ALIENS, EL REGRESO
ALIENS, EL REGRESO EE.UU., 1986
Título original: Aliens
Dirección: James Cameron
Guión: James Cameron
Producción: 20Th Century Fox
Música: James Horner
Fotografía: Adrian Biddle
Duración: 137 min.
IMDb:
Reparto: Sigourney Weaver (Ellen Ripley); Carrie Henn (Rebecca «Newt» Jorden); Michael Biehn (Dwayne Hicks); Lance Henriksen (Bishop); Paul Reiser (Carter Burke); Bill Paxton (Hudson); William Hope (Gorman); Jenette Goldstein (Vasquez); Al Matthews (Apone); Mark Rolston (Drake); Ricco Ross (Frost)

ALIENS, EL REGRESO, demostró, al igual que STAR TREK II, LA IRA DE KHAN cuatro años antes, que no siempre es cierto eso de que nunca segundas partes fueron buenas. Porque este film, concebido como una tardía secuela del genial ALIEN, EL OCTAVO PASAJERO, dirigido por Ridley Scott en 1979, posee una calidad técnica y artística que le sitúa casi a la misma altura que su gloriosa predecesora.

Todos recordamos cómo acabó el film de Scott. Pues bien, la acción de ALIENS se inicia con el rescate de la nave salvavidas en la que viaja Ellen Ripley, en estado de hibernación. Nuestra heroína ha pasado nada más y nada menos que 57 años en animación suspendida, vagando a la deriva por el espacio profundo. Ya recuperada y en la Tierra, Ripley descubre, horrorizada, que el planeta LV-426, el lugar en el que encontró el ser alienígena que exterminó a toda su tripulación, ha sido colonizado por la humanidad. Ripley narra su historia, pero nadie parece creerla. Sin embargo, cuando se interrumpe el contacto por radio con la colonia establecida en LV-426, las autoridades deciden enviar una nave para investigar lo sucedido.

Ripley acepta formar parte de la expedición en calidad de asesora, pues sigue obsesionada con el monstruo espacial que aniquiló a la tripulación del carguero Nostromo. Dicha expedición estará formada por una unidad de Marines Coloniales, que vienen a ser algo así como los Navy Seals del futuro. Una vez en el LV-426, los aguerridos guerreros espaciales comenzarán a ser exterminados por los aliens, que han aniquilado la colonia humana y se están reproduciendo a marchas forzadas. Para defender su propia vida y la de los pocos supervivientes, entre los que se encuentra una niña de unos diez años que ha logrado sobrevivir sola en un mundo plagado de monstruos, Ripley se verá obligada a luchar sin cuartel contra las abominables criaturas y su pavorosa Reina.

ALIENS es una secuela un tanto atípica. Lo normal hoy día es que si una película tiene éxito, inmediatamente se filma una segunda parte para aprovechar el filón. Aunque ALIEN, EL OCTAVO PASAJERO fue un exitazo, tanto a nivel comercial como de crítica, a nadie se le ocurrió filmar una continuación en 1980, por ejemplo. Hubo que esperar siete años para que James Cameron, que ya había realizado TERMINATOR, una de las cumbres de la ciencia-ficción cinematográfica de los años ochenta, se interesara por el bichejo imaginado por Carlo Rambaldi.

Además de mantener magistralmente la atmósfera oscura y claustrofóbica del film de Scott, ALIENS aclara las incógnitas planteadas en esa primera película acerca del ciclo de vida de esas interesantísimas y espantosas criaturas. Hay que precisar que el ciclo de vida de los aliens que vemos en este film no es el que Scott había imaginado en la película original, en la que se suprimieron varias escenas consideradas demasiado explícitas para mantener el misterio sobre la verdadera naturaleza de la criatura. Gracias a esto, Cameron y compañía pudieron crear toda la estructura de la colonia alien, minimizando las incongruencias dentro del film.

La película de Scott creó el concepto de la criatura asesina, casi invencible, y estaba planteada como una historia de terror claustrofóbico en el espacio. La de Cameron también apuesta por el terror y la claustrofobia, pero añadiéndole unas eficaces escenas de acción propias casi de un film bélico. Este explosivo cocktail de horror, acción y ciencia-ficción devino en uno de los éxitos más clamorosos del cine americano.

Hay bastantes detalles interesantes en esta película, aunque el más importante, como es natural, es toda la información que se nos proporciona sobre los malditos bichejos, su curiosa sociedad, similar a la de los insectos sociales como las hormigas o las abejas, y su pavorosa forma de reproducirse. La Compañía del primer film se convierte aquí en la Corporación Weyland-Yutani, nombre que sería utilizado desde entonces en otros filmes y en cómics, novelas y videojuegos centrados en la Saga de los Aliens. También hay en esta película un pequeño error, referido a LV-426. Aquí lo llaman planeta, pero en la cinta de Scott era una luna de un gigante gaseoso.

Los Marines Coloniales son todo un acierto, al igual que el fabuloso equipo de combate que llevan. Como buen aficionado a las armas ligeras, me voy a permitir daros algunos detalles sobre las armas de fuego que aparecen en la película, que no son más que armas reales modificadas para darles un aspecto futurista. Las pistolas son, en realidad, Heckler & Koch del modelo VP-70, un revolucionario diseño germano con armazón de polímero de alta resistencia y cargador bifilar de 18 cartuchos. El fusil de asalto M41-A, que dispara munición explosiva, sin vaina, de 10 mm o granadas de 30 mm, es el resultado de la pericia de algún maestro armero contratado por la productora. Para construirlo se emplearon tres armas distintas: un subfusil Thompson M1A1 (el que llevan los soldados americanos en las pelis de la II guerra Mundial, y que en su versión de cargador de tambor mitificaron las películas de gangsters) y dos escopetas, una Remington M870 y una SPAS-12. Una vez modificadas y ensambladas estas armas, se diseñó una estructura de fibra de vidrio para envolver el conjunto, dándole apariencia de fusil futurista. Los Marines van equipados también con una impresionante ametralladora de gran potencia de fuego, denominada M-56 SMART GUN, que no he podido identificar. Lo más curioso de esta arma es que va acoplada a un soporte estabilizado, que permite al soldado una gran libertad de movimientos, pudiendo orientarla en cualquier dirección con suma facilidad. El soporte en cuestión es, ni más ni menos, que el atalaje de una cámara Steadicam. La nave de desembarco que utilizan los marines es muy convincente, lo mismo que el fantástico blindado de asalto.

ALIENS tuvo un tremendo impacto entre el público femenino. Por primera vez en una película de ciencia-ficción el protagonismo casi absoluto recayó sobre las mujeres. La resuelta y valerosa Ellen Ripley y la violenta marine Vasquez (Jenette Goldstein que años más tarde sería la madre de acogida, con trágicas consecuencias, del mismísimo John Connor en TERMINATOR 2) nada tenían que ver con las féminas de antaño, siempre esperando al machote que las rescatara del peligro. Ahora eran ellas las que se enfrentaban al monstruo de turno como unas jabatas y, al menos en el caso de Ripley, lograban sobrevivir donde hombres teóricamente más fuertes y mejor preparados habían acabado sucumbiendo. Respecto a esto, cabe señalar que el público italiano, sorprendido ante la capacidad de Sigourney Weaver para el cine de acción, bautizó a la actriz con el apodo de Rambolina.

ALIENS, EL REGRESO, es una aventura extraordinaria, una película que creó escuela. Veintiún años después de su estreno, sigue maravillando a quien la ve por primera vez. Y es que en el cine, como en cualquier otra actividad creativa humana, cuando algo sale bien, permanece para siempre. Disfrutemos pues de esta obra excepcional.

© Antonio Quintana Carrandi, (1.167 palabras) Créditos