EL DRAGÓN ESTELAR
EL DRAGÓN ESTELAR Víctor Conde
Título original: ---
Año de publicación: 2007
Editorial: Timun Mas
Colección: ---
Traducción: ---
Edición: 2007
Páginas: 330
ISBN:
Precio: 17 EUR

Víctor Conde no se ha cortado ni un pelo y se ha lanzado a la escritura de lo que parece ser una saga interminable... si se vende bien, claro. No hace falta ser un lince para llegar a esta conclusión: aunque la novela tiene un final claro y definido, se dejan tantos cabos sueltos y tantas promesas de venganza al viento que si, como digo, Timun Mas recupera la inversión y consigue sacarle un buen dinerito a este libro seguro que tendremos una continuación, y tras esta, otra, y otra, y otra...

Lo cierto es que EL DRAGÓN ESTELAR está pensada para ser un superventas entre un segmento de mercado muy definido, el de los preadolescentes empapados de toda una cultura timunmasera, permítaseme la expresión, que va desde los warhammer 40.000 hasta todas las dragonadas habidas y por haber, pasando por leyendas élficas y enanescas, salpimentada por transformers y manga a raudales, y decenas de referencias más que no he sido capaz de captar, pero que en vista del tono general del libro, están ahí, seguro. Para hacer más fácil la digestión todas estas referencias no están sutilmente engarzadas en el libro, se ofrecen casi sin transformación desde los originales respectivos, hasta con algún que otro brochazo grueso.

La cosa va de una intrépida capitana estelar que salva por los pelos a su nave (sin poder hacer nada por el resto del convoy colonial) y tripulación de ser destruidos por los malos malosos de la historia, los quimerianos, gracias a que es capaz de atravesar justo a tiempo una puerta de salto, de las muchas que una desconocida civilización (¡Ah! Babylon 5, StarGate, EL AVATAR...) dejó plantadas por el universo conocido y más allá. Sin embargo, no podría haberlo hecho sin la ayuda de un extraño sujeto que camuflado entre los quimerianos atacó a éstos por retaguardia, haciéndoles perder la necesaria concentración. El caso es que el desconocido consigue saltar con su transformer junto a la nave de la capitana y a partir de ahí echa una manita (es una especie de híbrido entre Desgwazenager y Brus-Li) a los pobres colonos supervivientes, una extraña mezcla de humanos, elfos, enanos y gentes de extraña procedencia.

Al tran-tran, llegan al planeta destino y en él se encuentran una magia muy mágica. La cosa se va complicando poco a poco con la aparición de dragones, guardianes de los dragones, más malos, seres que son la maldad pura, traidores, retraidores, etc., etc., etc. Todo, por supuesto, a un ritmo frenético, con unas situaciones mayormente desaforadas, unos planteamientos desquiciados y violencia, mucha y sanguinolenta violencia, incluso hay ¡sexo! o algo así.

La novela empieza bien, batallas espaciales, colonización y terraformación de exoplanetas, algo que parece una conjura planetaria... una space-opera con visos de ser interesante, pero cuando se leen las palabras elfo, enano y espada se empiezan a encender todas las señales de alarma, aunque una vez comprobado que Víctor Conde no se ha complicado la vida y ha usado tópico tras tópico, se comprende que se trata de una obra fabricada a la medida para un público muy concreto y se puede situar la novela en su justo espacio. Con todo hay un bajón notable en la segunda parte, el empeño por mantener hasta cuatro hilos simultáneos penaliza mucho el ritmo de la narración, y si bien todos ellos convergen finalmente, no es menos cierto que al menos dos sobran.

Como digo, libro lleno de lugares comunes, sin ningún tipo de complicación, especialmente dirigido a adolescentes que quieran sentirse cómodos sin salirse de sus lecturas habituales.

© Francisco José Súñer Iglesias, (596 palabras) Créditos

Cuando cae en tus manos un ejemplar de esta obra tienes la impresión de tener un libro de calidad por el mino con que han sido tratado y eso se nota en el gramaje del papel, en la tipografía de las letras y en la ausencia de erratas que presenta.

En cuanto a su contenido, nos encontramos ante una novela destinada primordialmente a un público juvenil pero que puede ser disfrutada por uno más adulto que solo quiera pasar un rato entretenido.

Formalmente es una space opera en la que la humanidad y otras ocho especies genéticamente compatibles entre sí y la especie humana están en guerra con un enemigo formidable: la quimera, ser al que muy pocas personas han visto.

No obstante esta guerra, la novela se inicia con una escaramuza entre unas naves colonizadoras y una patrulla de las huestes de la quimera. Del enfrentamiento se salvará una nave de los buenos que llegará a Furony, un extraño planeta terraformado hace innumerables siglos y que esconde un secreto que ayudará a vencer a la quimera.

El desarrollo de la obra es sencillo y directo durante gran parte de la misma complicándose hacia el final donde se añadirán tramas y subtramas que enriquecen la novela.

En definitiva Víctor Conde ha cuajado una excelente novela

© José Joaquín Ramos de Francisco, (215 palabras) Créditos