MARCA DE FUEGO
MARCA DE FUEGO Daniel Bilbao
Título original: ---
Año de publicación: 2007
Editorial: Huerga & Fierro
Colección: Narrativa nº 285
Traducción: ---
Edición: 2007
Páginas: 411
ISBN:
Precio: 20 EUR

El género postapocalíptico está tan sobado que resulta extraño encontrar alguna variante interesante. Las pautas que sigue son claras y sencillas: en un mundo destrozado tras esta o aquella catástrofe (hasta la primera guerra mundial de origen desconocido o invasión extraterrestre, nuclear durante la guerra fría, ambiental desde que chinos y rusos cayeron en brazos del capitalismo salvaje) la civilización se ha ido al carajo, retrocediendo a un estado a caballo entre la alta Edad Media y el renacimiento tardío con una capa gruesa de ambientación steampunk pero con utillaje de finales del siglo XX. Por supuesto, todos los personajes son sucios, harapientos y violentos, en definitiva, supervivientes natos de higiene personal aperiódica. El protagonista principal es un Gran Macho Solitario (también es canónico una Gran Hembra Solitaria, un Gran Niño Solitario no, por obvias cuestiones antropométricas) y la organización social se articula alrededor de múltiples variantes de ciudades estado con tribus satélites y bandas de incontrolados con las que el Gran Macho Solitario se enfrenta. En ocasiones, hasta han sobrevivido algunos restos de la anterior organización gubernamental a los que nadie toma demasiado en serio. Ah, y el ambiente es reseco hasta decir basta (A no ser que Ballard ande metido por medio) y hace un calor de mil demonios o un frío de espanto, depende de la latitud y la época del año.

Con estos mimbres (matizados de mil formas) se han escrito cienes y cienes de novelas y rodado decenas de películas, todas ellas situadas mayormente en el Medio Oeste o California y llenas de los mismos topicazos.

Por eso MARCA DE FUEGO resulta todo un hallazgo. Nada de California ni WASP venidos a menos; todo transcurre entre La Mancha y Andalucía Oriental, constituidas en una nueva Al-Andalus, donde varias ciudades-estado han mantenido un rescoldo de civilización tras una revolución monumental que acabó con España como Unidad de Destino en lo Universal. Al-Andalus, no obstante es un territorio aislado y empobrecido, en el resto del mundo quienes mandan son las Marcas Globales, estadio último de las multinacionales de toda la vida, que se reparten no ya los mercados, sino la misma estructura social y legal. Para las Marcas, Al-Andalus es irrelevante, no hay nada que se le pueda comprar y nada puede comprar, sin embargo, hay algo que Al-Andalus si tiene y que a las Marcas les interesa, y mucho. Durante la revolución de 2025 el entorno de Marbella, plagado de mafias y refugio de grandes fortunas, mantuvo el orden gracias a los matones y servicios de seguridad privados. A raíz de ello se convirtió en una isla de encanto mediterráneo en mitad de la barbarie. Grandes hoteles y complejos de ocio la pueblan para solaz de los ejecutivos de las Marcas y, en general, para quien pueda pagarse la estancia allí, pero a Marbella le falta algo que Al-Andalus, aunque no en abundancia, si tiene: agua. Será pues la disputa de ese bien escaso lo que provocará el conflicto entre las Marcas y las ciudades estado.

Entreverados e imbricados entre las negociaciones y conspiraciones se producen una serie de asesinatos en la estepa manchega. Todo hace sospechar que se trata de un psicópata que anda suelto y un Hombre Bueno (justicia, ley y orden en una sola mano) Eneko Amboto, alias Bolto, se pone manos a la obra para descubrirlo, pero el consejo de Al-Andalus decide que acompañe a la delegación que irá a Marbella a negociar con las marcas, lo que contraría a nuestro héroe, aunque le hará vivir grandes aventuras y descubrir curiosísimas cuestiones.

Daniel Bilbao tampoco ha podido sustraerse a la moda actual de incluir maquinaciones urdidas hace quinientos años por misteriosas ordenes religiosas (en este caso la Orden de Calatrava) Vale que no son los templarios, pero sirven igualmente, y con buen aprovechamiento.

MARCA DE FUEGO está escrita con agilidad y un tanto de descuido. Una última revisión no le hubiera venido nada mal puesto que pequeñas inconsistencias la salpican aquí y allá, por ejemplo, a Bolto le quitan en un momento determinado su preciosa pistola que consigue sustituir al poco por un revólver, desconcierta pues que antes de recuperarla la desenfunde en vez del revolver. La prosa tampoco es espectacular, de estilo sencillo y correcto al servicio de la historia, por otro lado, el trabajo de Daniel Bilbao a la hora de engarzar todas las piezas que componen la novela y darles relieve con pequeñas subtramas es notable. En ese sentido no quedan cabos sueltos y todo acaba convergiendo con suavidad, aunque se hubiera agradecido un final más espectacular.

En definitiva, una novela que sin ser perfecta resulta muy interesante y hará pasar unas horas realmente entretenidas al lector.

© Francisco José Súñer Iglesias, (785 palabras) Créditos