando con habilidad las diversas líneas argumentales y el dibujo de Fabio Jacomelli, sin ser espectacular, acompaña perfectamente la historia.

En cuanto al relato en si mismo no deja de ser rutinario y se reduce a una serie de conspiraciones dentro de conspiraciones dentro de conspiraciones con una mano poderosa por encima de todas ellas que hace y deshace a su antojo. Efectista y eficaz, sobre todo cuando está bien contado, como es el caso, pero particularmente ya estoy un poco saturado de tanta doblez florentina, aunque también tengo que reconocer que en muy poco tiempo he leído varias novelas que tratan historias muy similares.

No es que este episodio de Nathan Never me vaya a volver a hacer comprar cómics regularmente, pero si me ha servido para asomarme, aunque sea mínimamente, al panorama actual, y darme cuenta que se siguen haciendo cosas más que dignas y que el mercado parece tener buena salud.

© Francisco José Súñer Iglesias,
(606 palabras) Créditos Créditos